Teodoro Obiang y sus secuaces jamás cambiarán

Ante un público de Baney obligado asistir al encuentro con el dictador , Teodoro Obiang disipó toda duda de que pueda llegar a pensar como humano, algún día, y cambiar las formas y su carácter criminal. Y con él, sus serviles sirvientes.

Con esa premisa, se llega al concepto de “eterno retorno”; un concepto fundamental para la filosofía de Friedrich Nietzsche. Éste creía en una visión cíclica del Universo, todo regresando un día u otro. Todo lo que sucede ya sucedió y volverá a suceder. Y con Obiang al frente de la República de Guinea Ecuatorial, se podría confirmar el pensar de Friedrich

Casos más recientes

En junio del 2017, la policía guineoecuatoriana mataba  de un tiro en la cabeza, volandole los sesos a un joven conductor de nombre Vidal; en su declaracion  a los medios de comunicación, aquel policía dijo no saber por qué le había disparado y que probablemente habría sido por mala suerte del joven o del mismo, el asunto no fue a más y el policía anda a sus anchas como si nunca hubiera pasado nada.

Enero del 2019 la policía golpeaba de nuevo matando a una señora en el barrio de buena esperanza de Malabo, no había cometido ninguna infracción, ningún delito, no estaba siendo buscada por la policía, luego se supo que era la hermana de Anatolio Mba Ndong, embajador de Teodoro Obian ante las Naciones Unidas en USA, Nueva york. Vendieron el humo a la población de que eran delincuentes…Es posible; es una forma de decir que, “los policías son delincuentes“. Hasta la fecha , no hay una línea de investigación sobre ello, ni menos un sospechoso detenido.

Ayer tarde, le tocó la mala suerte a otro joven malabeño de nombre Jose Luis Esono que, de camino a su casa ,en su coche particular, se encontró con un atasco en las inmediaciones de  LUMECO. Y  para sortear el atasco, cambió de ruta.

Después supo que, el atasco era consecuencia uno de los innumerables controles policiales en la ciudad con un denominador común:  estafar a los conductores.

Dos agentes de “la policia estafadora”, no uniformados le siguieron hasta su casa, recriminandole haberse saltado los controles policiales.Exigieron las llaves de su vehículo; uno de los dos policías saco su arma reglamentario y disparo dos veces . Una de las balas le alcanzo a José Luis  en el hombro, acto seguido,  le metieron en el coche y le llevaron  a la comisaría.

Ahí en la policía, perdió mucha sangre; le trasladaron al hospital; se pudo extraer la bala y de nuevo a las dependencias de “Guantanamo”. Y ahí sigue…

¿Quién fomenta la violencia en ese caso, los no armados o los que no piensan cambiar nunca?

Radio Macuto Facebook

Radio Macuto Autor

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *