El retorno a Guinea Ecuatorial: Estrategia o ilusión

En las últimas semanas se está hablando con insistencia sobre la necesidad del retorno de la oposición exiliada a Guinea Ecuatorial. No es la primera vez que el retorno del exilio a su país es tema de debate pero cualquier proyecto que se ha diseñado para hacer posible este retorno siempre ha terminado siendo un fracaso rotundo.

Uno mismo es el artífice de su mal dormir” según un adagio fang. Me parece curioso por no decir sospechoso este afán que tienen algunos de querer acabar con la disidencia exterior ofreciéndola al tirano en bandeja y así tener a todos controlados en su jaula y hacer de nosotros lo que viene haciendo con los que creyeron en sus mentiras y engaños.

Las decisiones políticas se suelen pagar muy caras sobre todo cuando se trata de la lucha contra un régimen que está mostrando hasta saciar su inflexibilidad con las ideas dispares. No será la primera vez (si se produce) que los opositores u oposición regresan a Guinea Ecuatorial ya sean por imperativos personales que como decisiones de sus respectivos partidos.

La única oposición que existió contra el régimen de Macías fue la creada en el exilio en la década de los ’70 y como pionero de esos movimientos, está la Alianza Nacional de Restauración Democrática (ANRD) de Guinea Ecuatorial que acaba de cumplir 45 años de existencia el pasado 19 de agosto del 2019. Más tarde otros partidos o Movimientos fueron creados y cada uno a su justa medida colaboró en esa lucha hasta el derrocamiento de Macías por Obiang, su mano derecha, el 3 de agosto de 1979.

Tras dicho golpe de Palacio mal bautizado de Libertad, ANRD no tardó en posicionarse sobre esos acontecimientos y el 10 de agosto emitió un comunicado oficial en el que presentaba sus propuestas y exigencias para la apertura de un proceso de Reconciliación Nacional en el que no se debía excluir a nadie siempre y cuando estime garantizados los derechos fundamentales y democráticos del Pueblo guineo-ecuatoriano. De entre las condiciones cabe destacar:

  1. La liberación de todos los presos políticos.
  2. El regreso inmediato al país de todos los exiliados y refugiados sin distinción de sus ideas políticas (Amnistía general)
  3. Salvaguardar la Independencia Nacional y la Integridad Territorial de la Nación.
  4. Fijar la fecha del régimen militar.
  5. Fijar la fecha del inicio del Proceso Constituyente que conduzca al desmantelamiento de las estructuras del régimen militar.
  6. Crear las condiciones objetivas que hagan posible este proceso, ello implicaba:
    a-Poner fin al régimen de esclavitud, trabajos forzosos, las deportaciones, etc.
    b-El cese de las arbitrariedades contra el Pueblo, arrestos y detenciones arbitrarias, violaciones, incendios de poblados, etc.
    c-Disolución real y efectiva de todos los cuerpos represivos.
    d-Procesamiento de todos y cada uno de los responsables de las atrocidades del régimen anterior.

Estas mínimas exigencias que ANRD presentó al nuevo régimen de Malabo nunca tuvieron respuesta, por el contrario, el tirano con su clan están demostrando desde entonces al mundo y al Pueblo de Guinea Ecuatorial que sus intenciones no eran de salvar al Pueblo sino para salvar su propio pellejo.  La calificación de esta “Revuelta de Palacio” por la ANRD como “los mismos perros con collares diferentes” les sentó como anillo en el dedo.

Desde que se produjo el mal llamado golpe de Libertad ya hemos vivido el retorno de muchos exiliados u opositores al régimen de Malabo. El primer retorno se produjo justo tras ese golpe. Leandro Mbomio que fue líder del FRENTE ANTIMACÍAS (FAM) se precipitó a regresar al país y como resultado, su movimiento desapareció y él se convirtió en fiel colaborador del dictador habiendo ocupado importantes cargos en la Administración en el nuevo régimen. También se puede citar al difunto Juan Balboa que tras militar en la Oposición decidió regresar al país siendo nombrado Ministro de Cultura por Obiang y tras las desavenencias con el sistema, tuvo que volver a exiliarse en España donde la muerte por desgracia le sorprendió.

El segundo retorno que fue más bullicioso es el de Severo Moto Nsa, líder del Partido del Progreso (PP) de Guinea Ecuatorial en 1988, dentro de la famosa “OPERACIÓN RETORNO EN LIBERTAD”. Ese proyecto de retorno que en principio había sido secundado por casi el conjunto de la oposición en el exilio incluido nuestro Movimiento ANRD. Para tratar sobre el tema, el grueso de los representantes de la disidencia en el extranjero se reunieron en Madrid a principios del año 1988 una vez que Severo Moto hizo pública su proyecto de “Operación Retorno en Liberad”. En esa reunión se debatió ampliamente sobre el proyecto que llegó a contar con la aprobación casi unánime de todos los asistentes. Para que el proyecto tenga éxito, fueron varias las propuestas presentadas por los representantes de los partidos y Movimientos políticos que debían ser concretizados en un Documento Marco a presentar a las Instituciones de los organismos internacionales como la Unión Europea y a los demás gobiernos interesados en la puesta en marcha de una apertura democrática real y efectiva en Guinea Ecuatorial.

En ese encuentro de Madrid también se vio la necesidad imperiosa de reactivar la Junta Coordinadora de las Fuerzas Políticas de la Oposición creada en Zaragoza para que fuera la Institución que se ocupe de la coordinación del proyecto con representantes de todos los grupos que se adhieran al proyecto del retorno. Se eligió una nueva Ejecutiva y ANRD fue votada para ejercer la Presidencia de turno en las personas de los difuntos Antonio MBA NDONG y Miguel ESON EMAN.

Curiosamente y sorprendiendo a propios y extraños, cuando se estaba elaborando el Documento Marco según lo acordado en el Encuentro de Madrid y que debía ser presentado a las instituciones internacionales para que nos acompañen en este proceso de retorno, nos informamos a través de la prensa que Severo ya se había ido a Guinea con su Secretario General, el difunto José Luis Jones. No hace falta centrarnos en el resultado del viaje de Severo Moto a Guinea Ecuatorial en 1988 porque todos lo sabemos. Lo que aquí cabe subrayar es la falta de respeto a las demás formaciones opositoras que se desplazaron de diferentes países para secundar un proyecto que si hubiera sido bien manejado, al dictador se le hubieran crecido enanos porque la idea era que todos iban a coger el mismo vuelo para aterrizar en Malabo y si el avión tenía que dar media vuelta por negación del dictador, el mundo y el Pueblo se hubieran dando cuenta de que el dictador no estaba para democratizar el país tal y como había anunciado en su discurso tras el golpe de Estado. La operación se fue al traste cuando Severo decidió ir en solitario sin contar con el resto que se comprometieron a secundar el proyecto de retorno en libertad.

Otro proyecto en el mismo sentido fue la Conferencia organizada en Ginebra con el apoyo de la Alianza Reformada Mundial y de la Iglesia Evangélica Reformada Cantonal de Berna (Suiza), en respuesta a la iniciativa de los exiliados de Guinea Ecuatorial, del 11 al 14 de de julio de 1991. La Conferencia tenía como fin, el estudio de los mecanismos que permitan el retorno voluntario de los exiliados a su país. De esta conferencia salió el “MENSAJE DE GINEBRA SOBRE EL RETORNO VOLUNTARIO A LA PATRIA DE EXILIADOS DE GUINEA ECUATORIAL”.

La conferencia se inspiró en las Resoluciones tanto de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, como en las declaraciones de la Organización de la Unidad Africana (OUA) y de otros organismos competentes, en especial del sistema de las Naciones Unidas, así como de organismos no gubernamentales y eclesiásticos…

Los participantes en la conferencia, en vista del deseo expresado por los exiliados de regresar voluntariamente a su patria, reafirmaron una vez más, que este retorno constituye una solución durable a la problemática, y un incentivo importante para el desarrollo social, económico, político y cultural de Guinea Ecuatorial.

Para facilitar dicho retorno, en condiciones de seguridad y confianza, los participantes adoptaron las siguientes

PROPOSICIONES DE PRINCIPIO

Primera.- Asumir plenamente el reto histórico de forjar un destino de paz y de progreso para la República de Guinea Ecuatorial;

Segunda.- Comprometerse a luchar por la justicia y asegurar una democracia participativa;

Tercera.- Hacer prevalecer el diálogo razonado sobre la violencia y los rencores;

Cuarta.- Dedicar estos esfuerzos de paz a las juventudes de Guinea Ecuatorial, cuyas legítimas aspiraciones han sido frustradas largos años.

RETORNO E INTEGRACIÓN

Para un retorno voluntario y seguro de exiliados, la conferencia estimó la necesidad de que el Gobierno de Guinea Ecuatorial

– solicite a la mayor brevedad posible el apoyo de los organismos intergubernamentales competentes, tales como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional de Migraciones (OIM), así como la ayuda y el apoyo de otros gobiernos y de organizaciones interestatales como la Organización de la Unidad Africana (OUA) y la ONU, a fin de desarrollar un programa amplio y global de retorno de los exiliados y su inserción o reinserción en la sociedad y en el mercado de trabajo.

– adopte medidas pertinentes y oportunas, al nivel de las fuerzas de seguridad y de orden público, para garantizar el respeto y la seguridad de los exiliados que regresen, sus familias y sus bienes.

– adopte por razones humanitarias, y por un periodo prudencial, medidas especiales para facilitar la adquisición por parte de los exiliados que regresen de solares y/o viviendas.

– tome medidas, dentro de la normativa legal vigente, para facilitar la importación y exonerar del pago de las tasas e impuestos aduaneros sobre los enseres y útiles domésticos y profesionales de los exiliados.

RECONCILIACIÓN NACIONAL

En este contexto la conferencia recomendó:

  • La realización urgente de acciones de reconciliación nacional que permitan la participación popular, con garantía plena, en auténtico proceso político de carácter democrático, sobre bases de justicia, libertad y democracia; creando mecanismos que permitan, de acuerdo con la Ley, un diálogo fructífero y constructivo.
  • La creación de una Comisión Nacional de Reconciliación, que tendrá las  funciones de constatar la vigencia real del proceso de reconciliación nacional, así como el respeto irrestricto de los derechos de todos los habitantes de Guinea Ecuatorial.
  • Al Gobierno, el establecimiento de un auténtico proceso democrático, pluralista y participativo que implique la promoción de la justicia social, el respeto de los derechos humanos, las medidas conducentes al establecimiento y, en su caso, al perfeccionamiento del sistema democrático representativo y pluralista que garantice la organización de los partidos políticos y la efectiva participación popular en la toma de decisiones, y asegure el libre acceso de las diversas corrientes de opinión en procesos electorales honestos y periódicos, fundados en la plena observancia de los derechos de los ciudadanos. Y para estos fines:
  • Deberá existir completa libertad para la comunicación y difusión de las ideas y opiniones, por todos los medios, incluidos la prensa escrita, radial y televisiva; así como permitir el acceso a dichos medios de comunicación social, de las diferentes corrientes y grupos políticos e ideológicos
  • Las agrupaciones políticas disfrutarán de los derechos de asociación y de reunión, así como del libre movimiento de sus miembros.

CONSIDERACIONES FINALES

La conferencia solicita al Gobierno de Guinea Ecuatorial, responda favorablemente a las recomendaciones adoptadas, y en particular que apoye y facilite los trabajos de la Comisión de Acogida y Apoyo y la de Seguimiento en la realización de sus misiones.

Este proyecto de retorno voluntario de los exiliados guineo-ecuatorianos es la prueba irrefutable de las miles de iniciativas que ha llevado a cabo el exiliado guineano para retornar en libertad y sin condicionamientos a su país a fin de participar libremente en los programas de desarrollo, reconciliación y reconstrucción. El fracaso de esas iniciativas han sido propiciadas por la cerrazón del régimen y que hace aguas todo lo que se escapa de su control o que considere una amenaza para su existencia o supervivencia razón por la que ningún exiliado pudo haber regresado a Guinea Ecuatorial dentro del marco de las exigencias y propuestas de la conferencia de Ginebra.

Lo que también cabe resaltar es el hecho de que no todos los guineanos que salieron del país lo hicieron por motivos políticos como tampoco todos los guineanos que viven fuera del país gozan del estatuto de exiliado o  llámese refugiado político. Cuando un refugiado político o por motivos es reconocido en un país de acogida, está bajo la protección de ese país razón por la que su título de viaje según el Convenio de Ginebra sobre los exiliados que se le otorga no le permite viajar a su país pudiendo hacerlo libremente a otros países. Cuando un exiliado decide regresar a su país significa que revoca su estatuto de exiliado y a partir de este momento deja de gozar de la  protección del país que le concedió el asilo y se le devuelve su pasaporte original de su país si es que lo tenía en el momento de pedir el asilo y si no es el caso, debería solicitar un nuevo pasaportea a las autoridades de su país y si lo obtiene, debería abandonar el país de acogida.

Son muy pocos guineanos que han regresado a Guinea rehusando  su estatuto de exiliado. Conozco a muy pocos que tomaron esta decisión. Los que regresan a Guinea en su mayoría son los que por alguna razón residieron fuera del país pero que no obtuvieron el estatuto de refugiados ni fueron considerados como tales. Otros han regresado con la nacionalidad del país de residencia. Estos aspectos hay aclararlos para que la gente entienda las razones por las que algunos no regresan. Un exiliado político cuando regresa a su país es porque las razones por las que se sentía amenazado ya no existen. El asilo político no se concede por la situación del país sino por los motivos individuales que uno presenta y que son comprobables que su vida estaría en peligro si regresa a su país de origen. La amnistía general como las que suele proclamar el régimen para los exiliados no son un cheque en blanco para que todos decidan en masa regresar al país si tenemos en cuenta que el régimen nunca cumple con sus promesas.

Para finalizar, el mayor retorno de los “opositores-exiliados” a Guinea Ecuatorial fue en 1992, cuando Obiang anunció de forma pomposa la apertura del multipartidismo en el país. Ese retorno masivo y voluntario de los disidentes en el extranjero para participar en el proceso de democratización anunciado por el dictador fue la gota que colmó el vaso cuando se constata que dicho retorno fue precipitado siempre que muchos por no decir todos, no tenían un proyecto en mano con el que se debía discutir con el régimen sino que se fueron para que  Obiang  fuera el maestro de la orquesta y no en vano se auto-nombró “Árbitro y Moderador” de su proceso de “democratización” y así empezó a dinamitar a los partidos que se prestaron a ese enésimo engaño del tirano.

Los partidos y sus representantes que se presentaron al Pueblo como alternativa al régimen terminaron comiendo en la “kosina”, otros tuvieron que retornar al exilio y los que menos suerte tuvieron, fueron asesinados en las mazmorras del sátrapa. Este revés que sufrieron los que se hicieron las maletas para ir a encontrarse con el dictador e intentar hacerle el juego cuando él no está para juegos, debía y debe servir de referencia a los que creen que todavía el dictador está dispuesto (aunque nunca lo ha estado) hablar de democracia, libertad, justicia, elecciones libres y transparentes, prensa libre e independiente, libertad de asociación, etc. etc. La pregunta que algunos hacemos a los que ahora se empeñan en el retorno es ¿qué ha cambiado en Guinea de Obiang para que hoy por hoy se pueda volver aventurarse a regresar al país? Dicho de otra manera, ¿qué tienen como estrategia para que una vez en Guinea Ecuatorial se pueda poner en ejecución? Dejemos de soñar despiertos porque si no hay un plan B en caso de que el régimen siga en sus andadas, mejor no regresar para no hacer el ridículo. Obiang ya ha demostrado hasta creces lo que es capaz y si la oposición no puede dar una respuesta contundente a todo lo que pueda pasar, podemos estar seguros que el régimen volverá a meternos más goles como los que nos ha metido hasta ahora sin que podamos evitarlo.

En conclusión, los que quieren regresar saben por qué quieren hacerlo pero que no reprochen nada a los que creemos que el retorno sólo es posible si el régimen acepta sin ambages las condiciones impuestas por los exiliados y que cuente con el aval y supervisión de los organismos internacionales competentes. Nadie a estas alturas puede seguir concediendo el beneficio de duda al tirano que como hemos dicho arriba ha mostrado con creces que no está para propiciar un cambio pacífico en nuestro país.

Dr. Samuel MBA MOMBE, Médico en activo

Activista Político 

Exiliado Político en la República Federal de Alemania

Miembro de la Alianza Nacional de Restauración Democrática (ANRD) de Guinea Ecuatorial

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Comentarios

    Ramón Nze

    (noviembre 20, 2019 - 2:23 pm)

    Ñamboro MBA Mombe, saludos desde San Salvador. Leyéndole siempre, uno se siente educado en lo que es la “experiencia”. Tan importante para el desarrollo humano.

    Pero, también hay que decir que “las llamadas al retorno” de los opositores políticos, y sus partidos políticos, para actuar desde el interior del país, bien que han sido un rotundo fracaso porque ni el régimen, ni los propios líderes políticos “están a la altura”, también han de empezar a ANALIZARSE con más solvencia en la idea política de servir. Y no de “ganar”.

    Pero eso último, querido ñamboro, lo explicaré en una de mis cartas locas.

    Fuerza y suerte con la Castel.

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