“El secreto de la felicidad es la libertad. El secreto de la libertad es el coraje”

Después de la tormenta desatada por el articulo “¡BASTA YA DE ATENTAR CONTRA MI VIDA, MI HONOR Y MI DIGNIDAD COMO GUINEANO!”, del abogado Ponciano Mbomio Nvo y “LA TRILOGIA” derivada de él, todos ellos publicados en Radio Macuto de Guinea Ecuatorial, así como los debates que siguieron a la publicación de esos artículos en los foros frecuentados por los guineanos, opté por retirarme un poco para reflexionar sobre el devenir de Guinea Ecuatorial. Aproveché ese periodo de letargo para conversar con los jóvenes en varios foros de Facebook, jóvenes inteligentes de todos los extremos del arco iris político nacional: de los que apoyan resueltamente al régimen a los que se oponen a él. Estos foros me han dado la oportunidad de estar en Guinea Ecuatorial sin estar ahí. Los debates con dichos jóvenes también me ofrecieron abundante material para reflexionar. El producto de esta larga reflexión son cuatro preguntas básicas que voy a intentar responder en este artículo, a saber:

  • ¿Existe alguna posibilidad de cambio?
  • ¿Puede un régimen que se mantiene en el poder mediante la violencia y el terror ceder el poder pacíficamente?
  • ¿Todavía es posible una transición pacífica en Guinea Ecuatorial?
  • ¿Cuál sería la alternativa a una imposible transición pacífica?

La respuesta a estas preguntas está en el corazón de las aspiraciones de libertad que alberga una parte importante de la población de Guinea Ecuatorial. También debe guiar la dirección a tomar así como las estrategias realistas correspondientes. Hablar, se ha hablado mucho. Escribir, se ha escrito mucho. Reunirse, también se ha reunido ya bastante. Antes de adentrarme en el asunto, permítaseme hacer un pequeño paréntesis.

El título de este artículo es una cita de Tucidides, historiador y general ateniense que participó en la guerra del Peloponeso. En esta cita, la palabra “coraje” tiene un significado claro, que impulsa a la acción y la definición que ofrece Tucidides no deja lugar a dudas. Tucidides explica que “los hombres valientes son aquellos que tienen la visión clara de lo que tienen enfrente, tanto la gloria como el peligro y, sin embargo, salen a su encuentro.” Esta es la definición de “coraje” según Tucidides. Y no hace falta hacer un viaje al pasado, concretamente a la guerra del Peloponeso para encontrar ejemplos de coraje. Abundan en nuestros cuentos y leyendas. Y un ejemplo concreto lo tenemos en un relato de “Nvet” transmitido por Radio Ecuatorial Bata pocos meses antes de la caída de Macías. Esa epopeya, narrada por uno de nuestros famosos trovadores o Eyi Moan Ndong o Nve Meñe – no recuerdo cuál de los dos – es muy interesante. No recuerdo bien los detalles, pues, hace más de treinta años, pero más o menos se trataba de una amenaza que vivió un Pueblo cuyo nombre tampoco recuerdo. Pues, un Ebi-an (un feroz ogro) se había instalado en el único camino de acceso a dicho pueblo. Se daba el caso de que, por dicho camino también se salía para conseguir alimentos y agua, por lo que tenía una importancia estratégica para dicho pueblo. Al instalarse ahí el “Ebi-an”, no solo cortó el acceso a dicho pueblo sino que también le privó de sus medios de subsistencia y el pueblo se vio sumergido en una crisis profunda.

Según el relato, el “Ebi-an” se había instalado al lado del camino pero de espaldas al mismo. O sea, estaba de espaldas al camino y con la cara hacia el bosque. Por lo que nadie podía verle la cara al “Ebi-an”, solo la espalda. Y todo aquel que se atrevía a pasar por dicho camino, que sea de día o de noche, el “Ebi-an” se lo comía. Y el Pueblo empezó a morir de hambre, sed, asfixia y malestar en general. Ya un día, en vista de la situación que se hacía cada vez más insoportable, el pueblo se reunió y decidió enfrentarse al “Ebi-an” para matarlo y poner fin a esta odisea de una vez. En consecuencia, designó a un grupo de jóvenes fuertes y bien armados para enfrentarse al “Ebi-an”. El grupo de jóvenes, lleno de entusiasmo y con la moral alta, salió al encuentro del “Ebi-an”. Nada más llegar ahí, el “Ebi-an” se los comió a todos. El Pueblo esperó y esperó y la expedición nunca regresó para dar parte. Así, el Pueblo, decepcionado pensando que los jóvenes se habían escapado, volvió a enviar otra expedición, que corrió la misma suerte y otra, y otra…. Sin embargo, la última expedición que envió el Pueblo sí tuvo tenido éxito. Los jóvenes apresaron al “Ebi-an” y estaban a punto de matarlo, pero, no se sabe cómo terminaría el tema puesto que, fue en ese preciso momento, en que la expedición estaba ya para acabar con el “Ebi-an” que se apagaron los micrófonos de Radio Ecuatorial Bata. La historia ya se estaba pareciendo a “algo” o “alguien” y estaba incomodando a los hombres del poder Maciísta.

Muchas e importantes lecciones puede aprender el Pueblo guineano de esta epopeya del “Engong”:

Las situaciones desesperadas exigen medidas desesperadas. Cruzarse los brazos no es una solución. Solo contribuye a empeorar la situación. Ello exige, entre otras cosas el coraje, el espíritu de sacrificio, asunción de riesgos, la determinación, etc. Las víctimas de esta epopeya no esperaron que la solución viniera de fuera, sino que asumieron ellas mismas el riesgo correspondiente para hacer frente a la amenaza;

  • La perseverancia – el fracaso no significa que la tarea sea imposible, sino que es difícil o que la solución adoptaba no era la más eficaz. El fracaso no implica la invencibilidad del “Ebi-an”. De cada fracaso se aprenden lecciones para encarar la tarea con mejores garantías de éxito, que siempre llega;
  • La solidaridad – pues, vemos que este pueblo amenazado por el “Ebi-an” estaba unido como la piña. Este pueblo tenía muy claro el sentido de la solidaridad y el interés común. La unión hace la fuerza;
  • Ojo por ojo…” – El “Ebi-an” utilizó la violencia para someter al pueblo. El pueblo utilizó la violencia para luchar contra el “Ebi-an”. No había lugar para componendas, ni negociaciones estúpidas.

La situación que vive ahora Guinea Ecuatorial es similar a la que vivió ese Pueblo de la epopeya del “Nvet”. Un “Ebi-an”, que vive de espaldas al Pueblo, está devorando a sus hijos a la vez que les mata de hambre, asfixia y malestar. Y tal como ocurriera en ese caso, el “Ebi-an” ha acabado con varias expediciones enviadas por el Pueblo para poner fin a esta pesadilla y sigue matando, ahora incluso por capricho. Además, se ha atrincherado, no escucha a nadie, no admite la disensión, no dialoga. Para el, el llanto del pueblo es una suave melodía que le sitúa en el séptimo cielo. La violencia es su Modus Vivendi, siempre lo ha sido. Encarcela, tortura, fusila sin piedad, sin compasión, sin miramientos con un total desprecio a la integridad física de las personas y de sus vidas. Y el tiempo pasa y el “Ebi-an” no da señales de que, algún día, fuera a frenar la hemorragia. Hay mucho miedo. El futuro es incierto. Mientras tanto, el país se hunde. El Pueblo debe hacer algo, tiene que hacer algo. Pero, el Pueblo duerme, derrotado y postrado a los pies del “Ebi-an”. “Cuando los Combes Luchaban”, escribe Leoncio Evita, lo que se puede hacer extensivo a todas las etnias. Como pueblo hemos perdido el Chutzpah = coraje, audacia, determinación, muchos dirían “Los Huevos”.

En dos de mis artículos publicados en Guinea Ecuatorial.Net presenté mis ideas sobre lo que se podría hacer una vez desaparecido el Fundador. Se trata de: “UN PROGRAMA PRIORITARIO”, que se puede leer aquí: http://guinea-ecuatorial.net/ms/main.asp?cd=ni8375, y de: “LA CONFERENCIA NACIONAL, PIEDRA ANGULA DE LA TRANSICION”, que se puede leer aquí: http://guinea-ecuatorial.net/ms/main.asp?cd=ni8534. Pero, la cuestión que se plantea ahora es cómo se producirá la desaparición del Presidente Fundador. Si bien es difícil de predecir, es el deseo de todo guineano amante de la paz que el cambio sea pacifico. De hecho, desde el principio la Oposición siempre apostó por un cambio pacífico y optó por “la no violencia” como método de lucha. Lamentablemente, este deseo de cambio pacífico no fue compartido por el régimen que, por el contrario, aprovechó su control exclusivo de los instrumentos de coerción del Estado para machacar a la Oposición, casi acabando con ella e instaurando un régimen de Partido Único bajo la sombra de una democracia como simple “slogan”, usurpando las siglas de los partidos políticos de la Oposición, todo ello con vistas hacia el exterior. La llamada paz que el régimen asegura que existe en Guinea Ecuatorial no es más que la expresión tangible del aniquilamiento de la disidencia activa en el interior del país y su inserción forzosa en el PDGE. Y en eso ha consistido la transición política: la eliminación de la disidencia política y la adopción de facto del régimen de Partido Único. Por lo que todavía estamos donde estábamos antes del multipartidismo y el Pueblo sigue sobreviviendo bajo la bota del “Ebi-an”. Permanece la necesidad de cambio.

En una conferencia que presenté en el centro Olof Palme de Barcelona en septiembre de 2000, retomé los escenarios formulados por el economista ghanés George Ayittey, que aparecen en su libro: “Africa Betrayed”. La ponencia se puede leer aquí: http://www.angelfire.com/sk2/guineaecuatorial/fabaga221100.htm. Al estudiar los recientes procesos de transformaciones políticas que se estaban produciendo en África en el marco de la ola democratizadora que sacudió al continente africano, el profesor Ayittey distingue tres escenarios. Estos son: a) el Escenario “Doe”, b) el Escenario “Kereku”, y c) el Escenario “Eyadema”. Como se puede ver, estos escenarios llevan los nombres de antiguos destacados dictadores Africanos: Samuel Doe, de Liberia; Mathiew Kereku, de Benín; y Gbasimbe Eyadema, de Togo. En estos escenarios esta la respuesta a la Primera Pregunta, a saber: “¿Existe alguna posibilidad de cambio?”

En su configuración, los escenarios definidos por el profesor Ayittey se presentan como sigue:

El Escenario “Doe”
En este escenario, el dictador se niega rotundamente a aceptar las demandas populares a favor de la democracia. En consecuencia, provoca la destrucción de su país. Este escenario se ha desarrollado en Liberia (Samuel Doe), Mali (Mousa Traore), Etiopía (Mengitsu Mariam), y se esperaba que se repita en los siguientes países: Argelia, Camerún, Djibouti, Guinea Ecuatorial, Libia, Malawi, Sudán, Túnez y Uganda. Desde entonces, se ha producido en Libia y Túnez mientras que Argelia se salvaba de milagro. Por su parte, Sudán se ha dividido en dos con la escisión de Sudán del Sur mientras que el Presidente de Malawi moría envenenado, según algunas fuentes. Camerún, Djibouti, Guinea Ecuatorial y Uganda siguen resistiendo. Tenemos en este escenario la respuesta a la Segunda Pregunta, a saber: “¿Puede un régimen que se mantiene en el poder mediante la violencia y el terror ceder el poder pacíficamente?”

El Escenario “Kereku”
Este escenario se refiere a aquellos casos en que el dictador es prudente, por lo que cede a las demandas populares y se aparta del poder. Al hacerlo, salva a su país de la destrucción. Los casos más emblemáticos son: Benín (Kereku), Congo Brazzaville (Sassou Nguesso) y Cabo Verde (Pereira). Dos de los dirigentes apartados del poder han vuelto a tomarlo desde que Ayittey publicara su libro, a saber: Kereku, mediante elecciones democráticas; y Sassou Nguesso, mediante la violencia, provocando la destrucción de su país.

El Escenario “Eyadema”
Aquí, el dictador primero cede como consecuencia de las presiones nacionales e internacionales. Luego, intenta manipular las reglas del juego democrático a su favor. Destacan bajo este escenario: Angola, Burkina Faso, Costa de Marfil, Mozambique, Nigeria, Ruanda, Sierra Leona, Tanzania, Togo, Zaire, Zambia, Zimbabue. Los dictadores de Angola, Burkina Faso, Mozambique, Zimbabue siguen resistiendo después de varias décadas en el poder. Por su parte, murió Eyadema y el poder pasó a su hijo y el país todavía no conoce la paz; Mobutu fue echado del poder y el país se sumergió en llamas y no acaba de salir de ellas. Costa de Marfil ha vivido su guerra civil y apenas está saliendo de la misma, con su expresidente languideciendo en el Tribunal Penal Internacional.

Africa Betrayed” se publicó en 1992, hace más de veinte años y muchas cosas han ocurrido desde entonces, que podrían llevar a la revisión y definición de otros escenarios. De todos modos, el profesor Ayittey concluye su trabajo con un veredicto de doble vertiente, uno feliz y otro no tan feliz, a saber: a) por más resistencia que pongan los dictadores, al final sucumben, y b) cuanto más resistan a la necesidad de cambio, mayor será la destrucción del país. Y esto es lo que hemos visto en Liberia, Somalia, antiguo Zaire ahora Congo DRC, Egipto, Libia, Costa de Marfil solo para mencionar unos ejemplos. En ese sentido, la inclusión de Guinea Ecuatorial en el “Escenario Doe” y la resistencia férrea que ofrece el “Ebi-an” a la idea de reforma a pesar de las recomendaciones de las instituciones internacionales y de las voces internas que claman por mayores espacios de libertad, hacen de este país un candidato a la destrucción. Dicho en palabras llanas: el cambio político en Guinea Ecuatorial será violento. Y la resistencia no solo viene del Fundador, sino también de otros pequeños monstruos que han crecido bajo su sombra, quienes, cegados por las prebendas, la avaricia y la vida fácil, y cargados de una gran dosis de vanidad, han perdido completamente la simpatía hacia los demás así como el sentido común. La relación entre el poder y el resto de la población se ha convertido en una relación de fuerzas, al igual que la relación que existe entre Israel y Palestina y están satisfechos con el status quo resultante. Y tal como Gadafi llamó “ratas” a su propio pueblo cuando se rebeló contra el después de más de cuarenta años de sumisión, el Fundador llama “Pobres Mentales” a los ciudadanos de Guinea Ecuatorial por su sumisión ante el poder dictatorial. Y aquí tenemos la respuesta a la Tercera Pregunta: “¿Todavía es posible una transición pacífica en Guinea Ecuatorial?”

Retomemos la segunda lección aprendida de la epopeya del “Nvet” presentada arriba, a saber: “La perseverancia – el fracaso no significa que la tarea sea imposible, sino que es difícil o que la solución adoptaba no era la más eficaz. El fracaso no implica la invencibilidad del “Ebi-an”. De cada fracaso se aprenden lecciones para encarar la tarea con mejores garantías de éxito, que siempre llega”. Ello lleva a la necesidad de identificar los factores que favorecen la continuidad del dictador y aquellos que lo debilitan. Dichos factores se pueden agrupar de la siguiente manera:

Factores a favor del Fundador:

La pasividad del pueblo: Este es el principal aliado del Fundador. Porque, no se entiende que a pesar de todo lo que ha hecho ese señor, el pueblo siga pasivo, esperando un milagro. La crueldad con la que el Fundador trata a sus adversarios políticos y a sus simpatizantes y seguidores y al pueblo en general hace de la participación política una actividad de alto riesgo. Y aquí las traumatizantes situaciones como el asalto a la sede del Partido del Progreso, el juicio y encarcelamiento de Severo Moto, el asesinato de Pedro Motu Mamiaga dejaron huellas indelebles en la psique del guineano. Además, el pueblo todavía tiene fresco en su memoria los horrores del tiempo de Macías así como de la experiencia colonial. La falta de anonimato resultante de nuestra reducida población así como la práctica del castigo colectivo por el régimen también juega un papel muy importante. La probabilidad de una sublevación en Guinea Ecuatorial del tipo que hemos visto en Senegal, por ejemplo, es muy baja, pero no imposible.

El petróleo y las petroleras – un gran aliado del Fundador. No solo ha puesto en sus manos enormes recursos para engrasar su régimen de prebendas, sino que ha hecho cambiar la postura de los gobiernos occidentales, que han adoptado una actitud de silencio cómplice ante las barbaridades que comete el Fundador a diario. El petróleo le ha dado un balón de oxígeno a un régimen que ya estaba en coma, alargando su vida.

Los desaciertos de la oposición – que desde un principio adoptó la falsa idea de la “no violencia” como método de lucha frente a un régimen cuyo modus vivendi es la violencia, en vez de proceder rápidamente a la adopción de medidas que pudieran establecer un equilibrio de fuerzas. La efectividad de la “no violencia” se basa en la capacidad sublime de generar violencia, una capacidad que no estaba en las manos de la oposición guineana. Este fue un grave error estratégico.

El contexto regional – con regímenes similares en Camerún y en Gabón, la seguridad del “Ebi-an” está garantizada. Además, los vergonzosos casos de Wade, en Senegal y Gbabo en Costa de Marfil, dos antiguos opositores que se volvieron dictadores ellos mismos cuando alcanzaron el poder, ha contribuido a debilitar la confianza en la oposición como alternativa.

Factores en contra del Fundador

El tiempo – este es el principal enemigo del Fundador. Pues, la salud y la edad no le favorecen. Además, es ahora el dictador más longevo del continente y el país estaba apareciendo en los puestos más bajos de todos los “rankings” internacionales relacionados con la libertad, la distribución de la riqueza nacional, los indicadores socioeconómicos, etc. La contratación de “lobbies” no es más que un despilfarro de dinero. Pues, no frenar la avalancha que supone la rápida circulación de la información gracias al internet y a las redes sociales. En consecuencia: “El Emperador está Desnudo”.

Sus propios errores – Es increíble pero después de más de treinta años en el poder, el Fundador sigue utilizando el mismísimo manual para permanecer en el poder. Reacciona de la misma manera ante situaciones diferentes, sin tener en cuenta la evolución del contexto y la naturaleza específica de cada situación. Como un robot, se puede perfectamente predecir su respuesta/reacción a cada situación. Es así que los posibles avances a favor de la democratización del país son el resultado de sus propios errores, lo que contribuye a su continuo debilitamiento.

El odio acumulado – a pesar de la pasividad del pueblo, el odio que este acumula, tanto hacia el mismo Fundador como hacia su régimen, ha alcanzado niveles peligrosos. Solo falta un detonante para que ese odio salga a flor de piel, con un posible desenlace escalofriante, especialmente si estalla de forma desorganizada y descontrolada. El mismo PDGE, a pesar de tanta adulación, es un polvorín que puede estallar en cualquier momento.

Enemigos por todas partes – por su comportamiento y actuaciones robóticas, el Fundador no hace más que crear enemigos en todas partes. Y su hijo “Tontorrón” no le pone las cosas fácil. Llueven los juicios y los pleitos en todas partes: Sudáfrica, Francia, Estados Unidos, etc. El Fundador tiene una enorme capacidad de crear enemigos: no respeta a nada ni a nadie, no respeta su palabra, no cumple sus promesas ni sus compromisos. Un truhan en el poder.

Explotar los factores en contra y contrarrestar los factores favorables constituye el camino hacia “La Tierra Prometida”. Y no se trata aquí de nada extraordinario, sino de la vía que han tomado los pueblos oprimidos a lo largo de Historia. Solo nos falta el Chutzpazh. En su “The Clash of Civilizations”, Samuel P. Huntington define la Guerra como: “violencia organizada”. Por su parte, Franz Fanon, en su “The Wretched of the Earth”, explica que: “los agentes del gobierno utilizan un lenguaje de violencia en su relación con los colonizados… y por esta razón, la violencia se convierte en el único recurso… la única comunicación posible entre el colonizado y el colonizador… las autoridades coloniales hablan a la población nativa a través de la violencia,… los pueblos colonizados deben responder con la violencia…” Estas ideas tuvieron eco en la lucha por la independencia de África y varios movimientos independentistas tomaron las armas para alcanzar la independencia. Mientras que Franz Fanon presentaba el tema en términos de colonizador-colonizado, más ampliamente, se enmarca en una relación Opresor-Oprimido, una relación de fuerzas Puestas así las cosas, las enseñanzas de Franz Fano se hacen aplicables al caso de Guinea Ecuatorial donde se registra una relación Opresor-Oprimido. Efectivamente, el colonialismo no terminó en Guinea Ecuatorial, sino que sufrió una metamorfosis: Cambió el color de la piel del colonizador: de blanco español a negro guineano. Por lo tanto, hace falta luchar por una Segunda Independencia, la verdadera independencia, de Guinea Ecuatorial.

La historia nos presenta pocos ejemplos de pueblos oprimidos que fueron liberados sin pasar por la violencia. Ahora bien, si la violencia es el instrumento por excelencia que ha permitido la liberación de los pueblos oprimidos, ¿por qué tiene tan mala reputación? Porque el término violencia, tal como se utiliza generalmente, no distingue entre la violencia justa, justificada y necesaria, de la violencia injusta e injustificada. Las rebeliones (como la que tuvo lugar en Libia) son actos de violencia, al igual que las revoluciones, los golpes de Estado, etc. El Fundador accedió al poder mediante un acto violento – un golpe de Estado en que murieron varios ciudadanos de Guinea Ecuatorial – y se mantiene en el poder mediante el uso indiscriminado de la violencia y el terror: los encarcelamientos, las torturas, los fusilamientos en pleno siglo XXI. Sin embargo, el mismo Fundador dice rechazar la violencia, a la que atribuye a la Oposición, a la vez que celebra el 3 de agosto, que es el día en que echo del poder a Macías mediante la violencia. La violencia que utiliza el Fundador contra el pueblo es injusta e innecesaria mientras que la violencia para poner fin a este estado de cosas es justificada y necesaria. La liberación de un pueblo de la opresión es una tarea sagrada y moralmente justificada y justificable, independientemente de los métodos utilizados para alcanzarla. Tenemos aquí la respuesta a la Cuarta Pregunta, a saber: “¿Cuál sería la alternativa a una imposible transición pacífica?

Y termino donde he empezado: con Tucidides. Según este historiador y ducho militar ateniense: “…un hombre que no participa en la política es perezoso y no sirve para nada”. Y no estoy ensalzando la violencia, sino reconocer el papel que ésta ha jugado en el tiempo y en el espacio para rescatar a los pueblos oprimidos de la ignominia. ¿Guinea Ecuatorial sería una excepción? El Pueblo tiene la respuesta.

Fernando ABAGA EDJANG,(Un Simple Ciudadano de a Pie, expresándose estrictamente a título personal)

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