Si el CPDS no existiera habría que inventarlo,como ya existe hay que reinventarlo

Por Fernando Abaga Edjang , (Simple Ciudadano de a Pie, expresándose estrictamente a titulo personal)

Voy a hacer algo que me había resistido a hacer desde que me fui de la República de Guinea Ecuatorial. Voy a pisar un terreno muy resbaladizo. Voy a hablar de Convergencia para la Democracia Social, CPDS, EL PARTIDO DEL CAMBIO. Pero, si usted, estimado lector, espera encontrar revelaciones sobre el funcionamiento interno de este partido, lamento decepcionarle. Incluso le recomiendo que deje de leer ahora mismo. Pues, esta no es la finalidad de este escrito. El objetivo es mucho más modesto y menos ambicioso. Se trata de ofrecer unos consejos, no solicitados por supuesto, que podrían contribuir a renovar el partido, superar la grave crisis en la que está metido, esperando que alguien me haga caso. Lo cierto es que estoy en posición de hablar de este partido por miles y una razones. A pesar del tiempo que llevo fuera del país, las cuestiones de ese partido político, sobre todo los acontecimientos de los últimos tiempos así como algunas actuaciones que parecerían dar la impresión de que el partido está a la deriva, me afectan, me duelen, las sufro. 

Antes de adentrarme en el asunto, voy a referirme a un caso del que he hablado en un artículo anterior. Se trata del caso del Congreso Nacional Africano (CNA). Este partido tiene serios problemas, que lo han hecho perder credibilidad y atractivo. La corrupción, el nepotismo, las peleas internas así como las intimidaciones a la prensa y el asalto a la libertad de expresión en general, son algunos de los problemas que están debilitando a este legendario partido político sudafricano. No hace mucho que Desmond Tutu acusó al CNA de haberse desviado del ideal por el que lucharon y de ser una vergüenza para el país. La desilusión en la población negra es enorme. Si sigue ganando las elecciones esto es simplemente porque la alternativa produce escalofríos en la población negra. Y la alternativa no es nada más y nada menos que la Alianza Democrática (AD). La AD es un partido político más serio, responsable, y disciplinado, que cumple lo que promete. En estos momentos, la AD gobierna en muchas municipalidades, en las que se registra menos corrupción y se rinde mejores servicios a la población. La Alianza Democrática está dirigida por Doña Hellen Zille, una mujer blanca. De hecho, excluyendo unas cuantas excepciones como los dedos de la mano, la AD es un partido político de blancos. Los enormes esfuerzos que realiza este partido para atraer a negros todavía no han dado los resultados deseados.

A pesar de que está claro que el AD haría mejor las cosas que el CNA, los negros todavía prefieren seguir votando masivamente a favor del CNA solo para evitar lo que representaría la alternativa: un gobierno de blancos a escasos 18 años del desmantelamiento del régimen de Apartheid. Todavía es demasiado temprano para tal eventualidad. El voto a favor del CNA es en realidad, un voto de rechazo de la alternativa. ¿Cómo es posible que un partido que tanto luchó para la emancipación de los negros esté cometiendo tales barbaridades? Esta situación se puede interpretar de muchas maneras. Yo pienso que el CNA todavía no ha sabido transformarse, de un movimiento guerrillero de lucha contra el Apartheid a un verdadero partido político en el gobierno, sobre todo en un país como Sudáfrica, único país africano que es miembro del grupo llamado BRICS (Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica). Y no existe mejor evidencia que tener a Jacob Zuma, un hombre que dedica más tiempo a ampliar su harén que a la gestión de los asuntos de Estado, como presidente.

¿El CPDS podría estar padeciendo la misma enfermedad?

¿Podría el CPDS no haber sabido transformarse de un grupo eficaz de lucha clandestina contra la dictadura a un partido político capaz de liderar un proceso político?

¿Podría el CPDS estar teniendo dificultades en “situarse” en el contexto político actual del país? 

CPDS fue fundado por unos jóvenes profesionales idealistas asqueados por el panorama desolador creado por el Presidente Fundador, sin ambiciones políticas pero, eso sí, llenos de energía, coraje y valentía. Porque, en realidad, ¿quién se hubiera atrevido a hacer lo que hicieron esos jóvenes en aquellos momentos si no se trataba de gente realmente decidida y convencida de lo que pretendía conseguir, de sus principios, y mantener el secreto durante tanto tiempo? Es posible que todavía no se haya valorado en su justa medida el sacrificio realizado por esos jóvenes y los enormes riesgos a los que se expusieron incluyendo el de perder sus vidas. Pero, la historia ya lo juzgara. De todos modos, su visión de Guinea Ecuatorial era de una sociedad justa, donde se respetasen escrupulosamente los derechos humanos, con igualdad de oportunidades para todos amén de otros ideales que aparecen en su ideario político. Y como el malestar generalizado que se vivía y se sigue viviendo en Guinea Ecuatorial era de origen político, la transformación de la sociedad pasaba por desmontar el sistema político imperante y así nace CPDS. De eso ya han pasado casi dos décadas y muchas cosas han cambiado. El partido parece haber perdido el rumbo, el vigor, las ganas de luchar. También ha perdido a varios de sus valiosos elementos. Incluso el partido parecería haber cambiado de objetivos: de combatir el poder dictatorial a “ocupar espacios políticos mínimos” en el seno de las instituciones del poder dictatorial. 

Observar desde lejos el rumbo que ha tomado el partido me causa mucho dolor, sobre todo si se tiene en cuenta el riesgo que se tomó y el esfuerzo realizado para montarlo y hacerlo funcionar para llegar a ser lo que fue así como la ilusión que llegó a despertar en el pueblo. Tanto dolor me causa el ver a ese partido realizar acciones que condenó en su día cuando dichas acciones las realizaban otros partidos políticos. El partido parecería haberse sumido en un estado de perpetua contradicción. Muy frustrante es ver cómo el funcionamiento del partido se está desviando cada vez más de sus propios principios, que hicieron de él un gran partido, en el que muchos vieron el futuro del país. Me parten el corazón los comentarios que recibo cuando llamo a algunos de los antiguos simpatizantes y seguidores del partido residentes en Guinea Ecuatorial y les pregunto sobre el estado de las cosas. Realmente desesperante es ver que CPDS, EL PARTIDO DEL CAMBIO, haya perdido en tan poco tiempo a varios de sus ejecutivos como: Celestino BONIFACIO BAKALE, Jesús ELA ABEME, Pio-Miguel OBAMA OYANA, Arsencio BIBANG ESONO, Carlos NVO OBAMA, Máximo MIKO ONDO. CPDS está justamente donde le gusta al Fundador. No solo ya no representa ningún peligro a su poder, sino que se ha convertido en un instrumento del poder: da legitimidad al régimen, al participar en sus instituciones a la vez que mantiene una parodia de lo que fue, que le dio la reputación de ser un partido político radical. 

Para los que no conocen el funcionamiento interno de CPDS, la expulsión de unos miembros es un hecho muy habitual en la oposición guineana por lo que carece de importancia. Pero, para los que sí conocen las cosas de CPDS, se trata de un verdadero Tsunami, pues, es la pérdida de una importante parte de la memoria institucional del partido y de su historia. Se trata de gente que ha dedicado una gran parte de su vida adulta a la lucha por la democracia en el seno de CPDS; unos compañeros que llevan a CPDS en la sangre. Y algunos de ellos llevan lesiones permanentes como consecuencia de las torturas sufridas por esta causa. En mi opinión, lo que ha pasado no es más que la punta de un iceberg, la manifestación externa de una profunda crisis interna en el partido que se ha venido gestando desde hace mucho tiempo. Con esta acción, CPDS ha roto uno de sus principios cardinales: sumar en vez de restar. Y con esta resta, el partido se ha debilitado enormemente. Pero, lo que no se ha restado es el problema fundamental que ha dado lugar a esta lamentable situación, lo cual significa la posibilidad de que continúe el éxodo. Evidentemente, no tomo parte en el asunto, ni mucho menos apoyo el enfoque adoptado por los compañeros en rebeldía. De hecho, pienso que sería un grave error si intentaran recurrir a la bicefalia. Lo de CPDS-R es una tontería, que debe abandonarse inmediatamente. Pero, lo que no se puede ignorar es el hecho de que, lo que quedó del partido acabó haciendo exactamente aquello por lo que se expulsó a unos cinco miembros de la Comisión Ejecutiva Nacional y demás órganos de decisión del partido, cual es: participar en las tonterías constitucionales del Presidente Fundador. Esta es otra de las grandes contradicciones que ha protagonizado CPDS en los últimos tiempos. Y ¿cómo se justifica ahora la expulsión de esos compañeros cuando el partido, a través de su Secretario General, ha participado en la elaboración de las leyes que emanan de la “constitución” que rechazó?

El acto de rebeldía de los compañeros se podía haber resuelto de otra manera. En efecto, examinando la Resolución mediante la cual se expulsa a varios miembros de la Comisión Ejecutiva Nacional y del Consejo Directivo se observan varios defectos. Aquí está la famosa Resolución de Expulsión: http://www.cpds-gq.org/attachments/article/174/Resolucion%20expulsion%205%20miembros.pdf. Pienso que, como mínimo debería haberse abierto un expediente disciplinario a través de la Comisión Nacional de Conflictos, según lo proveen los Estatutos del partido, en su artículo 43, que dice: “La Comisión Nacional de Conflictos es el órgano que habrá de resolver los expedientes instruidos con arreglo a las normas y de procedimiento aplicables, que con este fin elaborará el Consejo Nacional…” Aquí están los Estatutos: http://www.cpds-gq.org/images/stories/documentosɛstatutoscpds.pdf. De hecho, el artículo 32 de estos Estatutos, sobre las competencias de la Comisión Ejecutiva Nacional, no incluye acciones disciplinarias contra sus miembros. Esta responsabilidad corresponde a la Comisión Nacional de Conflictos. Además, el Artículo 4 del Reglamento Interno de la Comisión Ejecutiva Nacional de CPDS dice claramente que: “La condición de miembro de la CEN se adquiere por elección por el Congreso Nacional de CPDS, en listas cerradas, o, en caso de vacancia, por el Consejo Nacional a propuesta del Secretario General.” En virtud de este Artículo, la Comisión Ejecutiva Nacional no tiene autoridad para expulsar a ninguno de sus miembros. Esta responsabilidad corresponde al Congreso Nacional o al Consejo Nacional, el máximo órgano entre los Congresos, según el Artículo 28 de los Estatutos. Por su parte, el Articulo 5 en sus incisos 1 y 2 dice: “La condición de miembro de la CEN se pierde por renuncia o por la resolución condenatoria, por la Comisión Nacional de Conflictos (CNC) de un expediente disciplinario por faltas muy graves” y “La apertura de un expediente disciplinario a que se refiere el apartado anterior corresponde a la CEN y conlleva la suspensión temporal de la condición de miembro de la CEN, hasta la resolución definitiva de dicho expediente.” Aquí está el Reglamento Interno de la Comisión Ejecutiva Nacional para referencia fácil: http://www.cpds-gq.org/images/stories/documentos/reglamentocen.pdf.

La Resolución de expulsión no hace referencia a la Comisión Nacional de Conflictos ni a ningún expediente disciplinario, tal como proveen además, los Estados en su Artículo 11: – DEL EXPEDIENTE SANCIONADOR, que dice: “La imposición de sanciones disciplinarias se efectuará previa incoación de su expediente, cuyos trámites se regularán en el Reglamento de Procedimiento que, aprobado por la CEN, se inspirará en el principio de la audiencia al interesado, tramitación en el plazo máximo de un (1) mes y recurso ante los órganos superiores al que impone la sanción.” Sin embargo, se recurre exclusivamente al Artículo 7.4, que dice: “La declaración motivada de la baja en el Partido, la efectuará la Comisión Ejecutiva Nacional (CEN), a propuesta de la Agrupación correspondiente, según la naturaleza de cada caso, dando traslado por escrito, del contenido literal de la resolución al afiliado. Este podrá recurrir en el plazo de un mes ante la CEN, que resolverá definitivamente en su siguiente reunión ordinaria.” La Resolución no hace referencia a ninguna propuesta de baja procedente de “la agrupación correspondiente”. De hecho, el mismo Artículo, sobre los deberes y obligaciones, también incluye, en su inciso 3 a) entre los actos que conllevan a la perdida automática de afiliación lo siguiente: “Por negativa a pagar la cuota mensual o aportación de cargo público, cuando dicha situación se dé en tiempo superior a un (1) año.” Como es bien sabido la mayor parte de los militantes de los partidos políticos no pagan sus cuotas, lo que hace pensar en una aplicación selectiva de los Estatutos del partido. Hay que señalar que el Artículo 11.1 mencionado en la Resolución no existe, ni en los Estatutos ni en el Reglamento Interno. Por el contrario, los incisos mencionados corresponden al Artículo 9.1 de los Estatutos y no al Artículo 11.1. No entiendo la referencia en la Resolución al Artículo 13.- DE LA ORGANIZACIÓN TERRITORIAL, que dice: CPDS es una organización política unitaria de carácter autónomo, constituida y organizada sobre la base de los órganos y agrupaciones de ámbito nacional, regional, Distrital y local, contando con dos grandes agrupaciones autónomas regionales, una insular y otra continental, reguladas por sus propias normas constitutivas de acuerdo a estos Estatutos. Tampoco entiendo la referencia al Artículo 39.- DEL COMITÉ DIRECTIVO, que dice: “El Comité Directivo es el órgano que asiste a la Comisión Ejecutiva Nacional en la materialización y realización de la política a ésta encomendada por los órganos de dirección, participando en la formación de opinión y en la ejecución de las tareas de las diferentes Secretarías.“ O sea, la CEN asumió el papel de Congreso Nacional del partido, Consejo Nacional, Comisión Nacional de Conflictos y de la “Agrupación correspondiente” para expulsar a miembros de la Comisión Ejecutiva Nacional. Esta no es necesariamente una actuación ejemplar ni es digna de CPDS. 

Lo que es aún más extraño es el segundo “Teniendo en Cuenta” de la Resolución de Expulsión, que dice: “Tras la adopción de la Reforma por el Consejo de Ministros y luego por la Cámara de los Representantes del Pueblo…La Comision Ejecutiva Nacional volvió a posicionarse respecto a la reforma, haciendo pública su postura mediante comunicado de fecha 18 julio, en el que se rechazaba dicha reforma…” ¿No es CPDS, a través de su Secretario General, miembro del “parlamento” del Fundador? Yo no sé cómo se toman las decisiones en ese “parlamento”, o por aclamación o por votación. Cualquiera que sea el método, es la voz de la mayoría que prevalece en la toma de decisiones y la adopción de las resoluciones. En ese sentido, no entiendo muy bien la estrategia de CPDS: por una parte, participa en la legitimación de una maniobra antidemocrática en el “parlamento” del Fundador para más tarde hacer pública un comunicado rechazando la “reforma” que había contribuido a legitimar en el parlamento. Y como si aquello no fuera ya suficientemente contradictorio, una vez aprobada la “reforma”, se pasó a colaborar en los trabajos de elaboración de leyes y normas derivadas de la “constitución”, después de haber expulsado a varios compañeros precisamente por haber apoyado dicha “reforma”. Y no es la primera vez que se observa este tipo de actuación por parte del CPDS. Sorprendió a muchos cuando CPDS pasó a ocupar su escaño “ganado” mediante unas elecciones que rechazó y condenó de fraudulentas. Estos constantes vaivenes pueden crear fuertes tensiones en cualquier organización y es posible que sean la raíz de la crisis que atraviesa el partido.

Por todo lo que antecede, se puede fácilmente concluir que la Resolución de Expulsión de los compañeros arriba citados es ilegal y, por lo tanto, carece de validez. Y no solo eso, se ha violado los Estatutos del partido así como el Reglamento Interno de la Comisión Ejecutiva Nacional. Porque eso de que unos miembros de la Comisión Ejecutiva Nacional, como lo son el Presidente y el Secretario General, estén expulsando a otros miembros de la Comisión Ejecutiva Nacional y demás órganos de decisión salidos de un congreso es lo que ha destrozado a los demás partidos políticos de la oposición. Porque, bien mirado, la acción emprendida por los compañeros podría haber sido motivada por un cuestionamiento del liderazgo del partido, quizás como consecuencia de los constantes vaivenes que estamos observando. Al mismo tiempo, no se puede descartar la influencia maléfica y maliciosa del régimen en su objetivo de debilitar a los partidos políticos de la oposición, tal como se afirma en el segundo “considerando” de la Resolución. Tampoco se puede descartar el agotamiento y el hastío que está causando estragos en las filas de la oposición después de tanto tiempo luchando contra una dictadura que no está dispuesta a cambiar sus maneras, además de los enormes recursos que tiene a su disposición y que esta derrochando para mantenerse en el poder, amén de todo tipo de tentaciones sin olvidar las presiones familiares. Aun si este fuese el caso, ello no justifica la expulsión de unos compañeros sin seguir lo prescrito por los Estatutos del partido y el Reglamento Interno de la CEN. 

Una de las características de los que se encuentran en posiciones de liderazgo en el continente africano es que no se sienten responsables de nada ni ante nadie, sobre todo cuando las cosas van mal y en especial cuando las cosas van mal como consecuencia de sus propias decisiones y acciones. Por eso, cuando hay crisis en las instituciones que dirigen, que sea un Estado o un partido político, se portan como si la cosa no tuviera nada que ver con ellos. Con el tiempo empiezan a portarse como si el Estado o el partido político les pertenecieran a ellos. Precisamente, no tenemos muchos casos de presidentes que hayan dejado el poder en nuestro continente. La norma es lo que tenemos en Guinea Ecuatorial y en muchos países africanos. Aunque el país se hunda, esos lideres se agarran al poder. Se trata de gente que está en posiciones de liderazgo pero sin reunir las condiciones de líder, al menos, tal como se entiende en otros países. La posición de liderazgo solo sirve para sacarle jugo, disfrutar de los privilegios que el poder aporta. 

Lamentablemente, el apego al poder no se limita a las dictaduras establecidas. La experiencia no ha sido del todo buena en algunos países africanos en donde la oposición ha alcanzado el poder. Ahí está el caso de Abdulai Wade, en Senegal, que ha tenido que ser expulsado del poder mediante una revuelta popular seguida de una humillante derrota electoral, y el de Laurant Gbagbo en Costa de Marfil quien hundió a su país en una guerra civil, tuvo que ser expulsado del poder a balazo limpio y está siendo conducido al Tribunal Penal Internacional para ser juzgado por crímenes contra la humanidad. La crisis que está atravesando CPDS ofrece la oportunidad de demostrar su madurez política, que no hay apego al poder y que nos ahorraría quebraderos de cabeza como el de Senegal de Wade y Costa de Marfil de Gbagbo si tuviera la oportunidad de alcanzar el poder y que, a diferencia del CNA, mantendría el ideal de la democracia por el que tanto se ha luchado.

Una de las responsabilidades del líder en un partido político es mantener la cohesión en el seno del partido. Pero, cuando un líder ya no puede garantizar la cohesión, ya no debe seguir en esa posición. O dimite, si es un hombre de honor, o se le aparta. Cuando un partido político pierde en tan poco tiempo a tantos elementos valiosos, miembros de la Comisión Ejecutiva Nacional y demás órganos de decisión, habría que preguntarse si el problema no es más profundo de lo que se ve, habría que preguntarse si no se trataria de una situación en que el liderazgo está perdiendo legitimidad en los ojos de ciertos sectores del partido. Y si esto es así, pues, este problema no se resuelve mediante expulsiones. El problema se resuelve cogiendo el buey por los cuernos. Veamos dos casos emblemáticos, uno lo contrario del otro, para ilustrar lo que quiero decir aquí. 

1. El 11 de marzo de 2011 Japón sufrió un triple desastre: terremoto, Tsunami y crisis nuclear en la planta nuclear de Fukushima Dai-Chi. Los días, semanas y meses que siguieron a este triste acontecimiento fueron una verdadera pesadilla para el pueblo japonés y en especial, para el primer ministro Naoto Kan. Como líder, le correspondía dirigir los esfuerzos para evitar una catástrofe nuclear así como las operaciones de rescate. Lamentablemente, el pueblo no estuvo nada satisfecho con su actuación, lo cual empezó a reflejarse en una caída libre en los índices de popularidad, que alcanzaron un 20%. El Señor Naoto Kan, como un hombre de honor, no tuvo más remedio que presentar su dimisión, que ya había anunciado a principios de junio de 2011, después de la aprobación por el parlamento, de la ley de presupuesto y la de energías renovables que había presentado. En su discurso de dimisión en el parlamento, el día 25 de agosto de 2011, el Señor Naoto Kan dijo: “En estas difíciles circunstancias, he hecho todo lo que he podido” y dirigiéndose a los parlamentarios, agregó:”ahora os toca a vosotros elegir a alguien respetable como nuevo primer ministro.” Naoto Kan es un hombre honorable en un país democrático. 

2. El día 9 de julio de 2011 nació un nuevo Estado en el continente africano, la República de Sudán del Sur. Esto ha ocurrido bajo las narices de Omar Al-Bashir, el Presidente de Sudán. Animados por el éxito de sus hermanos de Sudan del Sur, la región de Kordofan intensificó sus actividades bélicas a través de “Sudan People’s Liberation Army-North” (SPLA-N). La respuesta de Bashir es un bombardeo indiscriminado de la región, en una desesperada estrategia de tierra quemada, y cometiendo muchas violaciones del derecho internacional. Lo que sí está claro es que la región de Kordofan hubiera logrado la secesión si este fuera su objetivo. Su verdadero objetivo, tal como lo manifestó su líder militar en una entrevista televisada es cambiar el poder en Khartoum. Con la independencia de Sudan del Sur, Sudan perdió 619,745 km2 del territorio nacional. Ahora mismo está a punto de perder unos 158,355 km² que es la extensión de Kordofan, o sea casi un millón de km2, casi la mitad del territorio nacional. Habría que añadir los 493,180 km2 de Darfur, región donde también hay problemas. O sea, bajo el mandato de Omar Al-Bashir, Sudan, que no hace mucho era el segundo país más grande de África, después de la República Democrática del Congo, se está desintegrando región por región. Para Omar, sobre quien pesa una orden de arresto internacional decretada por el Tribunal Penal Internacional por los crímenes contra la humanidad cometidos en Darfur, esta situación no tiene nada que ver con él y ahí está. No poder defender, mantener, proteger la integridad territorial de su país es una falta grave. Omar Al-Bashir es un dictador sinvergüenza en una dictadura. No ha dimitido, como correspondería.

Corresponde al liderazgo de CPDS elegir entre el modelo “Naoto Kan” y el modelo “Omar Al-Bashir”. 

De todos modos, a pesar de la tragedia que estamos viviendo, se necesita a CPDS para los tiempos que se aproximan. CPDS ha estado en la lucha desde el principio. CPDS conoce el terreno, pues, está ahí. A pesar de los reveses de los últimos tiempos, CPDS todavia dispone de importantes recursos humanos, de elementos valiosos. Pero, el CPDS que se necesita es un CPDS fuerte, coherente y capaz de liderar, un CPDS con puño. Para ello, propongo una serie de medidas que el CPDS debería adoptar con carácter urgente, a saber:

1, Realizar un análisis de la situación interna del partido, que incluiría un examen objetivo y minucioso de las posibles razones que pudieran haber originado la ruptura que se ha vivido. Dicho estudio debería permitir la identificación de las medidas necesarias para evitar tales situaciones en el futuro. 

2. Dejar de “flirtear” con el Fundador y su régimen – El Fundador no negocia y nunca hace concesiones. Esos frecuentes encuentros con el Fundador para pedirle favores o denunciar injusticias carecen de sentido y deben terminar, entre otras cosas, porque representan un reconocimiento implícito del papel de moderador que se ha otorgado el Fundador.

3. Abandonar la idea de que “somos los mejores” o de “principal partido de la oposición”, porque solo contribuye a crear recelos en los demás partidos, obstaculizando el trabajo conjunto que hace falta. Del mismo, abandonar las divisiones entre partidos políticos internos y partidos políticos externos, y que la verdadera lucha es la que realizan los partidos políticos internos. La lucha por la democracia es una lucha sin cuartel y se realiza en todas las partes y todas las contribuciones son importantes y merecen su reconocimiento.

4. Revisar y re-definir ciertas relaciones, lo que debería concluir con la suspensión de ciertas relaciones o simplemente la independencia de ciertas instituciones

5. Abandonar la política de “ocupar espacios políticos mínimos” no tiene otro propósito que dar legitimidad internacional al Fundador y a su régimen. Y como primer paso en esta dirección habría que salir del “parlamento” y renunciar al “escaño”. Es difícil justificar la participación de CPDS en el parlamento. 

6. Recuperar a todos los dirigentes que han sido expulsados – Las divisiones que han surgido con el tema de la “constitución” del Fundador es fundamentalmente un problema de liderazgo y no de partido. Un partido que pierde a tantos elementos valiosos y en tan poco tiempo está abocado al fracaso. Hay que organizar y de forma inmediata un encuentro de reconciliación entre las partes, guiados por el ideal del partido. Esto es absolutamente necesario si se tiene en cuenta que la razón por la que fueron expulsados ha quedado anulada desde el momento en que el Secretario General del partido está haciendo exactamente aquello que justifico su expulsión: participar en la reforma constitucional. Y también como se ha visto, la expulsión de los compañeros es ilegal por las razones presentadas.

7. Celebrar un congreso extraordinario para renovar los órganos de dirección del partido y resolver los conflictos internos. Este congreso también serviría para revisar los Estatutos del Partido así como el Reglamento Interno de la CEN para eliminar las contradicciones observadas y mayor coherencia. 

8. Iniciar conversaciones con los demás partidos políticos de la oposición con el fin de organizarse para una acción común tendente a llenar rápidamente el vacío de poder que pudiera surgir en los tiempos que avecinan.

Las acciones propuestas deben siempre tener como telón de fondo:

1. No olvidar los buenos tiempos: las reuniones clandestinas, las octavillas y las pintadas, las persecuciones, las detenciones y las torturas, el sufrimiento. No hay que olvidar este periodo de enormes sacrificios en la solidaridad y la lealtad al partido y a los compañeros. No hay que olvidar el tortuoso camino recorrido en que muchos de los que dirigen hoy el partido podían haber perdido sus vidas;

2. Tener siempre presente el sufrimiento que han pasado muchos simpatizantes y seguidores de CPDS, por creer en el mensaje lanzado por el partido, a través de las octavillas, las pintadas, LA VERDAD, los mítines políticos. En dichos mensajes, se animaba a la gente a armarse de valor y a perder el miedo en la lucha contra la dictadura. Miles de personas respondieron a este llamamiento y muchos de ellos lo pagaron con sudor y sangre: Se trata de aquellos que han sido expulsados de sus puestos de trabajo, encarcelados, torturados, incluso ejecutados por el régimen por culpa de CPDS. Hacer lo contrario de lo que se aconsejó a la gente en aquellos tiempos es una lamentable traición, que hay que evitar.

Conozco muy bien el “Ghetto”: su mentalidad, su tradición, su modus-operandi. Viví muchos años en el Ghetto. Puedo predecir exactamente la reacción que recibirá este artículo. Sería lamentable si este fuese el caso. Mi deseo es que alguien lea este artículo con objetividad y serenidad y considerara con seriedad su contenido. También cabe la posibilidad de tirarlo a la basura sin consecuencia alguna. Nada peor que la complacencia para destruir a un partido político. Cuando un partido político sucumbe a la complacencia no solo no permite el debate interno sino que además encaja muy mal las críticas provenientes del exterior, que se perciben como ataques. Tal partido político estaría llamado a desaparecer. Todavía se está a tiempo de evitar este desenlace. Este articulo es una aportación.

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