Los números no mienten

Opiniones y reflexiones
Descansando después de mi sesión matutina de entrenamiento, me puse a mirar los datos económicos de la Guinea Ecuatorial bajo la bota del Fundador.  He visto algo inquietante.  Antes de compartir lo visto, debo explicar ciertas cosas.  La recesión es un importante concepto económico que, al ser utilizado por los periodistas, con su tendencia al sensacionalismo, no solo se ha integrado en el vocabulario cotidiano, lo cual es bueno, sino que también ha perdido su verdadero significado en el léxico cotidiano.

En términos simples, la recesión es aquel periodo del ciclo económico en que: a) se contrae la actividad económica, b) aumenta el desempleo, c) baja el nivel general de los precios, etc.

La economía de Guinea Ecuatorial ya entró en recesión desde 2009, que se está deteriorando.  El Producto Interno Bruto (PIB) está en plena contracción, con una deprimente proyección hacia el futuro.  En consecuencia, las empresas están cerrando sus puertas, echando a los trabajadores a la calle, aumentando el desempleo.  El déficit público también está en aumento, por lo que el régimen ya no puede pagar a las empresas constructoras, aumentando así la deuda interna.  Y no solo eso, el régimen se ve obligado ya a recortar los salarios de los funcionarios, si bien sin anunciarlo, así como las becas a los estudiantes de la UNGE, lo que ha desatado las protestas estudiantiles que se están registrando ahora mismo en Malabo y en Bata.  El régimen también se ve obligado a contraer prestamos – se habla de una nuevo préstamo de China, aumentando el endeudamiento del país.  Un malestar general se ha adueñado del país.  Está cundiendo el pánico y el pesimismo.

De este panorama deprimente, hay algo que no cuadra: el nivel general de los precios, es decir la inflación, no está bajando.  Tanto el Índice de Precios al Consumidor como los Deflactores Implícitos del PIB no se están moviendo hacia abajo, como correspondería a una recesión.  En una recesión, deberíamos ver una deflación (tasa de inflación inferior a cero) o al menos una desinflación (caída paulatina en la inflación), pero, nada de eso.  El nivel general de los precios se mantiene alto y, lo que es más, siguen aumentándose.  Y solo es a partir de 2018 que se inicia la desinflación paulatina, según datos del “World Economic Outlook” de 2014.  No voy a analizar el tema, por ahora.  Basta decir que eso podría deberse al hecho de que: Guinea Ecuatorial importa todo lo que consume a la vez que exporta todo lo que produce amen de las múltiples distorsiones que se registran en la economía, como consecuencia de la total imbricación entre la economía y la política en el régimen clientelista y kleptocratico del Fundador.

¿Y qué significa esta situación para la población?

Simplemente, un aumento en la miseria. Veamos: el Fundador ha recortado los salarios de los funcionarios, reducido las becas a los estudiantes, miles de trabajadores están perdiendo el trabajo como consecuencia del cierre de las empresas, todo ello a la vez los que los precios se mantienen altos.  Y lo que es más, contrario a la lógica económica, el Fundador está aumentando los impuestos así como las tasas, incluyendo las de peaje, en un esfuerzo desesperado por aumentar los ingresos al fisco para compensar la caída en los ingresos petrolíferos.  Es la mismísima muerte.  Si casi un 77% de la población ya vive por debajo del umbral de la pobreza, este porcentaje tendera a subir con rapidez entre 2015 y 2018.  Y dada la profunda desigual distribución de la riqueza nacional, la situación se volverá francamente insoportable.

Acabo de terminar de seguir un documental en la BBC de Londres sobre Oscar Romero, Arzobispo de El Salvador, asesinado por el ejército salvadoreño, en 1980, en plena misa por sus críticas contra la pobreza, la injusticia social, las torturas y los asesinatos protagonizados por el régimen.  Una de las mujeres entrevistadas, que era su secretaria, creo, dijo algo interesante en la fase final del documental, donde explica en primera persona, porque estaba presente cuando ocurrieron los hechos, es decir el momento del disparo contra el Arzobispo: “fue a partir de ese momento en que la gente decidió sumarse a la lucha, unos clandestinamente y otros en una guerra abierta contra el régimen puesto que, desde ese momento sintieron que ya no tenían nada que perder”.

En mi último artículo “TODO SE DESMORONA” establecí que habría importantes cambios políticos en Guinea Ecuatorial durante el quinquenio 2016 – 2020 y que el trienio 2016 – 2018 seria crítico.  El primer paso lo han dado los estudiantes de la UNGE.  Algo impensable solo días atrás.  Sucederán más cosas, hasta que se produzca EL EMPUJÓN en el periodo previsto. Así que, hay que prestar mucha atención.

Los números no mienten.

Fernando ABAGA EDJANG
(Simple Ciudadano de a Pie, expresándose estrictamente a título personal)

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