La Pasión,Muertes y el Abandono

 

Por José Eugenio Nsue, filólogo

Escuchando los audios de dos de los cientos cuarenta y pico miembros y simpatizantes de la formación política Ciudadanos por la Innovación de Guinea Ecuatorial, CI, que fueron encarcelados, torturados y recientemente juzgados en el macro juicio de Mongomo en el mes pasado que vienen a contarnos las de Caín que han pasado en las mazmorras del régimen satánico de la familia real de Akoakam; me he acordado de la efemérides que el mundo cristiano conmemora esta semana, la Semana Santa.

La Semana Santa es el acontecimiento más grande para los cristianos en el que se recuerda la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor Jesucristo; cómo los sumos sacerdotes en connivencia con los guardias y autoridades romanas y el traidor Judas Iscariote apresan a Jesús, le acusan falsamente de subvertir el orden establecido, de blasfemia y de autoproclamarse ‘rey’ de los judíos; a raíz de ello, Jesús fue vilmente torturado, humillado, insultado y burlado públicamente; le hicieron cargar con la cruz (instrumento de represión para maleantes en la época), le pusieron una corona de espinas, le crucificaron desnudo y lo mataron; fue abandonado por los suyos pero, al tercer día resucitó de entre los muertos y pasó a sentarse a la diestra de su Padre; gracias a Él vino la salvación al mundo. El tema es resaltar cómo la chusma, el poder corrupto y los falsos sabios históricamente se han cargado a inocentes y les han hecho la vida imposible hasta acabar con sus vidas.

Volviendo a los audios que el intrépido e incorruptible Josimar, director de Radio Macuto, me mandó no hace mucho; su contenido estremece y pone a uno los pelos de punta y no hacen más que preguntar: en manos de quiénes están las vidas de los guineanos.

En los audios se nos cuenta cómo fueron secuestrados en un mes de diciembre del año pasado 2017; cómo fueron torturados vilmente en repetidas ocasiones hasta dejarles inválidos; cómo les ponían en la Clínica La Paz de Malabo pañales los médicos y enfermeras atónitos del estado deplorable que llegaban y sin saber porqué se les torturaban de aquella forma; cómo les trasladaban clandestinamente a Bata y les metieron en un contenedor cerrado sin agua para beber, sin oxígeno y hacinados; cómo el que se dice ser vice fiscal general del Estado fue a interrogarles en la prisión y les hacía preguntas sobre los hechos ocurridos en Akonibe durante la campaña de las elecciones parlamentarias, senatoriales y municipales que ninguno de los dos que hablan en los audios había participado; uno porque se encontraba fuera del país cuando los hechos de Akonibe y el otro porque nunca había estado si quiera en la parte continental del país y, a pesar de esas realidades irrefutables, el cobarde y prevaricador vice fiscal general del Estado junto con el otro memo y prevaricador fiscal general del Estado, pidieron para ellos la pena de muerte; cómo les metieron en las furgonetas militares como sacos de yuca para llevarles primero a Akonibe, después a Evinayong en la cárcel modelo y luego en Mongomo en el juicio; cómo permanecieron horas y horas agolpados dentro de las furgonetas sin que se les dejase bajar hacer sus necesidades y cómo tenían que hacerlo dentro de los coches y delante de los compañeros hombres y mujeres; cómo los zombis de militares metían sus asquerosas manos en las bragas de las mujeres retenidas tocándoles sus genitales y les apretujaban sus senos en busca de no sé sabe qué artefactos; y de cómo fueron juzgados quedándose absueltos más de 110 de ellos…

El balance de ese calvario hasta el momento ha sido: 2 muertos (Santiago EBEE ELA y Carmelo NSUE AYONG; podemos incluir también el recién acribillado el joven Kevin); más de 140 personas retenidas durante más de dos meses, torturadas y vejadas; más de 20 de ellos siguen a día de hoy encarceladas con penas de más de 20 años de un juicio falso, viciado y como en todos los juicios que se celebran en ese país, sin ninguna garantía.

Está claro que estas personas han PADECIDO, algunos desgraciadamente han muerto; probablemente ha habido muchas más muertes directa o indirectamente por causa de la persecución de los que piensan diferente a los sindicalistas del crimen organizado de cuyos nombres a penas se conocen y han sido ABANDONADOS. Abandonados por un sistema satánico y cruel del general y rey Obiang Nguema y su sindicato de criminales que son capaces de detener a la gente sin motivos y sin mandamiento judicial; torturarlos despiadadamente y hasta llegar a matar sin que nadie ni nada les pida explicación y sin que ellos respondan por esas atrocidades. ¿De verdad, esos más de ciento y pico de guineanos que han padecido esas brutalidades no van a resarcirles; nadie va a pagar por ello? ¿Qué dijo el juez ponente de la sentencia sobre las torturas y vejaciones sufridas por esos inocentes? También han sido abandonados por el pueblo en general y por sus propios familiares porque no se explica que tras vivir y escuchar los sangrantes y espeluznantes testimonios de los que han estado secuestrados por el régimen, nadie haya salido a la calle a condenar y exigir justicia. Algunos seguimos preguntando ¿qué tiene que pasar en este país para que la gente reaccione? Yo diría que igualmente han sido abandonados por su propio jefe, Gabriel Nze Obiang.

Soy de los que me niego a atribuir a los ‘líderes’ de las formaciones políticas de Guinea Ecuatorial del sufrimiento y la persecución que sufren los seguidores, simpatizantes y afiliados de esos partidos porque, en pleno siglo XXI, nadie puede ni debe sufrir persecución, tortura ni mucho menos muerte por sus ideas políticas y/o religiosas; es inadmisible. Por otra parte, se entiende que el que voluntariamente se afilia a un partido, lo hace por voluntad propia y debe estar dispuesto a asumir el coste que supone militar en la oposición en un país dictatorial como es el infierno nuestro, la república de Kalunga del Reino de Akoakam. Ahora bien, no deja de ser cierto que los que se erigen como líderes políticos en las circunstancias como las que se atraviesa Guinea Ecuatorial, deben saber que detrás de sus ‘ideologías’ y propuestas políticas va a haber ciudadanos, pocos o muchos, que les van a seguir y que estos arriesgando sus vidas, necesitan que les apoyen y les defiendan.

El caso de los militantes de CI es muy triste y estremecedor. El líder de esa formación política, Gabriel Nze Obiang, se fue a Guinea diciendo que tenía la fórmula para acabar con el régimen de Obiang y los suyos; muchos guineanos creyeron en él y se afiliaron a su partido; poco a poco fueron perdiendo el miedo al acoso, amenazas y provocaciones que el régimen les sometía; hasta consta que muchos de esos militantes han actuado como escudos humanos para impedir que no fueran a acabar con la vida de su líder y turnaban en la residencia de este día y noche haciendo guardia. Gabriel Nze Obiang, incomprensiblemente decide acudir a las elecciones convocadas por el dictador a pesar de que sabía buenamente que nada iba a cambiar de la manera de proceder del régimen esa vez; su militancia le secundó en esa aventura; en cambio, durante la campaña Gabriel no apareció por ningún lado, fueron los militantes quienes fueron haciendo la campaña; más de 145 miembros de su partido fueron detenidos, torturados y asesinados (al menos 3); Gabriel, a parte de comunicados por Internet, no ha llevado a cabo ninguna otra iniciativa, ni gestión ni medida para defenderlos que se sepa. Esos detenidos fueron llevados a Mongomo para ser juzgados y Gabriel Nze Obiang no apareció por ahí para, por lo menos, de forma testimonial arroparlos; más de 30 personas siguen en la cárcel con penas de hasta 25 años y otro centenar absuelto pero torturados, violentados y humillados; algunos seguimos esperando alguna iniciativa que el líder de CI haya tomado para defender a esos paisanos. Desde que eso ha pasado, la respuesta obtenida hasta ahora por parte del líder general de CI es un silencio sepulcral. Si esto no es abandono; que venga Dios y lo vea.

Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?

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