Nuestra primera noche

Tweet # Fueron las caricias más sinceras y apetecibles que había recibido nunca. Estaban riquísimas, continuas suaves… No había sentido tanta magia y complicidad como aquella mañana primaveral. No pude evitar ese anhelo que, sin querer queriendo, me estaba consumiendo lentamente y con gusto. En un segundo tan veloz, nos fundimos en nuestra propia excitación. […]