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¿Y por qué no dicen nada?: El ocaso

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Por Fernando ABAGA EDJANG (Simple Ciudadano de a Pie, expresándose estrictamente a título personal)

En Estados Unidos, los republicanos tienen un gran problema con la homosexualidad y los homosexuales.  No se andan por las ramas a la hora de condenar la homosexualidad y a los homosexuales.  Bueno, lo hacen hasta que, de repente, aparece un homosexual en su propio hogar.  Y cuando eso ocurre, la actitud cambia inmediatamente.  Salen con “I love my son” o “I love my daughter”.  Lo vimos cuando la hija de Richard Bruce “Dick” Cheney, de nombre Mary Cheney, “salió del armario” y confesó su orientación sexual.   Y para el colmo, en 2012 se casó con otra mujer, de nombre Heather Poe.  Con motivo de esa ocasión, Dick Cheney, el vicepresidente de George W. Bush y ultraconservador republicano, declaró que estaba muy contento con esta unión entre su hija y otra mujer. O sea, cuando es el hijo o la hija del vecino que es homosexual, los republicanos condenan la homosexualidad, pero, cuando se trata de una hija o un hijo propio, “I love my son” o “I love my daughter”.  Esto tiene un nombre: Hipocresía.  Algo parecido está ocurriendo con el tema que nos ocupa. Muchos dicen apoyar el cambio político a favor de la democracia pero con la condición de que no se aborden ciertos aspectos que consideran molestos, pero que son importantes para la implantación de la democracia.  Y salen con una lógica muy extraña: el problema no es el que comete el asesinato sino el que condena y denuncia el asesinato.  O sea, es el que denuncia los asesinatos y los atropellos el que siembra “el odio, rencor, enemistad y separación total del pueblo de Guinea Ecuatorial” y no el que, desde hace décadas, viene cometiendo asesinatos y atropellos con total impunidad.  Esto es pura hipocresía y los que plantean las cosas de esta manera, por más que hablen de democracia, en realidad, odian este sistema político; rechazan la igualdad de derechos y de oportunidades a favor de la exclusión y la discriminación, pisotean la igualdad ante la ley a favor de la impunidad.  Las cosas hay que decirlas tal como son.

Muchos no se dan cuenta, pero, el Fundador está pasando poco a poco a ser irrelevante, a pesar de que todavía está en la poltrona.  Tanto por su edad, sus problemas de salud así como el desgaste político que está sufriendo, lo que incluye la orden de arresto internacional contra Teodorin, le están consumiendo profundamente y el demonio se lo puede llevar en cualquier momento.  Todo aquel que pretende que “muerto el perro, se acabó la rabia” y que todo será coser cantar después de la desaparición del Fundador no juega limpio, está haciendo trampas.  Nuestra situación es tan compleja que va más allá del Fundador.  Y el asunto que nos ocupa lo demuestra, así como el nerviosismo que se está suscitando nada más sacar el tema a debate.  Se ha engañado lo suficiente al pueblo, el tiempo de los engaños ya ha terminado.  Existe un refrán anglófono que, traducido al español, dice: “Si me engañas una vez, la vergüenza es tuya. Si me engañas dos veces, la vergüenza es mía”.

El pasado mes de febrero tuvo lugar en Mongomo un importantísimo encuentro con un solo punto en el orden del día: El traspaso del poder, del Fundador a su hijo Teodorín.  En dicha reunión los asistentes presentaron su inquietud al Fundador, sobre sus planes sucesorios.  Les preocupa concretamente la orden de busca y captura que pesa sobre Teodorín.  Y su temor es que, si el Fundador pasaba el poder a Teodorín mientras que éste es un prófugo de la justicia internacional, sería un presidente que no podría viajar y, por lo tanto, un presidente débil y vulnerable.  Recomendaron al Fundador que pase el poder a otro de sus hijos o a otro de Mongomo.  Lo que motivó esta reunión fue el mismo temor que motivó la reunión de 1994: el riesgo de perder el poder.  Los asistentes a esa reunión eran todos de Mongomo y muchos de ellos se habían trasladado a Mongomo desde varios puntos de la geografía nacional, principalmente de Malabo y Bata.  Discutir sobre quién debe dirigir nuestro país después del Fundador es un asunto de Estado y, como tal, nos concierne a todos los guineanos. Sin embargo, se están organizando reuniones en donde se discute este tema a espaldas del resto de la población.  Estoy seguro que nuestros ínclitos comentaristas están informados de que dicho encuentro tuvo lugar (a lo mejor participaron ellos mismos) y les parece normal y natural que se haga de esta manera.  Al acusarme de sembrar “odio, rencor, enemistad y separación total del pueblo de Guinea Ecuatorial”, también podían haber mencionado y denunciado, en sus comentarios, esa reunión que, por cierto, no es la primera de esta naturaleza que se celebra en Mongomo.  Obviamente, muchos hijos de Mongomo tienen problemas con el Fundador por sus malas costumbres, pero, lo que todavía no se ha demostrado es que tengan problemas con la concentración del poder, la riqueza, los privilegios y las oportunidades en Mongomo.  Ahora alguien me acusara de “envidioso y rencoroso”.

Algunos de los comentarios que se han hecho a la segunda entrega de la Trilogía confirman que, efectivamente, la ignorancia es un gran problema en Guinea Ecuatorial. Porque las inquietudes que presentan, los comentaristas “Vicente Abaga” y “Antonio”, ya vienen adecuadamente abordadas en la segunda entrega que están comentando.  En ella aparecen textos que anticipan este tipo de reacciones, tales como: “Muchos se sentirán molestos a leer este artículo.  Muchos dirán que en la estructura del poder actual hay gente de todos los distritos.  También dirán que varios oriundos de Mongomo están siendo perseguidos y apuntaran al hecho de que dicho distrito está bajo un asedio constante por las huestes del Fundado.  Es cierto todo esto, como también es cierto que el poder real descansa en ese distrito.” ¿Nuestros bravos comentaristas no han leído esta frase? O ¿será que su propia consciencia les está jugando una mala pasada, que les corroe un reconocimiento implícito de culpabilidad por la veracidad de lo que aquí se plantea públicamente, quizás por primera vez?  ¿Sera que su subconsciente les esta  traicionando y cegando, de tal forma que no han leído esta y otras frases similares que están dispersas en el documento?  La verdad tiene la mala costumbre de que, por más que la ocultemos, nos sigue mirando directamente a la cara, desafiándonos a hacer las cosas mejor.

Para comentar un texto, hay que leerlo bien y comprenderlo.  Esto es necesario para evitar la incoherencia que se observa entre los comentarios y el texto que se comentan.  Dos de los comentaristas – “Vicente Abaga” y “Antonio” – pretenden aportar excepciones a mis generalizaciones para acusarme de sembrar “odio, rencor, enemistad y separación total del pueblo de Guinea Ecuatorial”.  Es posible que no lo sepan, pero, la generalización es una etapa obligada en el método científico y hacemos uso extensivo de ella en las ciencias sociales.  En la generalización se trata de identificar, mediante observación, unas características o comportamientos comunes al objeto (o grupo) bajo estudio. ¿Significa esto que todos los miembros del grupo bajo estudio comparten esas características o comportamientos?  Ciertamente, no porque, como casi todo en la naturaleza, siempre hay excepciones.  No son esas excepciones las que definen al grupo bajo estudio, sino aquellos comportamientos o características que comparten la mayor parte de los miembros de ese grupo.  ¿Es que tengo que hablar aquí de la Curva de Distribución Normal y la Regla de Tchebichev?

En mi segunda entrega que comentan estos dos paisanos existen frases como: “En efecto, la población de Mongomo no es peor ni mejor que nadie.  Se trata de gente generalmente normal y sencilla como en todas partes.  En general, se trata de gente que solo quiere llevar una vida  normal y tranquila, dar de comer a sus familias y mandar a sus hijos a la escuela.  Sin embargo, como está ocurriendo a lo largo y ancho del continente africano, la población de Mongomo ha sido manipulada por sus desalmados dirigentes políticos”.  Esta frase se corresponde con: “No se puede involucrar a toda la gente en un asunto o situación que pocos son los promotores. Todos ustedes luchaís contra el Distrito de Mongomo y olvidaís de que, un 50% de la población de Mongomo vive en situaciones precarias”, del comentario de “Vicente Abaga”.  Del mismo modo, en mi segunda entrega, se encuentra la frase siguiente: “Los Hombres del Poder procedentes de otros distritos son meros comparsas, simples oportunistas y bandidos que se han vendido por un plato de lentejas a cambio de ciertos privilegios pero sin poder real en sus manos” que se corresponde con: “Ahora le pregunto al sñor economista a caso los sñores Nsue biya, nsé nfumu, paco ngomo, lukito, eribero meco, ricardo mangue este último uno de los hombres más adinerados de guinea, son del citado distrito de mongomo?” del comentario de “Antonio”.  También se puede encontrar esta frase: “Y si los desalmados políticos que han montado el drama que tenemos en Guinea Ecuatorial hubieran sido de otro distrito o de otra etnia, los hijos de ese distrito o de esa etnia estarían haciendo lo mismo que hacen ahora los de Mongomo.  No hay nada biológico ni cultural en ello.  Es la ignorancia.”   Como se puede ver, los comentaristas confirman lo que afirmo en mi segunda entrega.  O sea, estamos diciendo lo mismo.  Y ¿Cómo es que, partiendo de premisas similares, nuestros ínclitos comentaristas concluyen que soy yo el que está sembrando “el odio, rencor, enemistad y separación total del pueblo de Guinea Ecuatorial” y no los que, desde hace décadas, están protagonizando actos que provocan estos sentimientos con absoluta impunidad, como queda dicho?  Es el Harakiri.

También es extraño que nuestros comentaristas no denuncien ni condenen las atrocidades que se están cometiendo actualmente en el país, pero, denuncian y condenan una hipotética “venganza y discriminación total” que, según ellos, será practicada en el futuro por “vuestros régimenes si que serán peores y férreos”.  Su subconsciente vuelve a traicionarles.  Pero, la frase más extraña del comentario de “Antonio” es la siguiente: “…tengo entendido que es un sñor que formó en los estados unidos, pues una vez más cuestiono el sistema educativo de este país…”  Tendría más sentido que me insulte o me acuse de sembrar “odio, rencor, enemistad y separación total del pueblo de Guinea Ecuatorial”, como lo hace su correligionario “Vicente Abaga”.  Pero, ¿Cómo puede un señor que apenas sabe escribir cuestionar el sistema educativo de un país, de cualquier país?  La ignorancia es atrevida y tiene un precio muy elevado.  El elevado precio de la ignorancia todavía lo están pagando los Krahns de Liberia, veintitrés años después de la muerte de Samuel Doe (fue torturado hasta la muerte el día 9 de septiembre de 1990).  Durante el mandato de Samuel Doe, que era un Krahn, y durante la guerra civil, los Krahns, una de las dieciséis etnias que hay en Liberia y que solo representan el 5 por ciento de la población, cometieron todo tipo de atrocidades contra las demás etnias.  Durante la guerra civil, aparte de demostrar una valentía por la que siguen siendo admirados hasta hoy, sobre todo por su costumbre de ir al combate completamente desnudos, los llamados “Butt-Naked Comandos”, también destacaron en las matanzas y demás atrocidades cometidas en dicha guerra civil, una de las más viciosas que se conocen.  Hoy en día es difícil encontrar un Krahn. Y no es que no existen, pues, son los habitantes del condado de Grand Gedeh y hay muchos de ellos en Monrovia. Tampoco se les persigue.  Lo que pasa es que, fuera de su condado, se esconden por la vergüenza que sienten como consecuencia de las barbaridades que cometieron durante el mandato de Samuel Doe.  También está el problema de la estigmatización.  No hablan su lengua fuera de su condado; sino que adoptan las lenguas de otras etnias u optan por el inglés como principal medio de comunicación.  Muchos llegan hasta cambiar sus nombres.  Durante el mandato de Samuel Doe fue una ventaja ser un Krahn, ahora es una maldición.

Otro dato importante es que, según se comenta, cuando las cosas se pusieron difíciles para Samuel Doe, los americanos le ofrecieron un exilio dorado en Estados Unidos con su familia.  Sin embargo, en vez de aceptar la oferta dada la precaria situación en que ya se encontraba, Samuel Doe respondió con una contraoferta: que aceptaría salir del país si los americanos aceptaban a llevar a todos los Krahns a Estados Unidos.  Obviamente, los americanos rechazaron la propuesta y Samuel Doe decidió quedarse en su país, donde, una vez capturado por los rebeldes, fue torturado hasta la muerte.  Sin embargo, siempre que ha habido un pequeño problema en nuestro país, el Fundador se ha escapado con su familia, sin importarle para nada aquellos que está utilizando para ayudarle a mantenerse en el poder.  ¿Vale la pena seguir cometiendo atrocidades por una persona que solo piensa en su familia en tiempos de peligro? No, no vale la pena.

Llegados a este punto y más de cuarenta años de monopolización del poder, se puede concluir que los objetivos planteados por “El Tribunal de la Santa Inquisición” se han conseguido completamente.  El poder y la riqueza están concentrados en el distrito de Mongomo.  Con solo el 3 por ciento de la población, los hijos del distrito de Mongomo lo controlan todo: el poder, la economía, la riqueza nacional.  El resto del país gira en torno a ellos y nadie puede conseguir absolutamente nada si no es con la anuencia de uno de Mongomo.  Aquellos que no se someten a este sistema son perseguidos con saña y destruidos sin piedad o son exiliados.  Tan bien les han ido las cosas que ahora dicen que, “si todo lo que ocurre en la tierra es por la gracia de Dios, luego, lo que estamos disfrutando también es por la gracia de Dios”.  Se han olvidado del reguero de sangre que hizo correr “El Tribunal de la Santa Inquisición”, en que también han caído varios hijos de Mongomo: Job Obiang Mba, Endang, CONA, Abeso Mondu, etc. La cuestión a plantearse a ahora es: ¿La experiencia humana se reduce solo a eso: poder y riqueza?  ¿En ello consiste la vida?  ¿Ha valido la pena matar a tanta gente para llegar donde estamos hoy en día solo para conseguir poder y riqueza?  ¿Existe correlación entre poder y riqueza, por una parte, y felicidad por otra?  ¿El Fundador es un hombre feliz?  ¿Hay más felicidad en Mongomo que en el resto del país? El Existencialismo no es precisamente mi preferido pensamiento filosófico, pero, Jean-Paul Sartre le da un tinte más realista, sobre todo en su obra “La Nausie”. Es un excelente marco paradigmático para adentrarse en el tenebroso mundo en que se desenvuelven le Fundador, sus congéneres del “Tribunal de la Santa Inquisición”  y demás energúmenos de su régimen.

Es grato observar que un número creciente de hijos de Mongomo está entrando en razón y apartándose de este régimen criminal y diabólico.  Pero, este proceso no está avanzando con la suficiente y necesaria rapidez.  De hecho, se observa que, por una parte, el asedio constante del régimen sobre la indefensa población de Mongomo no permite a muchos a escaparse de las garras del Fundador, y por otra, una parte importante de la población de ese distrito sigue apoyando el estado actual de cosas, dados los privilegios que les aporta.  Mientras tanto, nuestro país sigue debilitándose y languideciéndose bajo la bota del dictador.  Un poder que descansa en la fuerza de las armas es muy frágil e insostenible y solo puede continuar cuando los que no se benefician de él, los perjudicados, los indignados, lo toleran.  Precisamente, este tipo de regímenes han sido reventados con golpes de Estado, rebeliones, guerras civiles y demás métodos violentos de cambio de poder a la vez que los beneficiarios de dichos regímenes, si no han “desaparecido”, ellos y sus descendientes han vivido el resto de sus días estigmatizados y señalados con el dedo por el resto de la sociedad.  El continente africano está lleno de ejemplos de los que se puede aprender.  El ser humano podría ser el único animal que tropieza dos veces en el mismo sitio.

El día 22 de marzo de 2013, llegó la  noticia de que el famoso General Bosco Ntaganda, que ganó notoriedad internacional por sus criminales hazañas en la República Democrática del Congo, sobre todo en la zona de Kivu, se había entregado voluntariamente a la Corte Penal Internacional.   Está siendo juzgado en estos momentos por crímenes de guerra.  El nuevo presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, está requerido por la CPI, acusado de haber orquestado, con otros, la violencia étnica que sacudió Kenia después de las elecciones de 2007.  Charles Taylor, antiguo presidente de Liberia ha sido condenado a cincuenta años de prisión por la CPI por su papel en la sangrienta guerra civil que asoló Sierra Leona.  Estamos siguiendo el tira y afloja entre la CPI y el gobierno de Libia sobre el caso del hijo de Muammar Gaddafi, de nombre Saif Al-Islam al-Gadhafi.  La CPI exige su extradición a la Haya para juzgarlo ahí por crimines de lesa humanidad, mientras que el gobierno libio quiere juzgarlo en Libia.  Una orden de arresto internacional pesa sobre la cabeza de Omar Hassan al-Bashir, presidente de Sudan, acusado de genocidio en Darfur.  Varios actores del genocidio de Ruanda han sido juzgados por la CPI en Arusha.  La lista es larga.  Los tiempos cambian.  La comunidad internacional es cada vez menos tolerante con los criminales. 

Hay delitos que son de persecución universal, sin tener en cuenta que el país sea o no miembro de la Corte Penal Internacional, como es el caso de la tortura.  Guinea Ecuatorial, ha ratificado el Convenio que prohíbe la tortura, aparte de que tiene una ley nacional que prohíbe la tortura. Fue la fórmula que utilizó Garzón para exigir el arresto en Londres de Pinochet, porque invocó (sin ser Pinochet español) que este dictador había matado a mucha gente en Chile a base de la tortura; y, efectivamente, en base al argumento de persecución universal del delito de tortura, Pinochet cayó en la trampa. Es más, los delitos cometidos por el Fundador son de lesa humanidad cuya persecución debe iniciarse por los tribunales nacionales, y que, ante su silencio, está facultada la CPI. “Los crímenes de lesa humanidad recogidos en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional incluyen: asesinato, exterminio, deportación o desplazamiento forzoso, tortura, violación, prostitución forzada, esterilización forzada y encarcelamiento o persecución por motivos políticos, religiosos, ideológicos, raciales, étnicos, de orientación sexual, desaparición forzada, secuestro o cualquier acto inhumano que cause graves sufrimientos o atente contra la salud mental o física de quien los sufre, siempre que dichas conductas se cometan como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque.”  El relato de Ponciano Mbomio Nvo incluye evidencias más que suficientes de crímenes de lesa humanidad.

El análisis realizado aquí sobre la base del histórico artículo de Ponciano Mbomio Nvó obliga a un cambio de estrategias para la democratización de nuestro país: de un enfoque centrado exclusivamente en echar del poder al Fundador, que no es más que la punta de un iceberg, a uno centrado en la destrucción del iceberg, es decir desmontar la monopolización del poder y la riqueza nacional por un distrito para implantar una democracia donde reine la igualdad y la justicia, entre otros valores.   Esto es para evitar una situación tal que, desaparece el Fundador pero continúa el mismo sistema distrital diseñado por “El Tribunal de la Santa Inquisición”, muchos de cuyos miembros todavía están en vida y dos de los cuales se identifican como opositores.  No queremos otra vez “el mismo perro pero con otro collar”.  Y para ello, propongo lo siguiente:

  1. Para Felipe Ondo Obiang y Bonifacio Nguema Esono:

 

  • Disolver el partido político FDR. Pues, este partido tiene una vocación parroquial con tendencia a mantener el “status quo”.  Además, con su “curriculum vitae”, un partido político dirigido por ellos no puede ser democrático, no puede inspirar confianza, y es nocivo para el país;
  • Romper su silencio y explicar al pueblo de Guinea Ecuatorial lo siguiente: a) lo que pasó antes y después de la formación del “Tribunal de la Santa Inquisición”, b) de quién fue la idea, c) qué es lo que justificó la toma de tal decisión, d) qué piensan ahora de dicha decisión y las acciones emprendidas para hacerla realidad, e) dónde están enterradas sus víctimas o qué se hizo con sus cuerpos, etc.;
  • Contribuir en el desmantelamiento del sistema que contribuyeron a montar. Para ello, tienen que: a) repudiar y denunciar públicamente dicho sistema, b) animar a los mandos del ejército a deponer las armas y no utilizarlas contra el pueblo de Guinea Ecuatorial, c) aconsejar al pueblo de Mongomo a integrarse masivamente en la lucha por la democracia y contra la dictadura, así como cambiar su actitud respecto de los demás ciudadanos de Guinea Ecuatorial
  • Colaborar ávidamente en la formación de un sistema político más justo. Para ello, tendrán que: a) aconsejar a la nueva clase política para evitar un sistema similar basado en otro distrito, b) ofrecerse a ser juzgados por su actuación en el seno del “Tribunal de la Santa Inquisición”, incluyendo la posibilidad de presentarse ante la Corte Penal Internacional, en caso de que sean convocados; así como c) facilitar la identificación de todos los que participaron en las actividades del “Tribunal de la Santa Inquisición”.
  1. Para los hijos del distrito de Mongomo: Como los principales beneficiarios del sistema imperante, les corresponde ahora hacer un esfuerzo para su desmantelamiento. Para ello, los naturales de Mongomo tienen que:
  • Dejar de atropellar al resto de la población y de seguir “Las Sabias Orientaciones” de sus criminales paisanos que se encuentran en posiciones de poder;
  • Abandonar la actitud de altanería y prepotencia que, lamentablemente, les caracteriza desde que el centro del poder se trasladara a su distrito;
  • Dejar de ser los instrumentos de una dictadura sanguinaria;
  • Repudiar a todos los del distrito de Mongomo que propugnan la idea de que “esto es nuestro”, como si Guinea Ecuatorial fuera una propiedad adquirida para el beneficio exclusivo de ese distrito y en detrimento de los que no son de ahí;
  • Colaborar con el resto de la población para desmantelar el sistema dictatorial imperante;
  • Sumarse a la lucha democrática y con absoluta entrega para poner fin al estado actual de cosas
  1. Para los hijos de otros distritos que forman parte del poder maligno – Vuestra debilidad por los bienes materiales os ha expuesto a cometer barbaridades, en detrimento de vuestros distritos y del pueblo de Guinea Ecuatorial.  Se os exige llevar a cabo las siguientes actividades para minar al régimen desde dentro, a la vez que le rendís pleitesía al Presidente Fundador:
  • Divulgar, clandestinamente por supuesto, las corruptelas del régimen, incluyendo aquellas en las que estáis metidos vosotros mismos.  Para ello: a) pasareis toda información que pueda ser útil para la lucha democrática y b) empezar a fotocopiar todos los documentos que reflejen los tejemanejes del régimen y guardarlos en archivos secretos para su uso en el futuro;
  • Ralentizar, poco a poco, el funcionamiento de la administración pública de Guinea Ecuatorial, hasta su completa paralización, si fuera posible;
  • Dejar de ser los instrumentos de terror en vuestros distritos y tratar bien a la gente de dichos distritos y a todo el mundo;
  • Con carácter inmediato, cambiar vuestros comportamientos para ser buenos ciudadanos de Guinea Ecuatorial.
  1. Para el pueblo de Guinea Ecuatorial en general – más de cuarenta y años de miedo y resignación, viviendo bajo sometimiento de otros guineanos cuyo mérito no es otro que haber nacido en un determinado distrito, son más que suficientes. Ese sometimiento no ha mejorado vuestra situación, sino que la han hecho menos llevadera, al hacer creer a los esclavizadores de que os tienen totalmente sometidos por lo que pueden hacer con vosotros todo lo que quieran.  La historia nos demuestra que, en situaciones de este tipo, siempre llega un momento en que hay que decir BASTA y COGER EL BUEY POR LOS CUERNOS.  Este momento ya ha llegado en Guinea Ecuatorial y la libertad está a la vuelta de la esquina.  Para ello, tenéis que:
  • Rechazar y repudiar abiertamente el dominio de un distrito sobre el resto del país;
  • Tratar bien y con mucho respeto a los militares. Las armas con las que os apuntan hoy en día, con ellas en su día apuntaran al que las compró para vuestro sometimiento;
  • Ser solidarios con aquellos hermanos vuestros que caigan víctimas de la dictadura, incluyendo a nuestros hermanos del distrito de Mongomo que, por rechazar la dictadura y luchar contra ella, se ven perseguidos y castigados por esta dictadura;
  • Exigir que los individuos que componen “El Tribunal de la Santa Inquisición” sean conducidos a la Corte Penal Internacional;

Reitero lo que ya dije en otras ocasiones: no podemos avanzar con éxito en la nueva vida democrática por la que estamos luchando sin que se haya hecho una profunda evaluación de nuestro pasado, una especie de examen de consciencia.  La vía ideal para esta evaluación es la Conferencia Nacional.   Tenemos que organizar una conferencia nacional para estudiar, examinar y evaluar nuestro pasado, tanto para aprender lecciones de dicho pasado como para diseñar nuestro futuro.  El fracaso de nuestro país no es un accidente.  Como se ha visto en esta serie de artículos, este fracaso ha sido fraguado por unos individuos con nombres y apellidos, en una diabólica conspiración en que varios ciudadanos fueron asesinados a sangre fría, nuestro Holocausto.  Ponciano Mbomio Nvo ha dado el primer paso, al compartir su inolvidable experiencia con el pueblo de Guinea Ecuatorial. Todavía quedan en vida muchos que sobrevivieron una experiencia similar.  A todos ellos, se les anima a compartir también su testimonio, con el mismo nivel de detalle que lo ha hecho Ponciano Mbomio Nvo, es decir mencionando los nombres de los actores, las fechas, los lugares y las circunstancias en que se desarrolló la odisea. Dios y el Pueblo de Guinea Ecuatorial os lo agradecerán y premiaran.

Termino esta Trilogía agradeciendo profusamente al Letrado Ponciano Mbomio Nvo que, por cierto, admiro mucho. Este honorable y digno ciudadano de la República de Guinea Ecuatorial representa el modelo de ciudadano que deberían emular los jóvenes.  Encarna importantes valores, tales como: espíritu de sacrificio y la convicción de que, con el esfuerzo, todo es posible.  Y encima, nos lo quieren llevar, tal como hizo “El Tribunal de la Santa Inquisición” con:

  • JESUS ALFONSO OYONO ALOGO
  • BUENAVENTURA OCHAGA NGOMO
  • JOSE ESONO MITOGO
  • PABLO GUILLERMO NSENG
  • MANUEL NSI MBA
  • MAURICIO OKO ENDJE
  • RAFAEL PABLO MAMBO MATALA

Pueblo de Guinea Ecuatorial, ¿lo vais a permitir? En vuestras manos ponemos la vida de nuestro hermano, el Letrado a Ponciano Mbomio Nvo.  Ya ha corrido demasiada sangre, no debe volver a correr ni una sola gota más, ni siquiera del Presidente Fundador

 

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