“Bataman ,go home”

No hay duda: Guinea Ecuatorial como Estado independiente ha sido hasta ahora un rotundo fracaso. Y para muchos, ni siquiera es una fuente de orgullo ni de identidad. Abundan las injusticias, las desigualdades, los atropellos, las torturas, la corrupción y nuestro país figura en todas las clasificaciones internacionales de disfunción con un “ranking” sobresaliente. No han faltado los esfuerzos para cambiar la situación y enderezar las cosas. Muchos de los valientes guineanos que se han sumado a esta difícil empresa han sido asesinados, encarcelados, torturados, y muchos están en el exilio. El petróleo se ha utilizado, no como un instrumento de desarrollo, sino como un arma de destrucción masiva, para comprar legitimidad internacional, acallar a aquellos que pudieran no estar de acuerdo con el status quo, y destrozar las esperanzas de la ingenua ciudadanía. Sorprende mucho, pues, el discurso claramente anti-Fang que algunos ciudadanos, cargados de odio étnico, utilizan. Quiero añadir mi voz al debate que ha suscitado la actual corriente anti-Fang, porque siendo un Fang de pura cepa, me siento aludido. Pues, he sido acusado públicamente ante el Tribunal de la Humanidad por delitos que no recuerdo haber cometido. La presunción de inocencia así como el derecho de réplica obligan.

Veamos primero lo que dicen algunos de nuestros eruditos étnicos:

• El annobones Juan Tomas Ávila Laurel, en su artículo “Ceguera Feudal en Guinea Ecuatorial”, publicado en su Blog, advierte que: “…Es cierto que los diversos actores políticos siempre han eludido la mención de esta realidad de la política nacional, achacando las disfunciones y cualquier acto de nepotismo al monopolio del poder por parte de una parte exigua de la mayoría fang, quedando el resto a merced de sus exacciones. Lo que desmiente esta disculpa política es que las otras etnias, y lo dejamos ya escrito, no son una minoría afín a la etnia fang, sino distintas. Y es que la percepción que tendría un bubi, por ejemplo, si el oficial de policía le interroga en fang no es la misma que tendría el encausado fang ntumu si recibiera las preguntas en okac, que son las variantes de esa lengua continental, con escasas variaciones conceptuales…Lo más probable es que muchos piensen que primero hay que arrojar del poder a la exigua minoría que lo tiene secuestrado y luego repartir los beneficios de la ciudadanía según los méritos de cada uno y no por la procedencia…” El artículo se puede leer aquí: http://www.fronterad.com/?q=node/2362

• Por su parte, el Bubi Justo Bolekia Boleka en su artículo “Estado y Poder en Guinea Ecuatorial”, observa que: “…En la conciencia colectiva de la sociedad fang de Guinea Ecuatorial, Camerún y Gabón, al estar todavía vigente el concepto de tribu o clan con un antepasado común, la figura del jefe o nkúkúmá y demás gobernantes emplean esta característica como elemento primordial para incitar a la población a ejecutar lo que ellos mismos, por falta de brazos, son incapaces de llevar a cabo. Lo que dice el nkúkúmá es ley y hacerle caso significa, en gran medida, renovar los vínculos con el grupo…Esto lo vimos en la época del tío-padre Macías Nguema cuando enardeció a la población fang y les incitó a violar a niñas y mujeres Bubis, torturando a sus padres y maridos, etc., llegando en numerosísimas ocasiones, a la anulación física…” Se puede leer aquí el articulo completo: http://www.angelfire.com/sk2/guineaecuatorial/poder.htm

• En cuanto a Humberto Riochi, en sus “Condiciones para la Democracia”, nos recuerda que “…En cuanto a la oposición democrática de Guinea Ecuatorial, debería saber esta que, el exclusivismo militante fang en el que están instalados, además de suponer una gran merma para la democracia que predican, habilita a muchos a enrocarse en lo propio, en singularidades que son totalmente innegables y que en algunos casos empiezan a ir más allá de una defensa de la parte frente al todo… Adelantamos para los que hasta ahora no se quieren enterar que, para esta empresa de hacer de Guinea Ecuatorial un PAIS, los bubis estamos dispuestos a arrimar el hombro, siempre y cuando no se posterguen los temas de nuestras justas reivindicaciones a un segundo plano bajo lacónicas excusas como que: “después de Obiang, o cuando haya democracia, ya hablaremos”. El debate territorial y la redefinición política de Guinea Ecuatorial, es un tema de hoy, aquí y ahora.” http://www.maib.es/php/index.php?option=com_content&view=article&id=76:condiciones-para-la-democracia&catid=50:opiniones&Itemid=91

Para estos voceros étnicos y sus seguidores, el problema de Guinea Ecuatorial y que explica su fracaso, no es político sino étnico. Concretamente, el fracaso de Guinea Ecuatorial tiene sus raíces en que lo dirigen los Fang, o más concretamente aun, la perniciosa cultura Fang. Esta es la tónica actual, es la moda, pues, últimamente se leen tantos escritos que compiten por su dureza en la crítica de los Fang y su cultura. Y como en sus planteamientos no se observan elementos de autocritica – no son capaces de ver la espiga en sus ojos – resulta que esos pensadores étnicos han introducido, posiblemente sin darse cuenta, dos nuevos conceptos antropológicos contrapuestos: a) el de las Etnias Viciosas, a la que pertenecería la etnia Fang y b) el de las Etnias Virtuosas, a las que pertenecerían sus etnias (Bubi, Ndowe, Bisio, Annobonesa). Esto es precisamente lo que nos hacía falta para más inri: una agrupación tribal basada en la moralidad. Y así queda perfectamente justificado el rechazo del Fang así como la reorientación de los esfuerzos por la democracia, del campo político al campo étnico. Efectivamente, de este planteamiento también se deduce que las cosas no pueden nunca ir bien en Guinea Ecuatorial si el presidente es un Fang. Dicho de otra manera, las cosas solo pueden ir bien si el presidente es un Bubi, un Ndowe, un Bisio, un Annobones. Estamos, pues, ante un Platonismo Étnico. Finalmente, este planteamiento también parecería significar que pertenecemos a las diferentes etnias por elección; que elegimos nuestras etnias antes de nacer.

¿Y qué soluciones nos ofrecen nuestros oráculos étnicos?

• Para los más radicales Bubis la solución es simple: Echar a los “Batamanes” al mar y que se las arreglen para llegar al continente de donde vinieron.

• Para el Ndowe Augusto Iyanga Pendi, la solución está en resucitar un oscuro acuerdo del siglo XIX que, según él, establecía una frontera en Niefang entre los Ndowes y los Fang. Según el ilustrado étnico Iyanga Pendi, esta frontera serviría también de barrera para frenar a la marea Fang. En base a esta fórmula todos los “Pamues” que viven hoy en día más allá de Niefang hacia el mar serian deportarlos hacia el interior de la región continental. Esta idea la desarrolla en su libro: “El pueblo ndowé. Etnología, sociológica e historia”.

• Por su parte, Tomás Ávila Laurel lanza una seria advertencia como amenaza en el sentido de: “… ¿Pero qué dirían estos si un grupo de guineanos de otra etnia dijera ahora que ya no seguirá mostrando ningún respeto por la bandera ni por el himno porque sólo la han arriado y lo han cantado los militares, todos fang, una etnia que nunca mostró respeto por la suya? Posiblemente buscarían argumentos dentro de la legalidad para convencer a los que expresen este sentimiento. Tenemos que buscar este argumento para decir que la deriva étnica de los asuntos políticos de Guinea Ecuatorial debe ser corregida cuanto antes, de manera que la construcción nacional tras los gobiernos de monopolio étnico se haga a satisfacción de todos los guineanos. La postergación de esta tarea traerá consecuencias nefastas a los futuros gobiernos democráticos. Es hora, pues, de poner los cimientos para el arreglo de un desaguisado que minará el futuro de nuestra convivencia. Y es que no hay injusticia, por más encubierta y justificada que fuera, que no aflore con el correr del tiempo”. Se trata aquí de una amenaza de secesión.

• Humberto Riochi repite la misma amenaza de secesión en su artículo ya citado arriba, diciendo: ““Aviso a navegantes: los pueblos oprimidos, antes o después, suelen terminar rebelándose. Estoy terminando de escribir estas líneas y curiosamente Serbia está llorando en este preciso instante la pérdida de Kosovo, -acabo de oír por la radio la proclamación de su independencia- gracias a los apoyos de todo Occidente, menos Rusia, Serbia y España. Y estamos hablando de Europa. Las uniones refuerzan cuando son consensuadas y participativas. No hay verdades intangibles que duren siempre, sobre todo si están edificadas sobre las movedizas arenas de la opresión y el ninguneo. Todo muta, todo cambia…”

Nada es imposible sobre todo en este mundo lleno de incertidumbre en que nos ha tocado vivir. El Pentágono ya fue bombardeado el 11 de septiembre de 2001. Por lo que se impone un ejercicio de visualización, para imaginarse cómo podrían desarrollarse las cosas en caso de que se hagan realidad los deseos y aspiraciones de nuestros pregoneros étnicos. Porque, efectivamente, “…Todo muta, todo cambia…”, en palabras de Humberto Riochi.

En primer lugar, no parece muy racional eso de “echar a los Batmanes al mar”, pues, no se podría ir a la Región Continental nadando. Son unos 300 kilómetros de distancia de mar abierto. Además, la abrumadora mayoría de los “Batamanes” no sabe nadar. Por lo que la expulsión de los “Batamanes” de la isla de Bioko tendría que hacerse o por avión o por barco o quizás utilizando simultáneamente estos dos medios de transporte. Para ello, tendrían que pasar por Bata, donde la fórmula propuesta por Augusto Iyanga Pendi podría haberse activado ya. Aquí hace falta coordinación a favor de una secuencia en la ejecución de la deportación masiva de los Fang, de tal forma que primero los “Batamanes” serian echados de Bioko, mas tarde, de la zona del Litoral de la Región Continental hacia la selva interior. Esta secuencia permitiría el paso de los “Batamanes” expulsados de Bioko por el Litoral en dirección hacia la selva interior, juntos con sus hermanos actualmente afincados en Bata, Kogo, Mbini y Niefang. Estamos hablando más o menos de un 85% de la población de la actual Guinea Ecuatorial. De la resultante desintegración de Guinea Ecuatorial, porque de eso se trata, nacerían tres diferentes países, que podríamos llamar: La República de Bioko (Bubis y Annoboneses), la República del Litoral (Ndowes y Bisios) y la República del Interior (Fang). Pero, la cosa no termina ahí, por lo que sigamos visualizando.

La Republica del Interior (Fang) tendría dos desventajas muy importantes: a) una altísima densidad demográfica y b) sin salida al mar, lo que haría difícil su comercio internacional (la exportación de la madera y la importación de bienes y servicios). Por su parte, la Republica de Bioko y la Republica del Litoral gozarían de salida al mar y de puertos más o menos modernos además de pozos petrolíferos. La República del Interior solo podría hacer su comercio internacional a través de la República del Litoral, pero, dadas las actuales animosidades, la República del Litoral no estaría dispuesta a ofrecer esta posibilidad, sino todo lo contrario: estaría interesada en asfixiar a la República del Interior. Pero, la República del Interior no estaría cruzada de brazos ante tal situación de asfixia. Tal como dice Bolekia “…En la conciencia colectiva de la sociedad fang de Guinea Ecuatorial, Camerún y Gabón, al estar todavía vigente el concepto de tribu o clan con un antepasado común…” Esta sería, pues, la oportunidad para resucitar esta “conciencia colectiva” para crear un verdadero Estado Fang, que integraría a los Fang de Camerún, Gabón, y la República del Interior. No se trata de una idea nueva, ya fue planteada por al menos dos partidos políticos de la pre independencia: Mientras que uno planteaba la anexión a Camerún, el otro planteaba la agrupación de los Fang en un Estado. Sería la realización del sueño que se vislumbra en el “Dulu Bong b’Afirikara” y que llenaría de orgullo a muchos Fang. Ahora que los temas étnicos están en boga y los Fang son criticados con acritud este aspecto debería incluirse en “El debate territorial y la redefinición política de Guinea Ecuatorial” que propone Humberto Riochi, como “un tema de hoy, aquí y ahora”. No hay que dejar nada en el tintero.

Efectivamente, este Nuevo Estado Fang sería un Estado de unos 15 millones de habitantes y un territorio bastante extenso. Sería un país más grande que muchos países africanos y, por supuesto, mucho más grande que la minúscula Guinea Ecuatorial y, lo que es más importante, sin quebraderos de cabeza étnicos. No hay duda que este Estado monoétnico y homogéneo Fang tendría una vocación expansionistas posiblemente fagocitando y asimilando a los micro estados resultantes de la desintegración de Guinea Ecuatorial. Esta vocación expansionista podría estar dictado por una necesidad de supervivencia: para tener acceso al mar. La primera víctima seria, sin duda, la República del Litoral, que sería tomada con facilidad. La República Fang se extendería desde el litoral hasta Yaounde en Camerún pasando por Oyem/Bitam en Gabón, absorbiendo también la región del Litoral de dicho país donde reside una importante porción de la población Fang de Gabón. El idioma oficial y de trabajo de la Republica Fang sería el Fang, pues, no haría falta conservar el español ni el francés como lengua franca. No se podría pedir más: seria un paraíso Bataman.

Lamentablemente, lo que estoy evocando aquí no es más que un sueño, un deseo irrealizable, similar al de los profetas étnicos, además de un claro ejemplo de que no todo lo que se desea puede hacerse realidad. Porque, entre otras cosas, los 700.000 pelagatos guineanos no estamos solos en este mundo cada vez más integrado e interdependiente. Hay una dimensión regional y otra internacional que nuestros fanáticos étnicos no parecen tener en cuenta. La movida que podría resultar de sus planteamientos étnicos tendría evidentemente unas repercusiones regionales e incluso internacionales. Camerún y Gabón no estarían contentos porque dichos países, que son incluso más heterogéneos que Guinea Ecuatorial y con regímenes similares al nuestro, también tienen sus problemas étnicos y de otro tipo. La división entre los francófonos y los anglófonos en Camerún es muy profunda y es fuente de frecuentes dolores de cabeza. En Gabón, donde domina un grupo étnico minoritario, el poder establecido (Bongoista) haría todo lo posible para evitar la creación de un Estado Fang, que no dudaría en deshacerse de los Bateke, que ahora dirigen Gabón. Además, la creación del Estado Fang implicaría la perdida de una porción importante del territorio nacional de cada uno de estos dos países además de una parte importante de su población. Por lo que, no verían con buenos ojos cualquier atisbo de separación o secesión en Guinea Ecuatorial que podría transmitirse a sus países por Efecto Domino. Intervendrían directamente para abortar tales tendencias. Quizás ya lo están haciendo.

A nivel internacional, las deportaciones de personas por razones étnicas desatarían una fuerte reacción, entre otras cosas, porque se trataría claramente de un caso de limpieza étnica y de violaciones de derechos humanos de una magnitud similar al de Ruanda. Y dadas las ambiciones territoriales de Nigeria y de Camerún, sería el momento de tomar la isla de Bioko. Quizás Camerún llegaría antes, por la cortísima distancia. Camerún ya ha absorbido un trozo bastante grande del territorio de Guinea Ecuatorial, por la parte de Ebibeyin y Gabón ya ha tomado Mbane. Un nuevo micro estado en pleno océano Atlántico con pozos petrolíferos y todavía con una legitimidad internacional naciente es un bocado demasiado jugoso para no ser tragado por un hambriento tiburón.

El ilustrado étnico Bolekia Boleka, hablando de los Fang, asegura: “Parece que condicionan su existencia como etnia o Pueblo lingüística, culturalmente definido (al menos los del Río Muni) a su integración en el Estado de Guinea Ecuatorial, sobre todo como etnia mayoritaria que siempre habrá de ganar cualquier plebiscito, gracias al sistema de un-hombre-un-voto. Sus aspiraciones se concretan en los puntos siguientes: 1- Que no se rompa el Estado, aunque por ello se tenga que exterminar a las minorías étnicas incordiantes; 2. – Seguir siendo la mayoría en todos los sentidos y que las decisiones del Estado se tomen por mayoría; 3. – Reticencias en cuanto a la convivencia pacífica con las demás etnias…” O sea, antes de la configuración de Guinea Ecuatorial como Estado, los Fang no existían “como etnia o Pueblo lingüística, culturalmente definido”. Este profundo desconocimiento del Fang junto con el desconocimiento de sí mismos, tal como lo demuestra la incapacidad de ver el espigón en sus propios ojos no augura buenos resultados a los instigadores étnicos, sin descartar que sus esfuerzos se vuelvan contra ellos mismos como un Boomerang, incluyendo en sus grupos étnicos que dicen defender.

El legendario estratega chino Sun Tzu, en su obra “El Arte de la Guerra”, aconseja que: ”Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla”. La última opción es aplicable al caso de nuestros operadores étnicos.

Efectivamente, lo importante y que he preferido reservar para más tarde, es que el “Bataman” o el salvaje “Pamue” no van a quedarse cruzado de brazos y dejarse deportar. Sin ninguna duda, habría una fuerte reacción de legítima defensa. Las tasas de alfabetismo de Guinea Ecuatorial no son precisamente impresionantes y abunda la ignorancia. Los frecuentes ataques lanzados por los predicadores étnicos y los que les apoyan, contra los Fang podrían resucitar de verdad la “memoria colectiva” de Bolekia o “el exclusivismo militante Fang” de Humberto Riochi dando lugar a la idea de un grupo perseguido y amenazado y dispuesto a contraatacar. Quizás dicha idea de grupo perseguido y amenazado ya se está gestando pudiendo manifestarse de diferentes maneras, incluyendo la galvanización de los Fang en torno al Presidente Fundador. Muchos iraquíes, cuando los americanos le llamaban “hijo de puta” a Saddam Hussein, respondían: “Es verdad, Saddam Hussein es un hijo de puta, pero, es nuestro hijo de puta”. Cuando la gente actúa en masa, no suele razonar mucho. Porque los ataques generalizados e indiscriminados contra los Fang meten en el mismo saco al Fundador y a sus víctimas Fang, lo que puede inducir a muchos Fang a postergar su lucha contra el Fundador para centrar su atención en la creciente agresión verbal que están sufriendo ahora por el solo hecho de ser Fang y el Fundador pasaría a ser “nuestro hijo de puta” que, al fin y al cabo, por leyes naturales, será historia en un futuro no muy lejano. Este desenlace no beneficiaria de ninguna manera a los grupos étnicos que los instigadores étnicos dicen defender. Y esta no es precisamente la mejor manera de defender los intereses de sus etnias en un contexto como el que reina actualmente en Guinea Ecuatorial. Sería mejor crear alianzas, conquistar para su causa elementos del grupo “agresor”. Al fin y al cabo, el legendario estratega militar chino Sun Tzu aconseja que: ”Si utilizas al enemigo para derrotar al enemigo, serás poderoso en cualquier lugar a donde vayas”.

Una de las cosas que he descubierto en mi recorrido por el mundo es la similitud que existe en las ambiciones y en las aspiraciones humanas. Las personas son generalmente lo mismo en todas partes. El problema es que se presta mayor atención a las diferencias, cuando la realidad es que las similitudes son más importantes que las diferencias. Así es que; las ambiciones y las aspiraciones básicas de las personas se pueden expresar de diferentes maneras, pero, en su esencia se trata de lo mismo. A muchos americanos les sorprendió la canción del cantante británico Sting, titulada “Russians”, en plena época de la Guerra Fría. Y es que el gobierno americano durante muchos años había inyectado en la mente del ciudadano la imagen de un ruso (soviético) insensible, casi robótico, dispuesto a iniciar una guerra nuclear sin pensárselo dos veces, lo cual no era verdad. Una estrofa de “Russians” reza asi: “We share the same biology, regardless of ideology. What might save us, me, and you is if the Russians love their children too” – “Compartimos la misma biología cualquiera que sea la ideología. Lo que puede salvarnos, a mi y a ti es si los rusos también aman a sus niños.” La versión original inglesa y la traducción al español se pueden leer aquí. http://www.songstraducidas.com/letratraducida-Russians_5361.htm.

Efectivamente, los Fang aman a sus hijos, también aman a los hijos de los demás. Existen tantos casos de profundas amistades entre los Fang y miembros de las otras etnias además de matrimonios, algo que, leyendo a los protagonistas étnicos, no debería existir, dada la proyección que hacen de los Fang.

Es importante satisfacer las aspiraciones sobre la propia identidad personal y étnica y la de dignidad personal y de grupo, que son necesidades básicas muy profundas, amén de otros temas menores; y cómo se satisfacen estas aspiraciones y se protegen estas dignidades pudiera ser un tema para otro debate secundario. Y es aquí donde han fracasado casi todos los países africanos incluyendo Guinea Ecuatorial. Se niegan a crear las condiciones para que los ciudadanos de sus países pudieran satisfacer estas necesidades básicas de identidad y de dignidad. Y en este proceso, utilizan a sus propias etnias (etnias de los jefes de Estado) como fuente de legitimidad, aprovechando la ignorancia y la inocencia de la población. Si en nuestro país llegásemos a crear las condiciones en que dichas ambiciones y aspiraciones pudieran satisfacerse, no importaría tanto si el sujeto concernido fuese un “Bataman”, un “Pamue”, un Bubi, un Ndowe, un Bisio, un Annobones. Cuando Barack Obama anunció su candidatura a la presidencia de Estados Unidos, muy pocos se tomaron en serio la posibilidad de un Presidente Obama. Y si se ha hecho realidad este caso impensable, es porque Obama ha sabido convencer a la mayoría blanca. Cuando gente aparentemente lúcida (los fanáticos étnicos) se porta de forma claramente irracional, como los casos observados, habría que cuestionar si realmente representan a sus etnias o simplemente expresan sus frustraciones personales. Los que han tenido la oportunidad de formarse y conocer otros mundos, independientemente de sus etnias, tienen la obligación de educar a aquellos que nunca tuvieron esta oportunidad. Aprovechar los desaciertos del Fundador para fomentar odios étnicos es simplemente triste, casi criminal cuando los protagonistas son gente formada y que ha conocido otros mundos y debería poder ver mas alla de lo inmediato.

De todos modos sigamos visualizando. La experiencia de las secesiones demuestra que la unión que impulsa la separación suele desaparecer poco después, cediendo el paso a otros factores de división que estaban en letargo en el seno del mismo grupo. Lo que pasa es que la unión suele estar basada casi única y exclusivamente en la existencia de un enemigo común, al que se odia con pasión, y no por el impulso de un grandioso paradigma racional aglutinador. Aunque no se trata de un caso de separación, el Congreso Nacional Africano (CNA), inmerso en la corrupción, el nepotismo; y el caos, está sangrando y perdiendo credibilidad. Y si todavía sigue ganando elecciones solo es porque sería una vergüenza para los sudafricanos (negros) abandonarlo. Pues, ello daría paso a la victoria de la Alianza Democrática, un partido mayoritariamente blanco, poniendo en el poder a un blanco. Lo que pasa es que el CNA aglutinaba a las masas porque había un enemigo común, que los negros odiaban con mucha pasión: el régimen del Apartheid. Desaparecido este enemigo, el CNA, que no ha sabido transformarse de un movimiento anti-Apartheid a un partido político, pierde dirección. Aplicado a nuestro caso, no hay duda que este fenómeno haría su aparición, a pesar del panorama idealista que pintan los oráculos étnicos. Es la experiencia humana.

La formación de un estado es y siempre ha sido un proceso histórico doloroso, lleno de “accidentes”: guerras, invasiones, masacres, convulsiones, etc. Las revueltas que estamos viendo en los países árabes forman parte de su experiencia como Estados en proceso de formación. Si bien no sabemos qué configuración tendrían después de las revueltas actuales, lo que sí está claro es que dichos Estados no volverán a ser lo mismo. Los Estados democráticos occidentales que nos sirven de modelo son fruto de abundante derramamiento de sangre. Y la guillotina se invento ahí y se utilizo con mucha eficacia. Es la naturaleza de la bestia. Y esto no es una justificación, sino un intento de poner las cosas en perspectiva. Mientras que en el caso occidental la formación del Estado ha sido un proceso endógeno, en el caso africano, nuestros estados son fruto de la arbitrariedad colonial. Pero, es la historia. La realidad es que nos encontramos compartiendo un espacio: Fang, Bubis, Ndowes, Bisios, Annoboneses y Fernandinos. No fue decisión de los Fang. Y cuando varios grupos humanos se encuentran compartiendo el mismo espacio, como en todos los estados, se cede algo de uno mismo. El Fang cede parte de su identidad Fang, el Bubi parte de la suya, el Ndowe, el Bisio, el annobones…La masiva presencia Fang no es el resultado de una conspiración gestada por los Fang en el “Engong Akoma Mba”, sino de algo que podríamos llamar La Ley de los Grandes Números. La distribución étnica de Guinea Ecuatorial es tal que los Fang representan más de un 85% mientras que las demás etnias representan un 15%. Es inevitable sentir esta masiva presencia Fang. Del mismo modo, el éxodo de los Fang a Bata y a Malabo no es diferente a lo que está pasando en todos los países del tercer mundo: Bata es la capital de la Región Continental mientras que Malabo es la capital del país. La actividad económica se centra en dichas ciudades precisamente por sus puertos. Es la consecuencia del modelo de desarrollo que se ha adoptado desde la época colonial y que hemos mantenido sin cuestionar. Estoy seguro que si el Fundador, en su forma arbitraria de hacer las cosas, decidiera trasladar la capital a su pueblo, los voceros étnicos serian los primeros en lanzar las voces al cielo, a pesar de que esta medida podría reducir la presencia Fang en “sus” tierras a favor de la nueva capital.

La creación de un marco institucional que permita la integración nacional es fundamental. Ahora bien, en un entorno donde la ignorancia se ha elevado al rango de buenas prácticas, no faltaría la resistencia ni la utilización de la realidad étnica para crear una falsa legitimidad. Por lo tanto, a diferencia del planteamiento de nuestros eruditos étnicos, el problema no es la etnia, sino su utilización para fines políticos por el poder establecido. Por lo tanto, el problema reside claramente en el campo político. Así es en Guinea Ecuatorial, al igual que en otros países africanos. Es triste que nuestros pensadores étnicos no puedan ver esta realidad que tienen ante sus propias narices y que les rodea. Es desconcertante que no sean capaces de ver que lo que atribuyen a los Fang, se observa también en países donde no hay Fang, pero, eso sí, el mismo sistema político como el que tenemos en nuestro país. ¿Sería injusto concluir que el odio étnico, más que el afán de mejorar el bienestar de su pueblo, guía a esos “Agents Provocateurs”?

La creación del deseado marco institucional es simplemente imposible en el contexto actual de dictadura. Es así que resulta paradójico que nuestros fanáticos étnicos dirijan sus frustraciones contra la maltrecha oposición, que está sufriendo los zarpazos de la dictadura. Resulta que la oposición no solo tiene que preocuparse de las embestidas del Fundador sino también de las que provienen de los oráculos étnicos que, además, exigen a otros perseguidos y oprimidos como ellos que se sienten para “El debate territorial y la redefinición política de Guinea Ecuatorial”, unos asuntos tan pesados, y, esto, en el exilio, sin mandato, sin legitimidad. Rechazar esta locura no es “exclusivismo militante Fang” sino puro sentido común. Estos pesados asuntos hay que debatirlos en Guinea Ecuatorial en un contexto de libertad de expresión y de opinión, con un mandato del pueblo y con la posibilidad de ejecutar lo acordado. En definitiva, en una Conferencia Nacional, en una Guinea Ecuatorial democratica. Hay que saber establecer las prioridades, incluyendo en la secuencia de las acciones. Algunas cosas solo se pueden hacer después de haber hecho otras. En caso contrario, se fracasa.

A pesar de todo, estoy de acuerdo con Juan Tomas Ávila Laurel, cuando afirma que: “La postergación de esta tarea traerá consecuencias nefastas a los futuros gobiernos democráticos.” También estoy de acuerdo con Humberto Riochi, cuando afirma que: “…El debate territorial y la redefinición política de Guinea Ecuatorial, es un tema de hoy, aquí y ahora…” Hay que debatir estas importantes cuestiones. Pero, el debate se hace difícil dado el carácter axiomático, dogmático y anecdótico de los planteamientos de esos instigadores del odio étnicos. No dejan espacio al debate. La forma en que plantean el tema cierra automáticamente la puerta a un debate racional, civilizado, y productivo. Si pudiera aconsejar a esos ilustrados étnicos les presentaría una realidad que el odio étnico no les permite ver: La abrumadora mayoría de los Estados del mundo son multiétnicos. Y muchos de esos Estados funcionan, cada uno a su manera, precisamente porque, con la contribución de todos, han logrado crear un marco institucional que da cabida a todos. El Estado monoétnico es una rareza. Y como recomienda Sun Tzu: “Triunfan aquellos que saben cuándo luchar y cuándo no”. La verdad es que en caso de una improbable desintegración de Guinea Ecuatorial todos saldríamos perdiendo, pero, serian más perjudicados aquellos pueblos que lo amenazan con la separación. Mientras tanto, el “Bataman will NOT go home”.

Agradeceria comentarios.

Fernando ABAGA EDJANG
(Simple Ciudadano de a Pie, expersandose estrictamente a titulo personal)

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1 comment for ““Bataman ,go home”

  1. Donata Abaga
    julio 11, 2017 at 1:21 pm

    No esperes comenatrios. Lo absurdo y la sin razón no tiene argumentos solidos como para estar comentando. Riochi y Bolekia, coqueateando con la dictadura. Vaya gentuza

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