Esto pinta bien (El éxito de las manifestaciones de Madrid).

 

Por José Eugenio Nsue

Hace unos dos años que yo empecé a decir en público lo que veníamos hablando por lo bajines entre familiares, amigos, compañeros y conocidos  cuando teníamos la ocasión de juntarnos ya que uno de los efectos negativos de estar en el exilio forzoso es la soledad y el aislamiento; y, como todos los guineanos sabemos, al juntarnos los temas estrellas que solemos tratar son nuestro país, Guinea Ecuatorial, de lo que ahí ocurre; de nuestros familiares que padecen y perecen irremediablemente sin que podamos hacer nada ni siquiera acompañarles en el lecho de sus muertes; y también hablamos de nuestras suertes. En todas esas veces que hablábamos, llegábamos a la conclusión de que: nosotros, los guineo ecuatorianos, éramos demasiado permisivos, pasivos, parados; por otra parte, no deberíamos esperar a que un ejército de ángeles comandados por los arcángeles Miguel y Gabriel quienes fueran a ayudarnos a deshacernos de esta terrible y cruel dictadura que nos aterra durante cinco décadas ni tampoco la mal llamada ‘Comunidad Internacional‘, que lo único que les ha importado son sus intereses económicos y comerciales, fuera como por arte de magia a echar del poder el régimen criminal de los Obiang y después venir a llamarnos en el exilio, colocarnos en el poder, ordenar nuestras instituciones y hacer que funcione el país. Conclusión: si queríamos un cambio en nuestro país, teníamos que mojarnos, tirarse al ruedo y coger el toro por los cuernos.

¿Qué ocurría hasta hace dos años más o menos? Ocurría que siempre había dos o tres atrevidos que se atrevían hablar alto y claro llamando las cosas por su nombre; pasaba que los dos o tres partidos políticos serios que había (el PPGE, la UP y la CPDS de entonces) prácticamente el pueblo les miraba y les consideraba como decía un excelente maestro de los de verdad de mi distrito, don Carlos ASÚ, como “un colibrí cantando en la copa de un okume” (ANÈ ZOZÕ ÁLONG NCUMU OVENG); es decir, con insignificancia a la vez que esos mis ciudadanos creían esos mismos eran su esperanza; ocurría que el 98% de los guineanos y el 100% de las guineanas pensaban que Obiang Nguema y los suyos eran unos omniscientes, todopoderosos e invencibles por lo que todo intento para criticarles y exigir que fueran del poder era inútil  y hasta perjudicial. Hasta algunos nos preguntábamos qué es lo que pasaba con las mujeres guineanas que no daban un paso al frente y sumarse a la lucha por la liberación del país como hacen en todos los países que han vencido la opresión y han conquistado y reconquistado sus derechos…; estábamos tan desesperados y ‘convencidos’ de que con la mujer guineana, no íbamos a ninguna parte visto que una inmensa mayoría no estaba dispuesta a luchar para salir de esta situación (sabemos que las generalizaciones son odiosas; siempre ha habido un número muy reducido de ellas que han dicho lo que pensaban y eso les ha costado vidas maritales, sociales, laborales, etc); una excepción que confirmaba la regla.

Entonces surgió primero Adjoguening, un chaval inigualable, genial, inteligente y atrevido que con desparpajo y osadía empezó a criticar abiertamente la situación caótica del país con su música rapera. Después aparecieron las redes sociales que como el Maná caído del cielo entre los guineanos hambrientos de la libertad de expresión, que vieron una oportunidad para que la gente se expresase si bien, entre que en Guinea no había ninguna posibilidad de acceso a las redes sociales por carecer de infraestructuras y el miedo inherente que obnubila y atenaza al guineano; sólo unos pocos intrépidos y egregios hijos de este país fueron capaces de crear páginas web y foros virtuales tales como los creadores de ‘guinea-ecuatorial‘, ‘radio macuto‘, ‘Diario Rombe‘, ‘Diario Utamboni‘, etc. La labor informativa, de denuncias y de desesmascaramiento de esas páginas web contra la barbarie de la dictadura, contra la corrupción, el despilfarro así como los atropellos de toda índole que comete el régimen de Obiang FOREVER fue el principio del hundimiento de la dictadura y ha propiciado que la diabólica familia de Obiang – Coo sea humillada y condenada en numerosas ocasiones.

La irrupción del fenómeno whatsapp y la aparición de los y las audistas ha vuelto a dar otro jaque mate al régimen sanguinario de Guinea. Los audistas están desnudando el régimen y no le deja ni para respirar denunciando todo cuanto ahí pasa y descubriendo todas las prácticas brujeriles, sacrificios humanos, intentos de asesinatos, las infidelidades… Las ‘Barrenderas‘ tienen a la familia real de Akoakam como las hormigas tienen a una lombriz; están levantando las alfombras y los bajos de las camas y las alcobas de todos los maleantes de Obiang sacando todas las suciedades y limpiándolo todo para dejar la sociedad guineo ecuatoriana como una patena, libre de delincuentes, asesinos, brujos y hechiceros.

La manifestación de Madrid de 3 de agosto de este 2018 en contra de Obiang y su régimen donde por primera vez se concentró una cantidad de guineanos nunca vista en un acto como ese para decirles a cara descubierta y sin miedo al sátrapa y su pandilla que se fueran, que el pueblo no les quiere. Muchos que se desplazaron a Madrid lo hicieron por sus medios de manera voluntaria, sin ser coaccionados ni intimidados; determinados a hacerse oír. El ambiente festivo y la ausencia de violencia demostraron que los guineo ecuatorianos normales son educados, civilizados y pacíficos.

La presencia mayoritaria de las mujeres en dicho acto es para enmarcar. Definitivamente nuestras madres, esposas, hermanas e hijas se han despertado y se han destapado; ya no tienen miedo y cuando las mujeres han dicho que hasta aquí hemos llegado, el cambio suele ser inminente. El que los partidos en el exilio estuvieran unidos y se presentaran juntos en dicha manifestación también es un muy buen signo y mensaje para la población porque se lo venían reclamando, pidiendo.

Los grandes cambios, a lo largo de la historia, siempre empiezan con pequeñas batallas y nunca suelen ser inmediatos. Lo que nos hacía falta en Guinea Ecuatorial era que la gente supiera y se diera cuenta de que sin ellos, sin su presencia y determinación, sus vidas y el país no podían cambiar.

Los partidos de la oposición en el país que no secundaron ni solidarizaron con las manifestaciones de Madrid pero, en cambio, están dispuestos a acudir y participar en todos los encuentros y convocatorias del régimen que dicen combatir como la ‘única acción política’ para acabar con la dictadura, han decepcionado una vez más. Algunos de sus líderes dicen siempre que el enemigo no son los que ‘combaten’ y ‘luchan’ contra la dictadura pero, a la mínima, su comportamiento y actuaciones demuestran lo contrario. Entre los opositores al régimen no debería haber enfrentamientos, suelen decir mientras que el hacer de muchos opositores es más bien maniqueista: o nosotros o nadie. Pensamos modestamente que están a tiempo para rectificarse, que es de gente sabia. Nadie sabe cuál es la fórmula que va a acabar con la dictadura pero lo que es seguro es que la unión hace la fuerza.

Lo mismo pasa con los grupos étnicos. El mal de Guinea Ecuatorial tiene nombre y apellidos; se llama ‘dictadura’ y sus apellidos son todos aquellos que la mantienen: Obiang Nguema, su familia, sus amigos y colaboradores así como sus seguidores que son de todas las etnias que conforma el país; ahí están muchos fang, muchos bubis, bastantes ndowes, bujebas, annoboneses. Sus víctimas somos todos los guineanos que no comulgamos con este régimen y no somos parientes de los que mantienen y apoyan la dictadura sean de la etnia que sean por lo que, querer mantener un debate ficticio étnico-tribal para culpabilizar a una etnia, tribu i región como causante de lo que pasa en el país; es crear una situación que puede desencadenar consecuencias imprevisibles.

Vengo apelando a la cordura y al entendimiento entre los hijos e hijas de Guinea Ecuatorial para dar una lección magistral a todos los separatistas que han usurpado el poder en el país y están haciendo que nos peleemos los que hasta ayer habíamos estudiado juntos, habíamos jugado en los mismos equipos, nos habíamos enamorado y casado de forma mixta y que nunca hubo una pelea por cuestión étnica ni tribal. Sigo insistiendo que los que podamos, hagamos que nuestra sociedad, cuando hayan desaparecido el cáncer que nos corroe, sea una sociedad justa, pacífica y unida sin separación y sin discriminar como reza nuestro himno. Si los audistas hablan en su lengua étnica, que los de las otras etnias que creen que tienen cosas que decir o contar lo digan como mejor pueden y saben. Creo que no soy sospechoso de ser tribalista; pasa que hay que ser tolerante.

Quisiera terminar estas reflexiones con un par de citas que nos harán comprender el objetivo que debemos perseguir todas las personas de bien, los guineo ecuatorianos también:

  1. La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielo. Con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida” (Miguel de Cervantes Saavedra).

 

  1. ¿Quién es libre? El sabio que puede dominar sus pasiones, que no teme a la necesidad, a la muerte ni a las cadenas, que refrenda firmemente sus apetitos y desprecia los honores del mundo, que confía exclusivamente en sí mismo y que ha redondeado y pulido las aristas de su carácter” (Horacio).

Enhorabuena a los valientes hijos e hijas que se manifestaron en Madrid el 3 de agosto. Esto no ha hecho más que empezar; la victoria está cerca, cerquísima.

 

Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?

 

 

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Comentarios

    Pepin

    (agosto 19, 2018 - 8:15 pm)

    Seremos hombres cuando seamos leales, respetemos a nuestros padres, madres, hermanos, vecinos y a los inmigrantes.
    Este país donde los hombres se convirtieron en mujeres, se pasan el tiempo con diatribas y moralejas, esperando la llegada del santo padre para otorgarles la libertad.
    Pienso que un país es libre cuando los civis adquieren la libertad de pensar, actuar y reprimir sin tapujos todo aquel que les usurpe las necesidades vitales de subsistencia.
    Nombrar al sátrapa es un insulto a mi inteligencia, y susurrar el nombre de su clan es un obscurantismo.
    Tenemos que perder nuestra humanidad y alejarnos de discursos discursivos y demagógicas que no tiene solución.
    De verdad os digo, nuestra liberación la obtendremos el día que seamos capaces de levantarnos, gritar con rabia, morir como héroes, avasallar si es necesario a todo aquel o aquellos que ponga/n zancadillas a la libertad de nuestros hijos.
    La moraleja de este asunto, reside que cuando un perro se siente acorralado, acaba mordiendo a su amo.
    Como decía Descartes “Cogito, ergo sum”

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