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Un programa prioritario para la transformación de Guinea Ecuatorial

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Por Fernando Abaga Edjang,(Simple Ciudadano de a Pie, expresándose estrictamente a titulo personal)

 

I. Introducción

Presenté en mi último artículo – “Obiang es el Único que Puede Dirigir Guinea Ecuatorial” – los grandes retos a los que se tendrá que hacer frente desde el primer día. Con la desaparición del Fundador, las aspiraciones del pueblo se dispararán hacia la estratosfera, esperando que sean satisfechas inmediatamente. Nuestros políticos tienen la mala costumbre de hacer pomposas promesas, sin tener en cuenta las condiciones en que se encuentra el país, como si existiera todo aquello que hiciera falta para materializar sus promesas. Hay que: a) evitar incurrir en este error en los momentos que se avecinan, b) establecer bien las prioridades y c) centrar la atención y los esfuerzos en lo fundamental. No se puede hacer todo al mismo tiempo. Para ello, hace falta un baremo que pudiera servir de guía y fuente de dirección estratégica en el establecimiento de las prioridades. Y este baremo lo tenemos en nuestro himno y en el escudo nacional, los cuales incluyen importantes conceptos que podrían servir para esbozar un modelo de sociedad que habría que crear. Porque de eso se trata: de rehacer nuestro país. Del himno y del escudo nacional se puede formular una visión, a saber: “Guinea Ecuatorial será un país en que los ciudadanos disfrutarán de una inmensa felicidad anclada en la justicia, la libertad, la unidad, la paz, sin separación y sin discriminación”. Esta visión, que se desprende del pensamiento de los padres de la independencia, no es utópica, sino perfectamente alcanzable. Resulta increíble que se haya hecho las cosas tan mal desde la independencia hasta ahora. Y es porque se ha querido hacerlas mal.

II. Ejes prioritarios

Desde esta óptica, para rehacer nuestro país guiándose en esta visión, propongo un programa de ocho puntos, como sigue:

1. Conferencia nacional – es absolutamente necesaria para: a) marcar el principio de una nueva era, b) examinar el pasado, es decir por qué hemos fracasado tan miserablemente como país desde la independencia, y d) trazar la ruta hacia un futuro prometedor y halagüeño que nos ha eludido hasta ahora. Seria ciertamente un mal comienzo si se hiciera el “borrón y cuenta nueva” que proponen algunos. No hay que borrar el pasado; hay que examinarlo cuidadosamente y tomar medidas para que el cachondeo que ha sido nuestra historia como país independiente no vuelva a repetirse. Esta conferencia nacional debería estar seguida de una conferencia constitucional para: a) estudiar la constitución actual con el fin de derogar sus artículos dictatoriales – para evitar estar sin constitución durante el periodo que tomaría la transición antes de b) la formulación y aprobación de una nueva constitución democrática.

2. Unidad nacional – no se puede ir a ninguna parte con un país dividido. La unidad nacional es tan importante que hasta en Francia, el nuevo presidente Francois Hollande, dada su minúscula victoria sobre Sarkozy y los avances del Frente Nacional de Marine Le Pen, ambos como indicadores de que Francia está divida, ha establecido la unidad nacional como prioridad. En este esfuerzo por fomentar la unidad nacional en Guinea Ecuatorial, se tendrá que: a) formular un nuevo modelo de Estado, a favor de aquel con el que se identifiquen todos los guineanos y reconozca la diversidad cultural de nuestro país, b) forjar una identidad nacional que no signifique la aculturación ni la superioridad de una etnia sobre las demás, pero que esté en armonía y consonancia con las diferencias culturales y étnicas de nuestro país, y c) poner el país en manos de unos gobernantes que inspiren confianza en los guineanos y les devuelvan la esperanza y el orgullo de ser guineanos así como el simple deseo de vivir. En estos momentos, Guinea Ecuatorial no significa nada para muchos ciudadanos y la integridad territorial está en juego.

3. La justicia – Una de las razones por las que el pueblo no cree en los gobernantes ni en el estado es la injusticia que sufre así como la impunidad de los que las perpetran, con el Fundador a la cabeza. Muchos políticos, por razones de “conveniencia política” hablan de la necesidad de hacer “tabula rasa”. ¿Cómo se puede hablar de “tabula rasa” en un país que está lleno de huérfanos, viudas y demás desposeídos como consecuencia del estado actual de cosas? ¿Cómo se puede simplemente hacer la “tabula rasa” y esperar que haya paz y estabilidad en un país que ha sufrido tanto pillaje? ¿No equivale la “tabula rasa” a la consagración de la impunidad? La necesidad de hacer justicia no debe ser objeto de negociación y la gente no debe dejarse intimidar con que se les tilde de buscar la venganza. Charles Taylor, antiguo presidente de Liberia, acaba de ser sentenciado por el Tribunal Penal Internacional. Slobodan Milosevic estaba siendo juzgado por el mismo tribunal cuando se murió. Libia se está preparando el juicio contra los antiguos colabores de Gadafi, incluyendo a su hijo Saif El Islam Gadafi. Del mismo modo, Hosni Mubarak está siendo juzgado con sus hijos y varios de sus colaboradores. Túnez acaba de condenar al depuesto dictador con su familia y amigos. El régimen actual juzgó, condenó y fusiló a Macías con varios de sus antiguos colaboradores. Es curioso que sean precisamente los que cometieron esos actos sin garantías jurídicas los mismos que ahora acusan a otros de afán de venganza cuando se plantea la posibilidad de someterles a ellos a un juicio por los crímenes que han cometido y siguen cometiendo con absoluta impunidad.

4. La redistribución de la riqueza nacional – se ha robado tanto y el fruto de ese latrocinio se exhibe orgullosamente y sin contemplaciones. La redistribución de la riqueza nacional se hace necesaria como: a) una medida inicial a favor de la igualdad, b) fundamento para la creación de una sociedad justa y c) para inspirar confianza en el pueblo. Y para ello, habría que realizarla con la mayor transparencia posible y sin emociones. Se presentan tres formulas que se pueden explorar para una eficaz redistribución de la riqueza nacional, tales como: a) confiscación de los bienes mal adquiridos, b) la imposición (los impuestos), se puede establecer una tasa especial para aquellos bienes cuyo origen es dudoso, así como c) la provisión de incentivos, a ser definidos, para que aquellos hombres del poder depuesto que todavía pueden hacer algo bueno para el país, simplemente devuelvan sus bienes mal adquiridos al Estado. También la búsqueda de las cuentas bancarias escondidas en el extranjero así como los activos, como bienes inmobiliarios y demás propiedades que poseen los ladrones en el extranjero formarían parte de esta iniciativa. Mantener el estado actual de cosas en la era pos-Fundador sería una permanente fuente de tensiones y de inestabilidad, tal como estamos viendo con las contrarrevoluciones, si bien tímidas, discretas y sin posibilidades de éxito, que están teniendo lugar en Egipto y en Libia, promovidas por los prohombres del “ancien regime” que acumularon mucha riqueza bajo la sombra de Mubarak y de Gadafi, respectivamente, y que todavía controlan.

5. La reforma administrativa – La administración pública tal como está actualmente no puede ejecutar las políticas necesarias para sacar el país adelante ni administrar con eficacia los recursos del país. Cualquier equipo que este en el gobierno fracasaría si no hiciera previamente unas profundas reformas administrativas para mejorar el rendimiento de la administración pública. Se trataría de crear una administración pública tecnocrática, capaz de traducir los pronunciamientos políticos de los gobernantes en acciones concretas a ejecutar, y totalmente separada de la estructura política; una administración pública con un mandato claro, unas estructuras claras, dotada de gente formada y de los medios necesarios para servir eficaz y profesionalmente al pueblo.

6. La reorganización de la economía nacional – centrada en el establecimiento de vínculos estrechos entre el sector petrolífero, que es el motor de crecimiento, y el resto de la economía nacional, fundamentalmente el sector agrícola y la industria manufacturera. También incluirá medidas tendentes a mejorar la gestión financiera y presupuestaria. Se crearía las necesarias instituciones así como el marco regulatorio correspondiente, en un contexto favorable a la inversión y al desarrollo del sector privado así como la libertad económica en general. La utilización racional de los recursos naturales y la conservación del medio ambiente serian principios cardinales de esta reorganización económica. Se definirían claramente los sectores que quedarían reservados a la intervención del Estado o en régimen de sociedades mixtas, ya sea por razones de seguridad (sectores estratégicos) ya sea por razones de justicia social y de equidad.

7. La reestructuración y reorganización del ejército y “las fuerzas de seguridad” – Para su profesionalización. Se trataría de crear un ejercito y unas fuerzas de seguridad bien entrenadas y con unas jerarquías claramente definidas y basadas en el merito; un ejército y unas fuerzas de seguridad que funcionarían al margen de las cuestiones políticas y estarían al servicio del pueblo, para su defensa del exterior y su protección y la de sus propiedades. La relación entre el pueblo y el ejército y las fuerzas seria de confianza y de respeto mutuo. Se trataría de un ejército del que el pueblo se sentiría orgulloso.

8. La diplomacia – Como pequeño país, lo que implica vulnerabilidad, y país productor de petróleo, la diplomacia tomaría un papel muy especial para la consecución de los objetivos nacionales. En ese sentido, la diplomacia tendría como objetivos: a) reparar la deteriorada imagen de Guinea Ecuatorial en el exterior así como b) explorar y establecer nuevas relaciones sobre la base de intereses políticos y económicos claros. Las relaciones con los países vecinos tomarían un papel prioritario por razones obvias. En esta nueva dinámica diplomática, Guinea Ecuatorial jugaría un papel activo en los organismos internacionales, a través de los cuales se perseguirá objetivos que no sería posibles de conseguir a través de relaciones bilaterales y pos sí sola. El país se dotaría de un cuerpo diplomático profesional, con una carrera diplomática bien definida según los principios esbozados anteriormente. La elaboración de una política exterior definiría todos los aspectos correspondientes.

III. ¿La Reconciliación Nacional?

Muchos se preguntaran por qué la reconciliación nacional no aparece en este programa prioritario. Las razones son claras. La reconciliación nacional se utiliza en como un “slogan” por la oposición, sin ponerse a pensar sobre su verdadero significado y su relevancia a nuestro contexto. Efectivamente, la reconciliación se aplica en situaciones en que existe un conflicto entre dos o más partes. Hubo reconciliación en Suráfrica porque los blancos hicieron la vida imposible a los negros. Por su parte, los negros, a través del Congreso Nacional Africano, se armaron hasta los dientes para una respuesta adecuada. Con el derrumbamiento del régimen de Apartheid, las dos partes tuvieron que reconciliarse para que haya paz en una nueva Suráfrica libre y democrática. En Liberia todavía se está hablando de la reconciliación nacional porque hubo una viciosa guerra civil que duro más de una década en que varios grupos armados causaron una destrucción increíble, tanto de vidas humanas como de infraestructuras y propiedades. Hace falta que las partes se reconcilien para que haya una paz duradera. En efecto, el concepto de reconciliación lleva implícito el reconocimiento de las partes, de haber hecho daño el uno al otro.

En el caso de Guinea Ecuatorial, ¿la reconciliación se haría entre quién y quién? Porque en nuestro país ocurre que una parte, la del PF y su gente, esta machacando sin piedad al resto de la población, y en especial a los opositores, sus seguidores y simpatizantes con encarcelamientos, torturas y maltratos de todo tipo así como asesinatos, mientras que la otra recibe y aguanta el maltrato estoicamente. Se trata de una población que se ha resignado a su suerte. En estas circunstancias, carece de sentido hablar de reconciliación, eso sí del perdón. Es decir, que el pueblo de Guinea Ecuatorial perdonaría a los hombres del poder que les machacaron durante los 33 años de su ejercicio del poder dictatorial. Pero, resulta que los hombres del poder no han pedido ser perdonados, todo lo contrario, siguen haciendo lo que siempre han hecho: el pillaje como si Guinea Ecuatorial no fuera su propio país, la tortura y el maltrato generalizado de la población como si se tratara de un territorio ocupado. Lo único que cabe aquí es la justicia y que cada uno responda por sus crímenes. De todos modos, estos asuntos deberían formar parte de la agenda de la Conferencia Nacional.

IV. ¿Qué tipo de líderes?

La oposición, que forma parte de la sociedad, no puede estar al margen de su quebrantamiento moral. Y una de las consecuencias de este quebrantamiento moral de la sociedad es que todo el mundo cree que puede ser presidente. Varios elementos impresentables se sumaron a las filas de la oposición, algunos de ellos como líderes de partidos políticos, con unos planteamientos tan infantiles que acabaron ridiculizando a toda la oposición, carentes de ideas y de visión.

Afortunadamente, gran parte de ellos ya están donde les corresponde estar: en el gran movimiento de corderos, el PDGE. Y es porque el poder se ha reducido a eso: riqueza, libertad de hacer lo que a uno le venga en gana, todo menos el servicio al pueblo. Resulta que no es lo mismo tener poder que ser líder. Se puede tener poder sin ser líder. Y tenemos un ejemplo claro en el Fundador, que tiene mucho poder y riqueza pero, de líder nada. El equivalente histórico del Fundador no es otro que Atila el Huno, no en su faceta de guerrero ducho y valiente, sino de su amor a la destrucción y a la muerte, sin otros objetivos que el poder. Y este es precisamente uno de los peligros: que el país vuelva caer en manos de otro fanfarrón. Y la única forma de evitarlo es la movilización del pueblo a favor del cambio.

Para pilotar la transformación del país será necesario un líder capaz de galvanizar al pueblo hacia un futuro común. Así lo requiere la situación, pues, se trata de efectuar una transformación radical de nuestro país, de un Estado dictatorial mafioso a una democracia participativa que sea capaz de inyectar felicidad en la población. Una tarea nada fácil, como queda dicho. Ahora bien, la figura de “líder” se ha entendido muy mal en Guinea Ecuatorial. La mayor parte de los partidos se han desintegrado o debilitado por las luchas intestinas de liderazgo, con expulsiones y contra expulsiones, creando bicefalias. Hay dos características necesarias para ser un buen líder: Es necesario tener unos conocimientos sólidos y un carácter impecable. ¿Qué tienen en común Mahatma Gandhi, Nelson Mandela y Barack Obama? Se trata de líderes carismáticos. Pero, el carisma que poseen no es un dato fortuito. Su carisma se sienta sobre unos fuertes conocimientos, adquiridos a través de una rigurosa formación académica, y un carácter solido, moldeado a través de la familia, la escuela, la religión, las tradiciones, etc., en la forma de atributos personales, cómo se portan respecto de los demás y respecto de si mismos. Se trata de gente que:

a) Sabe de qué está hablando, dice lo correcto en cada momento, emiten y transmiten sabiduría;

b) Qué quieren conseguir, o sea que están dotados de los conocimientos necesarios para hacer frente a cualquiera situación;

c) Se guía por unos principios y unos valores éticos y morales en los que sustentan sus ideas y aspiraciones, unos principios que comparte la mayor parte de la población, en términos de justicia, equidad, compasión, generosidad, humildad, honestidad y honradez, entre otros. Unos principios que garantizan la estabilidad de una sociedad así como una paz duradera, siendo ambos importantes ingredientes para una sociedad feliz;

d) En definitiva, crea felicidad en su entorno.

¿Tenemos en Guinea Ecuatorial a potenciales líderes con las características arriba descritas? Pues, si, muchos. El caso es que no son visibles en estos momentos puesto que: a) el escenario político está abarrotado de fanfarrones que, al no tener nada que perder, no se detienen ante nada para alcanzar el poder, su única obsesión, b) la actividad política se ha envilecido a lo largo de la historia reciente de Guinea Ecuatorial, y c) muchos de los potenciales lideres disponen de muchas oportunidades de desarrollarse profesionalmente y ganarse la vida honestamente al margen de la política, por lo que no se sienten lo suficientemente motivados para meterse en una actividad tan peligrosa en un contexto como el que impera actualmente en Guinea Ecuatorial. Pero, llegado el momento ya les conoceremos, descubriremos la existencia de guineanos con todas las características necesarias para llevar a nuestro país a buen puerto solo por el amor al país y un gran sentido del deber.

V. El papel de la cooperación internacional

Dados los retos existentes así como la naturaleza de los mismos, la ejecución exitosa de este programa prioritario requiere la colaboración de la cooperación internacional, incluyendo el ángulo militar para mantener la paz y la estabilidad durante el proceso de cambio. Las situaciones desesperadas también requieren medidas desesperadas. Existen varios organismos internacionales con programas de apoyo a países en las áreas mencionadas arriba. Movilizar este apoyo desde los primeros momentos sería fundamental. Como habrán visto los que han podido leer el artículo anterior, concretamente el “Country Risk Level”, Guinea Ecuatorial recibe el ranking “D”, cuya explicación también se presentó. En definitiva, Guinea Ecuatorial tiene un alto riesgo de crisis, el cual está asociado, entre otras cosas, al tema de la sucesión, que tiene dos dimensiones estratégicas: a) la sucesión llevada a cabo por nuestro “Ínclito” a favor de su descendencia, y b) la sucesión por causas naturales. Los gobiernos occidentales, los organismos internacionales así como las empresas multinacionales siguen muy de cerca este tipo de indicadores.

VI. Epílogo

Este Programa Prioritario no es ni de izquierdas ni de derechas, sino de una ruta que yo considero como la ideal y realista para la transformación efectiva de nuestro país. Es la visión de un simple ciudadano de a pie. Algunos lo consideraran demasiado radical y no faltarán aquellos que verán en él un afán de ajuste de cuentas. Todas esas posibles reacciones se respetan a la vez que se recomienda la presentación de enfoques alternativos para un debate de los mismos con el fin de llegar a un Programa Prioritario consensuado. Lo cierto es que este Programa Prioritario reconoce que cualquier proceso de transformación engendra ganadores y perdedores (los que prefieren el status quo y lucharan por su continuidad) y, por lo tanto, sacrificios, en nuestro caso, grandes sacrificios. No será un camino de rosas, sino, de uno que estará lleno de enormes desafíos con posibles desaciertos en los primeros momentos. Lo estamos viendo en Egipto, Libia y Túnez. Lo importante es que haya luz para todos los guineanos al otro lado del túnel, incluso para los actores del malestar actual. Y esta luz es la visión que se desprende de las aspiraciones de los Padres de la Independencia que, si bien no supieron transformarla ellos mismos en realidad, pudiera ser lo mejor que habríamos heredado de ellos, y que repito aquí:

“Guinea Ecuatorial será un país en que los ciudadanos disfrutarán de una inmensa felicidad anclada en la justicia, la libertad, la unidad, la paz, sin separación y sin discriminación”.

Mientras que estaba escribiendo este artículo, nuestro “Ínclito” anunciaba la formación de un esperpento diabólico sin pies ni cabeza, lleno de duplicidades, contradicciones, incoherencias e incompatibilidades, claramente incapaz de funcionar. Ya meses atrás nuestro “Ínclito” introdujo una constitución subrepticiamente dinástica, una autopista en su huida hacia adelante, y cuya ejecución ya ha puesto en marcha a través del esperpento diabólico mencionado, en vez de armarse de valor y hacer frente a su propia historia con valentía y coraje, dejando detrás un país con menos desafíos y por lo que podría ser recordado con menos trauma. ¿No son estos claros indicios de que hace falta empezar a organizarse ya para no encontrarse con los calzoncillos caídos? İİİA lutta continua!!!

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