Otra voz más implorando libertad

Nacho Díaz

Muy a mi pesar por mucho que me haga reír ese gran bufón de bufones que es el Presidente guineano Teodoro Obiang hoy escribo esta columna desde la tristeza.

Las aventuras de este Franquito negro y su hijo pijo, que tiene no sé cuantas causas abiertas en Francia por ladrón y estafador,  no han dejado de recordarme a lo largo de los años a la peor caricatura trasnochada y casposa del viejo anuncio de los conguitos, o la de la vejatoria canción del cola-cao, porque todo en esta Guinea Ecuatorial dictatorial del presente sirve para alimentar, por desgracia, esos argumentos clásicos del colonialismo que versaban sobre la incapacidad natural de los nativos para gobernarse a sí mismos.

A lo largo de los años cuando empezaba a criticar en privado a la cabeza visible de este régimen, quien proclama la virginidad, belleza y juventud de la mujer como valores fundamentales, prefiriendo invertir en el desarrollo de estos frente a la educación, inculcando desde la infancia que todas las niñas deben preparase para ser Misses  o, también,  cuando leía los artículos en toda la prensa internacional sobre la colección de Ferraries, Mercedes y Porches, además de yates y mansiones de lujo repartidas por todo el mundo del hijo tonto playboy, tuve que hacer frente a acusaciones de imperialista español provenientes de niños y niñas de papa favorecidos por la dictadura, que por ser clase preferente preferían ignorar las desdichas del resto de sus compatriotas.

Por suerte, dejé de intercambiar mensajes con esa gente y establecí un dialogo más coherente con guineanos que me hablaban, por ejemplo, de la falta de hospitales en el país para la mayoría de los ciudadanos mientras que los muy pocos privilegiados tenían acceso a clínicas de lujo.

También escuché las historias de la falta de electricidad y agua corriente que sufre casi la totalidad de la población de Malabo, mientras que Machito Teodorito no se cansaba de construir viviendas a todo trapo para sus amigas, o tenía cientos de mansiones vacías simplemente porque le daba la gana tenerlas.

Esa creo que es la realidad de un país que no merece lastima, el día a día de mucha gente que no pide limosna y que si quiere, como es lógico, un futuro mejor alejado de la corrupción, pidiendo ser capaces de decidir sobre su futuro sin necesidad de evocar a ese recuerdo sentimental y nostálgico de la África atrasada que pide ayuda a occidente para salir adelante.

Si algo he aprendido, con el paso del tiempo escuchando a Guineanos opositores, es que su país es capaz de avanzar por sí mismo, con la ayuda y el esfuerzo de su gente y que su dictador, como cualquier otro dictador de cualquier otra parte del mundo, además de ser un chiste, es el peor de sus lastres representando, por poner varios ejemplos los mismo estereotipos de bajeza moral que representan los corruptos dirigentes políticos blancos del PP en España,  los zapatos de Imelda Marcos en Filipinas, la misoginia y el racismo de Donald Trump,  las letras absurdas del peor de los regatones, las viles postulaciones del Día del Domund o el culto personalista del líder norcoreano.

La reciente encarcelación del artista y activista  Nsé Esomo Ebalé, aquí denunciada por otra voz  de la diáspora opositora, no viene a demostrar más que las dictaduras bien sean de blancos o de negros solo saben acallar y oprimir a quienes la critican, mostrando de esa manera una impotencia supina ante el talento de quienes piden y gritan libertad, ya que solo logran elevar sus voces.

Sin conocer la obra de este dibujante, pero si ateniéndome a la imagen de déspota cubierto de oro y piedras preciosas que guardo de Obiang no muy diferente, por tremendamente desafortunada que parezca mi comparación, a la de los jefes malos de tribus de las películas de exploradores inglesas, me atrevería a decir que su actitud para detener las críticas se nutre mucho del pasado inquisitorial español  y de la riqueza de su santa gloria, pues como buen “Elegido” para guiar los futuros de su patria este Jefe-Presidente omnipotente es capaz de mandar a la hoguera a  quien cuestione su fe.

Todo esto me hace pensar que como el mundo ya está lleno de iluminados de todos los colores, razas y credos la figura de Nsé Esomo debería ser reivindicada  para aunar un esfuerzo más contra los que roban, asesinan, violan los derechos humanos y en su locura se creen nuevos enviados de Dios para solventar los  únicos problemas que sus locuras plantean y representan.

Además, solidarizarse con este preso político implica solidarizarse con los movimientos prodemocráticos guineanos y también con toda la autonomía del continente Africano, abandonando por siempre visiones pueriles del pasado.

Fuente: Políticalocal.es
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4 comments for “Otra voz más implorando libertad

  1. El bufón
    septiembre 21, 2017 at 1:49 pm

    Porqué no te centras en el independentismo catalán, deja a los conguitos con sus problemas. Tú aquí no pintas nada

    • Nacho Diaz
      septiembre 21, 2017 at 7:15 pm

      Mira esbirro de bufon, que te hace aun mas triste. Yo hablo de lo que me da la gana y preocupa a mis amigos ya que, por suerte, vivo en libertad. Esto lo escribi hace ya mucho sobre el independentismo pero dudo mucho que tu estrechez de miras te permita entenderlohttp://politicalocal.es/25412/444811-el-embajador-raimon-casellas/

  2. Mbá
    septiembre 21, 2017 at 2:41 pm

    Gracias Nacho Díaz por su solidaridad. Soy ecuatoguineano y vivo en Guinea Ecuatorial, lo que se sufre aquí por Obiang, su familia y amigos no tiene precedentes; a parte de saquear al Estado, saquean a personas físicas quitándoles fincas, terrenos urbanos, encarcelan, despiden de los puestos de trabajo, torturan, asesinan, etc.

    ESTO NO TIENE NOMBRE, CANSADOS YA.

    • Nacho Diaz
      septiembre 21, 2017 at 7:17 pm

      Me alegro mucho que te haya gustado y te deseo toda la fuerza y animo del mundo para sobrevivir a esa plaga que algun dia no lejano se esfumara de la faz de la tierra. Nacho

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