¡Actitud!

Por Fco ElÁ ABEME

Que diría mi admirado Barón. Pero, con menos brillos que nuestro admirado cantautor, voy a hablarles de la actitud de los responsables políticos guineanos ante el Pueblo.

Se nos acusa, con frecuencia –sobre todo, los jóvenes–, de padecer de un optimismo crónico, cuando hablamos de la inminente caída de la tiranía. Y tienen razón, sobre todo, si tenemos en cuenta la larga agonía de Obiang, ayudado por los que se pasan todos los días zurciéndole.

Los viejos dicen que no hay nada que prolonga más la vida que el miedo a morir. Esa duda de los que no creen en la continuación de la vida humana en otra dimensión, y que se traduce en la muy humana pregunta de…”¿A dónde voy a llegar, a dónde voy?“.

Obiang, pese a su moral de situación y su encallecida conciencia, en los pocos momentos que recobra el sentido, para ahogar la vocecita de la conciencia, al observar tantos muertos, robos y traiciones, al sentir cómo se le retuerce la conciencia, lógicamente, le asusta ese destino terrible, lo que hace que se le prolongue la vida, por inercia, por el miedo al destino tan intuido.

No entiende que es una forma de darle la oportunidad de aliviar su conciencia, entregando el poder al Pueblo, para que el mismo Pueblo decida… Pero, como el Demonio ciega a los que quiere perder, viene el trabajador decente y, estólido, declara como un majadero: “Yo no voy a cambiar“… 

¡Vale, chico! Pero, no te quejes después. Mira que eso va a doler. Cómo diría mi abuela: “el coche no tiene la piedad en la nuca“.

En definitiva, lo que quiero decir con todo esto es que lo nuestro, lo de los responsables políticos guineanos, es una actitud. 

Una actitud responsable. Se imaginan si los líderes guineanos se presentarán ante nuestro Pueblo y, como unas plañideras, empezaran a decir: “Ay, mira esto de Obiang no tiene solución, no hay quien acabe con esta tiranía. Qué desgracia, porqué a nuestro Pueblo, con lo bueno y creyente que es… Dios nos está castigando por tanta antropofagia, profanación de tumbas y cadáveres…“.

Lo normal, en este caso, sería que el Pueblo nos corra a gorrazos. “¡Usted, ni político ni responsable, usted es un desgraciado, muuuf!”

En momentos duros y delicados como estos, además de buscar soluciones, las que sean, es obligación de un responsable político el mantener alta la moral colectiva del Pueblo. Gritarle al Pueblo, incluso cuando uno no tiene claro el horizonte, que no es el caso, “síguenos“.

No se trata, pues, de un optimismo enfermizo. La experiencia histórica nos enseña que Obiang y su tiranía ya han hecho el habitual recorrido de estos regímenes y, con la conciencia tan cargada y retorcida, ya sólo les queda la precipitación al vacío que han creado bajo sus pies.

En el caso de Obiang, si en breve no da el único paso que debe dar, que es entregar el poder al Pueblo para que el mismo Pueblo se pronuncie libremente, ante observadores de la ONU, todo empezará “dentro de la propia casa“, para que, como dicen los Fang-beti, el alfiler termine mandando el buque a pique.

Antes de que el sol cruce el Valle de Absalón… Pueblo guineano, ten calma y esté vigilante. No hay peor muerte que la del brujo. Ya lo cantó el gran Luambo: “Mabe na ndoke ya kala“.

Y, con esto, por hoy,

¡He dicho!

Radio Macuto Facebook

Radio Macuto Autor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *