Guinea Ecuatorial, otra Venezuela

Por José Eugenio Nsue

Hay coincidencias que llaman mucho más la atención cuando los motivos y las razones de dichas coincidencias son macabros.

Guinea Ecuatorial y Venezuela se parecen en casi todos los aspectos: los dos países son ricos en recursos naturales, especialmente el petróleo, pero en cambio sus poblaciones viven en una absoluta miseria donde falta de todo, desde los productos de primera necesidad, los aumentos, hasta las medicinas; sus presidentes, el rey Obiang Nguema I y Nicolás Maduro, están embrutecidos, son auténticos dictadores y criminales, los dos padecen de megalomanía (trastorno mental de creerse superior o muy importante física, intelectual, social y sexualmente) hasta el extremo de creerse dioses, se han endiosado; se diría que ellos mandan en sus respectivos países pero no viven en ellos por eso no ven, no oyen ni escuchan los gritos de sufrimiento y dolor de sus conciudadanos. Para asegurarse la perpetuidad en el poder han militarizado a todas sus poblaciones y las han armado hasta los dientes para que vayan sembrando terror entre los ciudadanos, eliminen a sus disidentes y opositores y para que los torturen. Cuando les apetece, cierran las fronteras para que la población que sobrevive yendo a comprar los vívires y a trabajar fuera de las fronteras, se mueran de hambre. De vez en cuando van dando mítines en todo el territorio nacional pronunciando discursos huecos y vacíos de contenido porque no tienen ni idea de lo que les pasa a sus ‘administrados’ o, precisamente porque ellos mismos son los causantes de todas y cada una de sus desgracias y como les importa un pimiento, se ponen a vociferar y a ladrar como perros. Maduro hasta tiene un programa de radio y televisión que se deben obligatoriamente escuchar y/o ver todos los venezolanos, en él pasa horas y horas hablando de “coq_à-l’âne“,sandeces y tonterías, se arremete con todo el mundo que ose contradecirle o criticarle mientras sus seguidores embobados y enajenados  aplauden y se ríen de sus payasadas. Su par, el rey de Akoakam, se le ha ocurrido estos días, una vez más, ir a cachondear, vacilar y tomarle el pelo a la sufrida y desamparada población guineoecuatoriana improvisando una absurda y provocativa gira territorial donde, No conforme con que más de la mitad de la población está debajo del umbral de la pobreza por falta de trabajo, ayuda o algún incentivo subvencional; los hospitales carecen de personal cualificado, medicamentos a parte del estado putrefacto del que se encuentran; los estudiantes andan desesperados y angustiados por falta de becas y medios para hacer frente a los gastos  propios de estudios, algunos hasta ya descuartizan a sus compañeros como en China reciente; los escuadrones de muerte drogados y alcoholizados que han adiestrado, armado hasta los dientes y diseminado por todos los rincones del país para ir pegando tiros a diestra y siniestra, quemar vivos a parejas mientras duermen con absoluta impunidad; sus hijos, mujeres especialmente la reina de Angong y sus hermanos príncipes así como sus colaboradores saquean las arcas del país y llevan el dinero por todo el mundo para ocultarlo ahí; obliga a todos, desde los enfermos, niños, estudiantes, ciudadanos hasta los aldeanos a ir a esperarle durante horas y horas hambrientos, sedientos y deshidratados, bajo la lluvia o con un sol abrasador para escucharle con la misma cantinela y las mismas mentiras. En más de 40 años que lleva tomándole el pelo a los guineanos, son los mismos guineanos los que les agasajan con prebendas, dádivas, banquetes suculentos, ofrendas monumentales a su reina, a él  y a todos los bufones y asesinos que le acompañan; a pesar de que es el que se ha apropiado de todas las riquezas del país siempre que inventa una gira, no es capaz de ofrecerle nada beneficioso al distrito que le recibe, son ellos, los guineoecuatorianos quiénes le sirven, le cantan, le aplauden hasta cuando él les insulta, les amenaza y manda torturar, encarcelar, secuestrar y asesinar a sus hijos, maridos o padres; son las guineanas quienes son tratadas como esclavas sexuales para él y su comitiva para saciar sus instintos básicos y sus apetencias sexuales allá donde pasan. En definitiva, el Rey Obiang Nguema I está decidido a morir como un buen soldado, rango militar del que nunca debió de pasar, con las botas puestas.

No les interesa el bienestar del pueblo que dicen querer y morir por él.

Obiang, durante los 40 años de su reinado nunca jamás ha llevado nada provechoso a los ciudadanos además de mentirle con falsas promesas, que si en el ‘Horizonte 2020’, habrá agua para todos, luz para todos, medicinas gratuitas, carne de cebú a tutti pleni…, expresiones vacías e inútiles. ¿Por qué habla de ‘paz reinante’ cuando el país está sumido en una oleada de violencia por doquier, asesinatos en plena luz del día, detenciones arbitrarias, extorsiones…? ¿Por qué se atreve a hablar de respetar y cuidar a los refugiados, inmigrantes y desplazados y tratarlos como nuestros hermanos a la población llana cuando son sus gobernadores, delegados gubernativos y sus escuadrones de muerte los que les esquilman, denigran, torturan, detienen sin mandamientos judiciales y les expulsan como si fueran unos terroristas; por qué no se lo dice a ellos? ¿Cómo se atreve a decir delante de cientos de miles de paisanos que están sufriendo que en Guinea se vive bien, hay trabajo para todos y se gana muy bien porque se paga muy bien cuando más de la mitad del país está en el paro y sin ninguna ayuda, muchísimas empresas han tenido que cerrar por impagos del Estado; otras que hacen la ERE (Expedientes de Regulación de Empleo) para despedir a miles de guineanos por la crisis; cuando todos los funcionarios del Estado que no son corruptos son incapaces de llegar a fin de mes porque cobran una miseria, no son capaces de comer dos veces al día durante todo el mes ni llevar a un miembro de su familia al médico y comprarle la medicina ya no hablamos de vestirles?

Rectificar, cambiarse es de sabios e inteligentes, ¿quiénes eran los ilusos que esperaban y creían que esa especie de humano, el humanoide monarca de Akoakam, iba a cambiar? No me extraña ya porqué esos humanoides nos siguen maltratando y pisoteando, somos tan ingenuos y tan cabezudos que no queremos convencernos de una vez que estamos dirigidos por unos alienígenas, que Obiang Nguema I y sus secuaces no son personas, son todo lo que serán menos personas humanas; lo llevamos diciendo desde hace mucho; tienen ojos pero no ven (el monstruo mismo lleva constantemente gafas oscuras hasta de noche, ¿por qué será?, tienen oídos pero no oyen; tienen manos y piernas pero no sienten; y abren la boca y emiten sonidos parecidos al lenguaje de los humanos pero no dicen nada.

El rey Obiang Nguema I es un amorfo, esperar de él un gesto humano es como esperar que los cerdos vuelen. El que no lo quiere ver y entender, es su problema.

Obiang y Maduro son tal para cual, tanto monta, monta tanto; parecen haber nacido de una misma madre y del mismo planeta.

Uno quisiera pensar que esta estúpida gira del dictador podía ser la despedida del dictador y cleptómano monarca con sus víctimas y que viéndose en el umbral del más allá, quisiera reconciliar con los “suyos” porque lo más natural es que a estas alturas se vea más pa allá; si ese fuese el caso, habrá que darle las gracias a su Majestad Obiang Nguema I por habernos sincerado con una frase lapidaria con la que nos acordaremos de él siempre: “posiblemente alguien tenía duda del presidente Obiang, ¿quién puede volver a tener duda de mi durante el tiempo que yo llevo en el poder? ¿Me voy a cambiar más? Imposible, yo no cambio“. Entraste en el poder matando y engañando y te estás yendo al otro barrio matando, robando y mintiendo. Que el infierno sea tu destino definitivo; ahí pagarás por tanto daño y maldad y te pudrirás in eternum.

Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?

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