Los niños de Guinea Ecuatorial padecen las consecuencias de la corrupción

 

Por Francisco Ballovera Estrada

La gran mayoría de niñas y niños atraviesan una etapa de miseria crónica en Guinea Ecuatorial, a pesar de ser un país muy rico en petróleo y de pocos habitantes. El nivel de pobreza actual en el país es para preocuparse; precisamente por el futuro que esperan (ninguno) los niños de familia pobre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No subestimamos el paquete de actividades que han venido ofreciendo algunas organizaciones, como UNICEF, para erradicar la mala vida que padecen los niños en el único país de habla hispana en todo el continente africano, y algunos logros de su contribución se han conseguido, pero nos vemos obligados a exigirles más atención a su loable labor de proteger los derechos, libertades y bienestar de los niños en todo el mundo, y que no pierdan de vista todo lo que sufren y padecen los niños de Guinea Ecuatorial a día de hoy.

Estas niñas y niños que injustamente ya están saboreando y viviendo un futuro incierto y totalmente sombrío, por la creciente expansión de corrupción sistemática implantada en el país, a simple vista no tienen ni esperan un futuro seguro, si no se hace algo para rescatarlos de la miseria. Las cabezas de niñas y niños no sirven para cargar cubos, montón de ropas usadas, palanganas, etc. que pesan más que ellos, sino que sirven para ir a estudiar en un colegio.

Para intentar comer y sobrevivir en sus respectivas familias, la gran mayoría de estos niños habitualmente se dedican a la venta ambulante de ropas usadas, hortalizas y frutas. Lo que consiguen a diario de sus ventas no llega para matricularles en algún colegio público; mucho menos en un centro privado (ni los colegios ni la sanidad infantil son gratuitos aquí), únicamente les sirve para comer mal día a día, o día sí y día no, en sus casas.

No tienen acceso a las necesidades básicas y fundamentales, como el agua potable, sanidad gratuita, educación gratuita, ni gozan de otras enseñanzas en otros centros educativos en el país, debido a la miseria aguda que padecen sus progenitores. Esta funesta situación que obliga diariamente a los padres a enviar a sus niñas y niños a las calles del país rico en petróleo para practicar la venta ambulante, exponiéndoles a todo tipo de riesgos, debe ser atajada, al tiempo que se debe resolver la situación de desempleo crónico e irremediable que padecen sus padres.

Pedimos a los representantes de UNICEF en Guinea Ecuatorial que no continúen mirando a otro lado. Así mismo recordarles que Guinea Ecuatorial es Miembro no Permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Miembro de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP), y Miembro de la Unión Africana. Todos los países integrantes de estas organizaciones defienden los derechos, bienestar y libertad de los niños, y deben estar al tanto de lo que ocurre en Guinea Ecuatorial. No pueden seguir permitiendo que Guinea Ecuatorial continúe proporcionando tales vejaciones a niñas y niños, siendo que ocupa un lugar significativo entre los países productores de petróleo y gas del mundo y tiene una población inferior a un millón de habitantes. Hay suficientes recursos en el país para repartir, y remediar esta lastimosa situación.

 

Radio Macuto Facebook

Radio Macuto Autor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *