Turbulencias en la Comunidad Económica y Monetaria de África Central (CEMAC)

 

Por Aza Boukhris

“La Comunidad Económica y Monetaria de África Central (CEMAC) que agrupa a Camerún, la República Centroafricana, Congo, Gabón, Guinea Ecuatorial y Chad, hace frente a dificultades políticas y financieras como no había conocido hasta ahora.

El intento de golpe de Estado en Guinea Ecuatorial, evidenciado por la detención, en territorio camerunés el 28 de diciembre de 2017, de una treintena de mercenarios, originarios en su mayoría de Chad y de la República Centroafricana, no va a mejorar las relaciones personales entre los seis jefes de Estado de la CEMAC. El carácter desabrido de estos autócratas, nacidos antes de la independencia de sus respectivos países y que sortean con “habilidad” los obstáculos que les plantean las elecciones presidenciales, aumenta aún más el resentimiento de cada uno de ellos hacia los cinco restantes.

Unas relaciones degradadas

 El escenario del rocambolesco “affaire” guineoecuatoriano va a enfriar sensiblemente las relaciones entre el más veterano de los jefes de Estado africanos, el ecuatoguineano Teodoro Obiang Nguema, y el presidente centroafricano Faustin Archange Touadera. Este último, a la cabeza de un Estado cada vez más ficticio, ha reconocido que no controlaba el territorio de su país e incluso ni tan siquiera su capital. Ha sido en Bangui donde uno de sus hombres cercanos, Sani Yalo, es sospechoso de haber organizado, con sus dos hermanos, la logística y una parte del reclutamiento de este verdadero falso golpe de Estado en Guinea Ecuatorial.

Centroafrica tiene mucho que perder con esta inesperada crispación entre los dos países. Guinea Ecuatorial, en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, estará probablemente menos atenta hacia lo que sucede en Centroafrica.

Por más que el presidente chadiano se haya apresurado a disculparse de cualquier participación en la puesta en escena de esta intriga, eso no impedirá que sus pares de Africa Central desconfíen más de su tentación hegemónica. Las relaciones entre el presidente gabonés con los presidentes Teodoro Obiang Nguema y el presidente congolés, Denis Sassou Nguesso, son distantes y cargadas de sospechas recíprocas de desestabilización. Sus paranoias van a conocer una nueva subida.

En cuanto a Paul Biya, el presidente camerunés, no soporta la anarquía centroafricana y la delincuencia transnacional que mina la seguridad de Camerún.  Los ministros centroafricanos de Defensa, de Seguridad y de Justicia han debido trasladarse a Yaundé el 18 de enero de 2018 para escuchar las fuertes exigencias camerunesas. La inquietud de ver a los movimientos rebeldes centroafricanos, surgidos de la ex Seleka, reforzar las rebeliones internas y , en algunos casos, mutar a grupos yijadistas, no es una fantasía.  El peligro se percibe bien en Camerún, en el Congo, en Gabón y ahora también en Guinea Ecuatorial, tras el intento de golpe de estado de unos rebeldes de origen musulman.

La integración regional debilitada

La integración dentro de la CEMAC era ya un proceso paralizado. En sus relaciones con el FMI y la Unión Europea, cada Estado juega por su lado. Las negociaciones son bilaterales como ha hecho Camerun firmando, sin preocuparse de la CEMAC, un Acuerdo de Asociación Económica con la Unión Europea. El presidente ecuatoguineano ha encontrado un apoyo inesperado en el intento de golpe de Estado para poder suspender la libre circulación de los ciudadanos de los otros cinco países. El Acuerdo sobre la libre circulación, en vigor tan solo desde finales de octubre de 2017, corre el riesgo de engrosar la lista de numerosos fracasos de la integración regional de la CEMAC.

En el plano económico y financiero, los Estados de la CEMAC ven como el deterioro de su situación alcanza cotas alarmantes. El FMI apunta un crecimiento negativo de casi el 1 %, en 2018. Los cortes presupuestarios, cada vez peor soportados por la población, se rebelan muy insuficientes para contener la subida de la deuda soberana de los Estados. En 2017, se la estimaba en el 50 % del PIB. El nuevo presidente gabonés de la Comisión de CEMAC, Daniel Ona Ondo, ha anunciado una reducción del 15 % del presupuesto de la CEMAC. Las inversiones se reducirán otra vez. Con la fuerte bajada de los ingresos de exportación, especialmente de origen petrolero, continúa la caída de las reservas de cambio. Este descenso se estimo ahora en 100 millones de dólares USA al mes.

El problema del futuro del franco CFA está claramente planteado en la zona CEMAC.  Más aun cuando el nuevo gobernador del Banco de los Estados de África Central (.BEAC) es el chadiano Abbas Toli Mahamat, antiguo Ministro de Hacienda y pariente Zaghawa del presidente Idriss Deby Itno que no esconde su hostilidad hacia la moneda comunitaria”.

 

Fuente : Mondafrique

 

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