Investigadora: “La Abolición de la pena de muerte en Guinea Ecuatorial no es una prioridad para el Gobierno”

Una especialista en estudios africanos ha afirmado hoy que la abolición de la pena de muerte en Guinea Ecuatorial no es un asunto prioritario para el Gobierno, que tampoco está interesado en abandonar la represión contra los ciudadanos de aquel país.

El proceso de abolición de la pena de muerte está paralizado y no hay noticias de que vayan a producirse avances en ese sentido. No es un tema prioritario (del gobierno guineoecuatoriano)”, ha afirmado a la agencia Lusa la investigadora Ana Lúcia Sá, especialista en temas africanos.

Hoy se conmemoran los 150 años de la abolición de la pena de muerte en Portugal [1852 para los delitos políticos y 1867 para los delitos civiles. N. del T.], país que como Guinea Ecuatorial forma parte de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa.

La investigadora del Centro de Estudos Internacionais do Instituto Universitário de Lisboa (CEI/ISCTE-IUL) ha afirmado también que “hay que tener presente que no hay voluntad política para acabar con la represión” contra la población por parte del gobierno de Guinea Ecuatorial.

Creo que (el gobierno de Guinea Ecuatorial) podría abolir la pena de muerte”, afirma la doctora en Sociología, subrayando sin embargo que solo el tiempo dirá si eso va a suceder realmente..

La pena de muerte sirve, por un lado, como un mecanismo interno de legitimación de las posibilidades del régimen para determinar sobre la vida de los ciudadanos, para que sepan que su vida dependen de una instancia superior. Por otro lado, la abolición de la pena de muerte sirve, políticamente, como elemento de legitimación ante instancias externas, como se pensó sería la CPLP. No ha funcionado así porque, en realidad, la pena de muerte sigue pendiente de una moratoria”, añade Ana Lúcia Sá.

Guinea Ecuatorial se adhirió a la CPLP en julio de 2014, tras haber aceptado una hoja de ruta que incluía la abolición de la pena de muerte — que todavía no se ha cumplido—y la introducción del portugués como idioma oficial.

La investigadora del CEI afirmó también que la CPLP “debería presionar para que la hoja de ruta de la adhesión” de Guinea Ecuatorial se cumpla.

De acuerdo con la especialista, la CPLP es “una institución que tiene condiciones para granjearse prestigio y generar sinergias entre los distintos países que la componen, desde las élites políticas hasta las organizaciones de la sociedad civil”.

En este sentido, la CPLP ha informado que estaba concluyéndose un proyecto que prevé prestar asesoría técnica y jurídica a Guinea Ecuatorial para la abolición de la pena de muerte.

“Si la abolición de la pena de muerte era una condición para la entrada que no se cumplió en su momento, ya es hora de que lo sea. Igual que muchas otras cuestiones que continúan siendo urgentes, tales como la supresión de las detenciones arbitrarias” de los ciudadanos de Guinea Ecuatorial, señaló la investigadora.

Solo para dar dos ejemplos recientes, Alfredo Okenve, responsable de una organización no gubernamental dedicada a cuestiones de ciudadanía, y Andrés Esono Ondo, secretario general del partido opositor CPDS, han sido detenidos sin ninguna acusación clara”, añadió.

El director ejecutivo de Amnistía Internacional Portugal (AI Portugal), Pedro Neto, ha dicho a Lusa que, transcurridos más de dos años desde la entrada de Guinea Ecuatorial en la CPLP, lo único que ha cambiado es “que no hay más ejecuciones en aquel país debido a una moratoria de la pena de muerte”.

“Mientras, la legislación sobre la pena de muerte no ha cambiado todavía en aquel país”, señaló Pedro Neto, añadiendo que Portugal, que conmemora los 150 años de la abolición de la pena capital, podría esforzarse para convertirse en “una influencia positiva” para que se lleve a cabo un “trabajo efectivo” para abolir a pena de muerte en Guinea Ecuatorial

No es difícil hacer la ley para abolir la pena de muerte, es fácil, visto que incluso existe ya una moratoria” sobre la cuestión, afirmó Pedro Neto.

El número de ejecuciones judiciales en el mundo bajó un 37% en el año pasado, pasando de 1.634 muertes en 2015 a 1.032 en 2016, según el informe difundido por Amnistía Internacional en abril de este año. El número de países que imponen sentencias de muerte disminuyó de 61 en 2015 a 55 en 2016.

El informe global sobre la pena de muerte y ejecuciones de Amnistía Internacional (Amnesty Internacional Global Report – Death Setences and Execution – 2016) abarca el uso judicial de la pena de muerte entre enero y diciembre del año pasado.

La organización no gubernamental de derechos humanos  informa que Iran (567), Arabia Saudita (154), Irak (88) y Paquistán (87) se han sumado a China (millares de ejecutados) como los cinco países que más personas han ejecutado en el mundo.

La ONG ha informado también que 3.117 personas fueron condenadas a muerte en 55 países en el pasado año. El número total de sentencias de muerte sufrió un aumento significativo en relación con 2015 (1.998) y también en 2014 (2.466).

AI solo difunde los datos que efectivamente puede confirmar, “aunque los números reales para algunos países puedan ser más elevados, como en China”, lo que preocupa mucho a la ONG que quiere clarificar y presentar los números reales de ejecuciones, según dice Pedro Neto

 

Fuente: RTP Noticias

Radio Macuto Facebook

Share This:

Deja un comentario