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Las lecciones aprendidas de La Trilogía y “otros ensayos”

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Por Fernando ABAGA EDJANG (Un Simple Ciudadano de a Pie, Expresándose estrictamente a titulo personal)

Mucho se ha dicho de La Trilogía y todavía queda mucho por decir. La Trilogía aborda un tema muy importante, que patentiza la realidad social, política y económica nacional. Las reacciones han sido variadas. Muchos pretenden que el tema no se discuta o al menos, no se discuta ahora, hasta después de la desaparición del Presidente Fundador. La innovación del siglo es de acusarme de estar a sueldo del Presidente Fundador. Alguien quiere matar al Fundador de un infarto de miocardio. Yo sostengo que, en la coyuntura política en que nos encontramos ahora, hay que empezar a pensar en el DIA DESPUES. Lo he dicho en varias ocasiones, si al Fundador no se le ha podido echar del poder, la naturaleza ya se está ocupando del tema. El Fundador no es inmutable en el tiempo. La edad y las enfermedades así como los líos familiares y los conflictos internacionales le están consumiendo lentamente y el diablo nos lo puede quitar de encima en cualquier momento. Ya no es el Fundador de siempre. Sin duda, su desaparición cederá el paso a otros tantos problemas graves y difíciles de resolver. Y la desigual distribución del poder político y económico es uno de ellos. Las condiciones de partida en un proceso son tan importantes como el proceso mismo, y determinan el éxito del proceso en cuestión. Ignorarlas es pecar de ingenuo y avanzar sin abordarlas es proyectar hacia el futuro los problemas del pasado. Y no habremos progresado si avanzamos dejando detrás varios problemas sin resolver. Tenemos que ser honestos con nosotros mismos y dotarnos del valor y el coraje necesarios para hacer frente a estos desafíos. Es una obligación ciudadana que nos incumbe a todos, verdugos y víctimas.

En mi artículo “LA CONFERENCIA NACIONAL: PIEDRA ANGULAR DE LA TRANSICION POLITICA” publicado en GNet, el dia 30 de septiembre de 2012, dije, entre otras cosas, lo siguiente:

  • “Sería ciertamente un mal comienzo si se hiciera el “borrón y cuenta nueva” que proponen algunos. No hay que borrar el pasado; hay que examinarlo cuidadosamente y tomar medidas para que el cachondeo que ha sido nuestra historia como país independiente no vuelva a repetirse. “
  • “Es curioso que sean precisamente los que cometieron esos actos sin garantías jurídicas los mismos que ahora acusan a otros de un afán de venganza cuando se plantea la posibilidad de someterles a ellos a un juicio por los crímenes que han cometido y siguen cometiendo con absoluta impunidad.”
  • “Mantener el estado actual de cosas en la era pos-Fundador sería una permanente fuente de tensiones y de inestabilidad,…”

Cuando publiqué este artículo, lejos estaba de imaginar hasta qué punto estas palabras reflejaban fielmente la realidad. La Trilogía ha aportado mucho más de lo que tenía previsto al publicarla. Pues, ha arrojado importantes lecciones para el futuro democrático de Guinea Ecuatorial y habría que replantearse muchas cosas. Obviamente, los críticos son una minoría pero no sé hasta qué punto son una muestra representativa del grupo en cuyo nombre están hablando. Y son una minoría, tanto respecto del número de personas que han visitado La Trilogía como por el número de personas que han manifestado que les gusta. Y esto es incluso más acentuado al tener en cuenta que muchos de los críticos se esconden bajo varios seudónimos, lanzando críticas como si fuesen personas diferentes aun cuando su estilo así como el IP del ordenador desde el que lanzan sus críticas les delatan. Lo importante aquí es que, en un análisis estadístico avanzado y serio, se hace necesario examinar los casos extremos que normalmente se suelen excluir, como es el de los críticos de La Trilogía. Y este análisis suele arrojar información importante, que de otro modo se hubiera perdido. En base a estas consideraciones, me puse a examinar y escrutar las críticas para sacar a flote “El Mensaje Oculto”. Presento a continuación los rasgos característicos de las críticas, como descriptivos de un prototipo de personalidad que, lamentablemente, es común hoy en día en nuestra sociedad:

  • LA BIPOLARIDAD – Entiéndase como doble personalidad. Se observa que la personalidad de muchos guineanos varía según el entorno y así varían también sus opiniones. Resulta un poco chocante para mí que uno que me ataca públicamente, me pida perdón en privado, con un “no lo tomes mal, no es nada personal”. Por supuesto que no lo tomo mal ni personal. El tema no es personal, es una cuestión de Estado, de gobernabilidad. ¿Cómo se puede ser y no ser al mismo tiempo? Aquí se necesita la ayuda de los psicólogos para ayudarnos a comprender este fenómeno y encontrarle solución. Esta bipolaridad explica: la traición, la falta de solidaridad, la ausencia de lealtad a la amistad, al compañerismo, incluso a la familia. Se trata aquí de lacras que están minando el tejido social de nuestra sociedad. Donde la confianza brilla por su ausencia, es imposible constituir instituciones sólidas.
  • LA HIPOCRESÍA – los críticos han reaccionado como si no supieran que la situación que aborda La Trilogía existiera en Guinea Ecuatorial, como si fuese una invención mía. Es como si no supieran que el sistema político y económico de Guinea Ecuatorial está dominado por los oriundos de un distrito y no necesariamente por méritos propios, sino por la vía del asesinato, la violencia sistemática y el abuso del poder. Todos los guineanos conocen esta realidad, la viven maldicen. Esta realidad está en boca de todo el mundo y se discute diariamente en todas las partes, en privado, en el seno familiar, entre los amigos y gente de confianza pero, eso sí, en voz baja. Y los críticos la conocen y muchos de ellos, la disfrutan. Expresiones como: “los de Mongomo…”; “me han excluido porque no soy de Mongomo…”; “me ha maltratado… porque es de Mongomo…”; “las becas son exclusivamente para los de Mongomo…”; “no te acerques a él porque es de Mongomo…”; “esos de Mongomo no respetan a nadie porque son los que tienen el poder…”; “tal fulano de mengano me ha quitado el terreno y no puedo hacer nada porque es de Mongomo…”; etc. se escuchan con frecuencia. El cantante Maele ya deleitó nuestros oídos con el “Ayong Ene Fulu Abe” y “Ye Bineh Engong” refiriéndose a este tema. El cantante Adjogening no hace mucho sacó la canción “Mongomo” en la que ofrece una lamentación detallada sobre este fenómeno. Sin embargo, algunos están rasgándose las ropas con lo expuesto en La Trilogía como si no estuvieran al corriente de esta realidad que están protagonizando ellos mismos. Son lágrimas de cocodrilo, es la hipocresía.
  • EL DESPRECIO DE LA “INTELECTUALIDAD” – Muchos críticos han aprovechado La Trilogía para expresar su rechazo de los que llaman “los intelectuales”, al asociarme con ese grupo. Con la publicación de La Trilogía, también han hecho su aparición unos cuantos artículos en los que se despotrica a los llamados “intelectuales”. En uno de esos artículos hasta se insinúa que los “intelectuales” son los culpables de la situación que se vive en Guinea Ecuatorial. Unos cuantos críticos se refieren a mí en términos claramente despectivos de “Dr. Profe” a la vez que otros reclaman acción en vez de palabras. “No hace más que escribir y hablar cuando se requiere es acción”, matizan algunos. No faltan los que aseguran que es una pérdida de tiempo escribir y publicar artículos. El rechazo de la “intelectualidad” no es nada nuevo en Guinea Ecuatorial, viene desde los tiempos de Macías y no pocos ciudadanos fueron asesinados en la campaña por “limpiar” el país de “intelectuales”, que se asociaron a Atanasio Ndong Miyone y Saturnino Ibongo. No hemos avanzado mucho. Lo cierto es que la “Primavera Árabe” no fue tan espontanea como muchos creen. De hecho, hacía muchos años que varios intelectuales árabes venían publicando artículos sobre la política y la economía de sus países, aprovechando la proliferación de las redes sociales y del internet en general. Se trata de una amplia campaña de sensibilización de la población, que respondió cuando llegó el momento. Esto es acción. A propósito, no recuerdo haber visto la definición de “intelectual” en los artículos que he leído. Para mí, un intelectual no es más que un ciudadano que estudia la evolución de la sociedad en la que vive, utilizando sus conocimientos, y está comprometido con dicha evolución. Y esto es diferente a la Teología de la Liberación, aunque no del todo.
  • LA AVERSIÓN A LA LECTURA – Se ha visto que, en general, el guineano tiene una profunda aversión a la lectura. Como se dice por aquí: “el lugar más seguro para esconder el dinero es en el interior de un libro”. Las tres entregas de La Trilogía no superan diez páginas cada una. Sin embargo, varios lectores se han quejado de que son demasiado largas. Incluso uno me ha hecho llegar un mensaje en el sentido de que: “Decirle a Don Fernando que sus escritos, redactados con entusiasmo y dedicación son demasiado extensos. Por eso mismo, muy poca gene se va a sentar y a leerlos varias veces antes de criticar”. Este mensaje recoge la esencia de la problemática. Ya recibí esta misma critica con mis artículos sobre el petróleo, a pesar de que son cortos. Ahora bien, si diez páginas ya son demasiado largas, ¿Qué se puede decir de un libro? Cuando alguien se pone a criticar un texto sin haberlo comprendido, ¿Qué es lo que está criticando? Sabía que las cosas estaban mal, pero, desconocía que estuvieran tan mal. Desconocía, por ejemplo, que con ciertos ciudadanos, como los críticos a La Trilogía, había que comunicarse en un lenguaje monosilábico y limitarse a slogans que se pueden plasmar en una camiseta. ¿Se podría atribuir este fenómeno a la imposición del pensamiento único en Guinea Ecuatorial?
  • UNA FORMA MUY PECULIAR DE LEER – Estudiando los diferentes comentarios, me he dado cuenta que, muchos de los pocos guineanos que leen, no leen textos, sino palabras aisladas sin importar para nada lo que viene antes y después de aquella palabra que ha despertado su interés y recibido su atención. Esta diferencia es muy importante. El que lee el texto encuentra el mensaje principal, independientemente de si está de acuerdo con ella o no; el que lee las palabras aisladas se pierde. Muchos de los comentarios y críticas se desvían tanto del artículo que critican que me pregunto si lo leyeron, si no estarían hablando de algo que no tiene nada que ver con mis artículos y se dejaran guiar por su propia imaginación. Y este fenómeno también se registra entre gente teóricamente culta. Me ha extrañado que unos ciudadanos, entre ellos un escritor y un político pero cuyos nombres no voy a mencionar para que no digan que les he llamado estúpidos, hablen de la “conferencia nacional que va a organizar Fernando” cuando en el artículo de referencia – “LA CONFERENCIA NACIONAL: PIEDRA ANGULAR DE LA TRANSICION POLITICA” – está bien claro lo que se plantea ahí. Y lo que se dice es lo siguiente: “Este Gobierno de Transición tendría como objetivo la materialización de la transición hacia la democracia, en tres etapas que culminarían en tres eventos importantes, a saber: 1) La conferencia nacional, 2) La conferencia constitucional 3) Las elecciones generales”. Está claro aquí que sería el Gobierno de Transición el que tendría la responsabilidad de organizar la conferencia nacional que propongo. Y para tal fin, se crearía una Comisión, con tareas específicas que también se detallan en el artículo, para lo cual el texto dice: “Para organizar exitosamente la Conferencia Nacional será necesario establecer una Comisión para tal tarea, con un mandato claro y dotado de los recursos necesarios así como el peso político que exijan las circunstancias y su labor. Esta comisión tendría la responsabilidad de organizar la Conferencia además de supervisar los diferentes grupos de trabajo, que a su vez, se ocuparían de realizar los diferentes estudios sobre los temas de la agenda”. En varias ocasiones he tenido que releer mis escritos varias veces, pesando que quizás sería un error mío, solo para descubrir que la idea que se critica, está claramente reflejada. Y no importan las aclaraciones, como lo demuestra el caso de un ciudadano, en un comentario hecho recientemente en La Radio Macuto, en lo que se refiere a la propuesta de “disolver la FDR”. Sin ningún rubor, inyecta el concepto de “manu militari” en la idea de la disolución de dicho partido político, insinuando que es mía por la forma en que lo escribe, e ignorando completamente que la propuesta de disolver dicho partido político se dirige a sus dirigentes y no a un ente gubernamental. ¿La traumática experiencia que se vive en Guinea Ecuatorial habría dañado en lo fundamental al guineano?
  • LA ASESINATO DE LA VERDAD – la verdad ya murió en Guinea Ecuatorial y ha sido sustituida por la mentira, y la mentira se ha convertido en un arte, el arte de mentir. Es interesante observar que las críticas no niegan los hechos, sino que no les dan la mínima importancia aunque se trata de asesinatos. El problema no es el hecho, sino que se diga la verdad. Sin embargo, muchos bailaron ante el pomposo anuncio del Horizonte 2020 y siguen esperando ansiosamente la llegada del 2020 para empezar a disfrutar del bienestar que no llegará. Pues, para entonces y es precisamente la razón por la que el Fundador estableció su horizonte en ese año, los principales yacimientos de petróleo – el Okume y Zafiro – ya se habrían agotado y el Fundador ya seria historia. Esta gran mentira se está celebrando a la vez que se ignora la verdad de la sangrienta historia de Guinea Ecuatorial y sus consecuencias en el presente. Es así que Guinea Ecuatorial vive en la mentira, en la imaginación, en el surrealismo.
  • BOMBAS HUMANAS – los guineanos son unas bombas humanas, listas para estallar en cualquier momento y por cualquier causa. Cada guineano lleva dentro una dosis de cabreo increíble. No hay tiempo para reflexionar, discurrir, cavilar, ni siquiera para leer un documento de unas diez páginas escasas y hacer un mínimo de esfuerzo y con la necesaria paciencia para asimilar su contenido. Los guineanos están cegados por el cabreo, listos a caer encima de cualquiera que les dé la razón de exteriorizar el cabreo acumulado. Con la publicación de La Trilogía algunos no han podido contenerse y han exteriorizado el acumulado cabreo que llevan dentro para insultar, intimidar, amenazar; todo menos participar en un dialogo civilizado sobre un asunto que nos concierne a todos. Entiendo ahora por qué los guineanos hablan siempre en voz alta, casi gritando. Y no pocos críticos atacaron como si fuesen unos guerrilleros: atacar y desaparecer, sin argumentar nada. “No se puede acusar a todo un distrito…”, “estas sembrando el odio y el rencor…”, dicen. Se han fijado en una palabra aisladas y no han podido captar el mensaje, y han estallado como una bomba, sin razonar.
  • DEMOCRACIA PERO… ¿QUÉ DEMOCRACIA? –Todo el mundo habla de democracia y muchos están luchando por la implantación de este sistema político en el país. Pero, lo que demuestra el debate sobre La Trilogía es que cada uno quiere la democracia cortada a su medida.; cada guineano quiere “su” democracia. Es decir, la democracia sin que tenga que cumplir con sus obligaciones en una sociedad democrática, las obligaciones con los demás ciudadanos. Una democracia sin el sentido de la responsabilidad, ni ante la ley ni ante los demás. Una democracia sin el rendimiento de cuentas al pueblo. Una democracia en que se olvida el pasado lleno de crímenes y sangre, pero, seguimos como si nada, sin una idea clara del destino. En efecto, en el artículo “LA CONFERENCIA NACIONAL: PIEDRA ANGULAR DE LA TRANSICION POLITICA”, ya dije: ““Muchos políticos, por razones de “conveniencia política” hablan de la necesidad de hacer “tabula rasa”. ¿Cómo se puede hablar de “tabula rasa” en un país que está lleno de huérfanos, viudas y demás desposeídos como consecuencia del estado actual de cosas? ¿Cómo se puede simplemente hacer la “tabula rasa” y esperar que haya paz y estabilidad en un país que ha sufrido tanto pillaje? ¿No equivale la “tabula rasa” a la consagración de la impunidad? La necesidad de hacer justicia no debe ser objeto de negociación y la gente no debe dejarse intimidar con que se les tilde de buscar la venganza.“ Sin embargo, durante los momentos más álgidos del debate sobre La Trilogía, fui contactado por un dirigente de FDR. Acepté conversar; y lo que temí que acabaría a puñetazo limpio resultó ser un dialogo pacifico. De hecho, mi interlocutor me dijo que estaba de acuerdo con mi análisis pero, que había algunas cosas que quería que yo tuviera en cuenta. Le corresponde al revelar el contenido de nuestra conversación.
  • LA CONSPIRACIÓN DEL SILENCIO – Durante los debates se ha observado la existencia de una especia de “Conspiración del Silencio”, en que tanto las victimas como los verdugos prefieren guardar el silencio. El paso que ha dado Ponciano Mbomio Nvo es único y excepcional en la historia política de Guinea Ecuatorial. Es sorprendente que tantos meses de la publicación del artículo de Ponciano, ninguna de las múltiples victimas que todavía están en vida haya publicado un artículo sobre su propia experiencia. Es posible que muchos le echen la culpa a Ponciano por la osadía de haber hecho conocer su odisea al mundo. En su comentario a “LA FILOSOFIA DE LA IGNORANCIA” un anónimo que se hace llama “Juan ABESO MBIRA” comentó que: “…Conozco muchas cosas de Guinea Ecuatorial que Usted, Don Fernando, porque soy ya un viejo. Puedes creer que soy pariente directo de Don Buenaventura OCHAGA NGOMO??? Lo que muchos tratan de decirte es que no levantes susceptibilidades. Es importante para un intelectual como usted, ser imparcial y muchas veces prudente. La historia de Guinea Ecuatorial Independiente es muy triste porque se han perdido muchas vidas y, centrarse en unos cuantos, es indigno.Aunque es muy difícil, lo que deberíamos hacer es predicar el amor entre nosotros, porque sin el amor al prógimo, seguiremos con lo mismo: descalificaciones, muertes, encarcelamientos, exilios, etc.”. O sea, para que no hayan más “… muertes encarcelamientos, exilios, etc.” en Guinea Ecuatorial hay que guardar el silencio sobre las “…muertes, encarcelamientos, exilios, etc.” que han tenido lugar para no “levantar susceptibilidades”. Es la lógica de una sociedad que ha aceptado la derrota ante un poder criminal. Y estamos en un país de escasamente 500.000 habitantes, en que por más que lo evite uno, es inevitable encontrarse con el verdugo, el torturador, el asesino. Es extraño que, hablando del vil asesinato de varios ciudadanos de Guinea Ecuatorial, la atención se centre en los que los denuncian y no en los que los cometieron. En nuestro país, la víctima es siempre responsable de sus infortunios, porque “se lo ha buscado”.

Muchos me acusan de “anti-Mongomo” y de “sembrar el odio, el rencor…” como si esperaran que me pusiera a llorar o en una posición defensiva. Por supuesto que eso no ocurrirá. Pues, yo no hago más que analizar la situación social, política y económica, así como los factores que explican su configuración actual. Y lo que digo es lo que hay. En efecto, si se hiciera una encuesta sobre la impunidad en Guinea Ecuatorial y se pidiera a los encuestados que digan: a) si han sufrido atropellos impunes (palizas, encarcelamientos, torturas, expulsiones de los puestos de trabajo, discriminación en las becas y en el empleo, desposesiones, disparos, etc.) en los últimos cinco años y b) quienes han protagonizado dichos atropellos (clasificados por distrito), se confirmaría que gran parte de dichos atropellos habrían sido protagonizados por oriundos de Mongomo. Y eso no sorprendería a nadie, ya que se trata de un hecho bien conocido. Ahora bien, si los miembros de una determinada comunidad que solo representa el 3% de la población es responsable de un porcentaje mayor de los atropellos con absoluta impunidad, habría que hacerse muchas preguntas. Habría que identificar lo que tienen en común los ciudadanos que cometen este tipo de barbaridades. Mi explicación de este fenómeno es que la población de Mongomo ha sido manipulada por los desalmados políticos de su distrito, aprovechando la ignorancia de la población guineana en general. Se les ha dicho: “esto es nuestro, haced lo que queráis y no os pasara nada” y se les ha armado para tales fines. Pero, también he explicado que lo mismo hubiera ocurrido en otro distrito si dichos desalmados políticos fueran de ahí. Se trata de la misma cultura y la misma mentalidad. Franceville no está en Guinea Ecuatorial ni los Batekes, una etnia minoritaria, son guineanos.

Hasta donde yo sepa, ningún grupo humano exhibe la homogeneidad total. La diversidad se registra incluso en el seno de cada grupo humano, llámese etnia, raza, etc. Cada individuo es todo un mundo. Los gustos y las preferencias varían de un individuo a otro aun dentro de un mismo contexto cultural. A pesar de la prevalencia de la diversidad, todavía hablamos de Fang, Bubi, Ndowe, Annobones, Bisio, Fernandinos, de la misma manera que hablamos de americanos, chinos y rusos y atribuimos ciertos comportamientos a dichos grupos, muchas veces estereotipados. Y son generalizaciones porque dichos grupos humanos tienen características comunes que les dan el sentido de identidad, no solo para ellos mismos sino también para los que no forman parte de su grupo. Es así que la historia ha llevado a la estigmatización de los árabes y del islam. La Primavera Árabe no ha cambiado este estigma, que hace de cada árabe/musulmán un terrorista para el resto del mundo. Razones no faltan, pues, los árabes/musulmanes han protagonizado los más espectaculares actos terroristas que se recuerdan. Vemos casi diariamente actos de violencia protagonizados por árabes/musulmanes. En muchos países árabes/musulmanes asistimos a prácticas que le hierven a uno la sangre: frecuentes bombardeos en Pakistán; las decapitaciones en Arabia Saudita, el apedreamiento de las mujeres acusadas de adulterio en Irán, etc. Pero, esta no es toda la historia. Resulta que la mayor parte de los árabes/musulmanes son moderados. Pero, se trata de una mayoría silenciosa, invisible. El espacio dejado por la mayoría es ocupado por una minoría agresiva, radical, vocifera. Son los fundamentalistas islámicos, que se han convertido en la cara visible del mundo árabe/musulmán. Entonces, ¿la culpa de la mala imagen de los árabes/musulmanes es de los fundamentalistas islámicos (la minoría) o de los moderados (la mayoría)? Cada uno tomara la posición que le parezca correcta. Pero, yo pienso que, en vez de que la mayoría silenciosa se esté quejando de la “injusta” estigmatización, deberían hacer su papel, combatiendo a los fundamentalistas a nivel interno, para que no sean ellos la cara visible del mundo árabe/islam. No deben culpar a occidente y a los medios de comunicación del problema de imagen; deben culparse a sí mismos por su propia pasividad. Es en base a esta lógica, que la tercera de La Trilogía incluye un llamamiento a los de Mongomo para que se sumen masivamente a la lucha por la democracia y contribuyan al desmantelamiento del sistema imperante.

Hay dos formas de reaccionar al contenido de La Trilogía: a) la forma inteligente y b) la forma estúpida. A excepción del caso del que se identifica como “Justino Nsue”, que ha dado muestras de sensatez en su crítica, lo que se ha visto hasta ahora en términos de comentarios, corresponde a la forma estúpida. Es la forma de reaccionar de individuos que no ocultan su sed de sangre para perpetuar la situación actual aun cuando ésta perjudica también a una importante porción de la población de Mongomo, tal como lo reflejan ellos mismos y yo. La forma inteligente de reaccionar consiste en: a) reconocer lo que es de dominio público y que ha dado una mala reputación al distrito de Mongomo y sus habitantes, y b) en colaboración con los demás guineanos, luchar desde dentro, para cambiar este estado de cosas. Está claro que, si bien la concentración del poder en Mongomo aporta beneficios materiales en el presente, dicho poder se está convirtiendo en un caramelo envenenado que, a la larga y sin ninguna duda, haría que lo que hoy es un privilegio se convierta en una maldición, como ya he dicho en otra ocasión.

El mensaje de La Trilogía no es un mensaje de odio, tampoco es un mensaje de amor, es simplemente un mensaje que pretende compartir una visión de las bases que hay que sentar para una transición política con garantías de éxito a favor de una democracia estable y sin dejar detrás asuntos sin resolver, y con una consciencia nacional tranquila. Se trata de crear un futuro caracterizado por una paz duradera entre los guineanos, tanto a nivel individual como a nivel colectivo. Y para ello: a) hay que poner todos los temas sobre la mesa, incluyendo los más dolorosos, como conditio sine qua non para b) una verdadera reconciliación nacional, en que c) seamos dueños de nuestro destino en igualdad de condiciones, con el fin de que, todos juntos, d) sentemos las bases para un Estado democrático prospero. Una de las importantes lecciones que nos ha arrojado La Trilogía es que no todos están por la labor.

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